viernes, 19 de mayo de 2017

EL PULSO DE ESPAÑA

     Estamos ya, en España, viviendo un período pre electoral. Un paso nada más, la designación del Secretario General del PSOE, puede precipitar los acontecimientos. 
    La duda quedará despejada en un par de días y el futuro puede ser muy distinto según quién fuere el elegido para ejercer este cargo. Las encuestas se inclinan a favor de Susana Díaz o de Pedro Sánchez. La España uninacional frente a la plurinacional; la sociedad estimulada hacia el progreso, frente a la subvencionada para el consuelo.
    ¿Y los demás no cuentan?  Las cartas están ya repartidas y todo depende de la credibilidad que despierten en  los electores; todo depende de unos votantes cansados de tanta polémica en torno a la corrupción; indecisos, porque desconfían; desesperanzados ante políticos que interpretan, pero no ejercen.
     Con una Europa al fondo, también en crisis, no es que las encuestas den muestras poco definidas sobre  las probabilidades del triunfo de tirios o troyanos; es que los protagonistas políticos tratan de contentar a todos y sus principios oscilan según el viento que sople.  Basta ver el giro que han dado -para ganar electores- los jerifes de PODEMOS. Ahora tienen que seducir a las masas con artes mágicas; han sido tantos y tan extraños los cambios de este conglomerado de partidos, tantos los esquinazos,  que las masas desconfían hasta proclamarse indecisas.
      ¿Y las derechas? Los puros de espíritu, los "C´s", ¿podrán convencer  al voto derechoso y alzarse con la mayoría? Ellos se sienten centristas pero -tal y como evolucionan los políticos en los países de vanguardia- el centro va de capa caída. Las derechas vuelven por sus fueros. ¿O no?
     Ni quito ni pongo rey; solo comento.