sábado, 18 de noviembre de 2017

¿POLÍTICOS O MERCADERES?

     Quisiera acertar, pero el tema es de difícil abordaje. ¿A quién se le ocurre pensar que puedan sentirse políticos y al mismo tiempo mercaderes, aquellos  a los que luego citaré?
      Podría  hablar de la conducta seguida por los secesionistas catalanes al perder por goleada  una primera fase del partido. No tuvieron ellos inconveniente en cambiar las normas  durante el juego,  para incumplirlas sin inmutarse,  hasta tener que asumir a derrota. Pero no lo duden. La culpa no  es suya. Hay que insistir, dicen: ¡Ganaremos!
      No quiero referirme a ellos. Dentro del mismo género,  voy a dedicar estas líneas al caudal de aplausos que suelen cosechar los líderes políticos, tras sus discursos,  en las Cámaras  legislativas.
      El mercader trata de colocar artículos vendibles. El político, cuando ejerce de mercader, considera que es él quien está en venta. Hay una diferencia, ¿Cierto o no? Cierto, pero no lo reconocen. Y ahí está la base de toda corrupción.
      El político bien entendido, no tendría tiempo para atender a sus esperanzados seguidores que le piden dedicación y eficiencia. Y los hay que así proceden. Pero no negarán que abundan en demasía los que les dejan espacio y tiempo libres para ellos  tocarse el lóbulo o pulpejo; para vivir de las rentas.
      Eso sí: desde la bancada aplauden a sus trabajadores; es mas inician el aplauso con impostado fervor paras animar  a la compañía.
      Alguna vez, bien; pero por sistema, ¡ya me dirán que sentido tiene  el aplauso mecánico, en  todo tipo de polémicas, dedicado a los jefes del tinglado! 
      Se lo diré: ser visto. ¿Para qué?
       ¡Dedúzcalo usted mismo!

viernes, 17 de noviembre de 2017

ADIVINEN EL FUTURO

    No se trata de algo mágico, ni de un sueño, ni de profetizar milagros. Se trata de ir por deducción calculando hacia donde nos llevan los nuevos hábitos y costumbres sociales, muchos de ellos impuestos por los políticos anclados en el pasado.
    Les cuento un caso. Una persona mayor a la que conozco de cerca, necesita ser operada quirúrgicamente y la organización sanitaria en la que cotiza, le dió un plazo. Pasaba  el tiempo y antes  de que llegara la fecha prevista, le anunciaron una demora por fuerza mayor. Y así hasta dos veces más. Y la señora llegó a ser octogenaria. Ella misma confesó: "¡Ya no  tiene cuenta operarme!  Eso es lo  que buscan: que me muera para ahorrarse el gasto."
    Era cierto. La deducción era lógica. Las organizaciones sanitarias no están, en gran parte,  en su mejor momento. Crece la clientela a medida que él índice medio de vida aumenta;y  a medida que las migraciones se multiplican, o que se descubren nuevos tratamientos médicos, etc. No hay dinero para atender tanta demanda. La bonanza asistencial está, de seguir así, en trance crítico.
    La ciencia médica avanza. Llegará un momento en que, persona a persona,  se pueda diagnosticar anticipadamente la aparición y el curso de las  enfermedades que le pueden afectar  a cada uno. Se implantará el tratamiento preventivo de las enfermedades. Aparecerá y será obligatorio someterse revisiones previsoras. ¿Por qué? Por ser la forma de racionalizar el gasto y las cotizaciones. ¿O creen que ha de pagar igual el glotón que quien se decida por disciplinar su dieta?
     Anticipen el futuro. Compárenlo con la situación actual. Es el camino.
     Y los políticos hablando  de pequeñas naciones, que es cómo organizarse para  navegar a remo.
   

jueves, 16 de noviembre de 2017

EMPOBRECER A UN PAÍS

     Situar a un país entre los más ricos del mundo cuando muchos de sus habitantes viven pobremente, es absurdo además de dar pruebas de un cinismo desbocado. Un país es rico cuando la
inmensa mayoría de sus habitantes también lo es.
     Este es el caso de España, donde la pobreza daña a  millones de compatriota que la sufren con pocas esperanzas de redimirse algún día.
     Todos los políticos prometen la solución del problema pero a nadie advierten de cómo lo harán. Y si recurrimos a examinar la historia, la ruta seguida por estos líderes del bienestar ajeno, siempre es la misma: la caridad (o la justicia) bien entendida empieza por uno mismo. Primero resolvamos mi problema y el de mis parientes y amigos, que tiempo habrá para ocuparse de la muchedumbre que  padece de abandono.
      Lo malo del caso es la credulidad de las verdaderas víctimas. Para salir de la pobreza, créanme, no hay que confiar en promesas necesitadas para cumplirse de generosas consignaciones presupuestarias; querer vestir a un santo dejando desnudos a otros, no resuelve nada.
      ¿Y qué hacer?
       Administrar bien lo poco que hay para dedicarlo a tener una escuela que funcione.
      ¿Acaso no funciona?  Sin acaso: no funciona, mayormente por culpa de los políticos. Léanse los informes de PISA.
       ¿Administrar bien? ¿Cuanto  nos costará a todos los españoles -incluidos los catalanes- la broma secesionista urdida por sectarios prometedores de un bienestar más que problemático?
       La escuela no funciona. Puede que sea sectaria.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

DISPARATES DEMOCRÁTICOS.

   ¡Ay democracia, democracia! ¡Cuántos disparates se cobijan a tu amparo!,
 He ahí el tinglado de la antigua farsa... que diría don Jacinto
    En sus orígenes, en un principio,  tras su desarrollo después  y en su rutina ahora, la Unión Europea fue concebida y puesta a punto para superar  errores nacionalistas, bajo cuya influencia se organizaron tres guerras entre Francia y Alemania: Guerras que  horrorizaron a todos,  ganadores y perdedores, con mediana sensibilidad; guerras que empezaron por  ser nacionales y terminaron afectando a todo el mundo. Los nacionalismos  crecen con  músicas, danzas,  gestos de alegría y desfiles multitudinarios; su ocaso suele ser más triste si al paso del tiempo no se aplican sensatas soluciones.
     Para que un país funcione, sus gentes viva en paz y marginen la pobreza, han de colaborar al máximo sus  vecinos a fin de borrar diferencias.
     En suma, para vivir mejor han de equilibrarse los poderes de los llamados a gobernar con la mayor eficiencia y al menor coste.  Y para ello hay que dotar al pueblo llano de una formación de alta calidad.  Hay que avanzar en vanguardia en dos campos: el ético y el científico. No es ético que  la prostitución prospere libre de impuestos y un  modesto vendedor ambulante no pueda ejercer su oficio porque encuentra taponadas todas las salidas. No es justo que los censados en ambos sectores  se vean marginados por falta de formación.
     Sobran malos políticos. Recuerdan   a  los sanadores y  brujos de pueblos primitivos y pobres.
     En rigor, sobran políticos hasta el punto de que si fueran amablemente barridos, bajaría la presión tributaria vigente.
     ¡En beneficio de todos!
   
     
   
   



martes, 14 de noviembre de 2017

DESBANDADA EMPRESARIAL EN CATALUÑA

     Todo se explica y si bien se  mira, también se entiende. La cosa empieza con los secesionistas  en actitud de irse a la empinada y de paso hacerse los dueños políticos de la "nación" llamada Cataluña; desde un punto de vista histórico podría ser con más propiedad un condado, pero no les va.
     Es muy difícil enjuiciar la valía de unos políticos, pero el dicho no falla: por sus obras los conoceréis.
     Vamos a ser optimistas: Su pretensión era que Cataluña fuera una nación independiente y soberana,  integrada en la Unión Europea de la noche al día. Todo muy meditado y trabajado -cosa fina- y sin salirse de los dictados democráticos. (Es un decir, claro está).
     Con lo que nadie contaba -por lo menos no hubo indicios- fue con  la reacción que vino a expresar el sentir empresarial, factor decisivo para la prosperidad del paisanaje. La nación catalana secesionada del resto de España no convenía al sector más dinámico y productivo del País que, sin más, emprendió en parte la huida en desbandada  sin salirse de España.
      Es sin duda la más sincera prueba del disparate que estaban tramando un grupo de políticos que primero movilizaron  a las multitudes catalanas. Multitudes propensas a creer que la creación de nuevas naciones en el siglo XXI es como volver a vivir en el Paraíso terrenal. 
      Ahora, vuelven a mentir los defraudados secesionistas si, como parece, anuncian su deseo de aceptar soluciones de autogobierno retocado, sin bajarse  del autobús europeo al que ya hemos subido bajo el paraguas de España.
      Solo resultaría aconsejable creer en su arrepentimiento, cuando las empresas hoy dislocadas decidieran volver a Cataluña.

viernes, 10 de noviembre de 2017

IDIOMAS EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

      Según datos de la UNESCO cerca de tres mil idiomas de todo el mundo están en peligro de extinción. Ha de tenerse en cuenta que son unas seis mil las lenguas en uso,  con las que se apañan  los terrícolas vivientes.
      ¿Causas de esa realidad? La globalización rampante que no respeta a los vivos ni a los muertos. Esto lo comprueban a diario todos los que más tropiezan con el "argot" necesario para sacar partido a la era digital.
       ¿Qué recomiendan los más sensatos? Que a todos los niños -desde su más tierna infancia- les enseñen tres idiomas: dos de ellos a elegir, según las circunstancias,  y el inevitable inglés. 
       Esa es la realidad y la política o toca el timbre de los edificios que se construyen o vuelve  a llevarnos a las cavernas o cabañas de tiempos idos, que pueden ser una solución. La soledad permite el cultivo de valores muy  positivos. ¡Pero no, es vida!
       Este planteamiento, al que  lidiar,  nos afecta a todos, de manera especial a los más jóvenes que han de darse cuenta de cómo  los futuros empleos, su puesto de trabajo,  no estarán a la vuelta de la esquina, sino en los países más avanzados. Ya existen dos prototipos de  migrantes: los titulados de valía que saben idiomas y los que sin título y sin más lengua que la propia, se las prometen felices creyendo en la atadura con longanizas destinadas para los canes  del montón.
       Otro sí digo: el idioma es un instrumento que tendemos a deificar y cómo pasa con toda herramienta hay que cuidarlo con mimo;  pero ahí  acaba nuestra dedicación, sin  perjuicio de que le dediquemos el sitio  más noble de la capilla oratorio.
     



   



 

jueves, 9 de noviembre de 2017

FUTURO DE LA DERECHA

      Escribir sobe el futuro de la derecha es una aventura, dado el dudoso comportamiento de sus  políticos que hoy cotizan en la cancha española. Salvo los secesionismos nacionalistas, que sí tienen claro el destino a conseguir por el que luchan, es decir constituirse  en Estados-Nación independientes, los demás se baten en un mar de dudas, incluido el oscilante PODEMOS
      Los tres partidos, que han proclamado  la unidad de España, solo están de acuerdo en cambiar la Constitución con muy distintos objetivos:
     Cambiar para contentar a los secesionistas (de forma singular a vascos y catalanes,  no se olviden), tesis que parece defender el PSOE dominante en sus filas.
     Cambiar para reducir el caudal competencial de todas  las Comunidades y reforzar así al Poder central, según promete -leyendo entre líneas- CIUDADANOS.
     Y cambiar, no se sabe qué, ni para qué, la Constitución vigente, incumplida al desgaire, que es tanto como decir de España que domina la teoría para luego no  ponerla en  práctica o hacerlo a destiempo y contramano.
      Así estamos y en estas condiciones hacer pronósticos sería un disparate. Renuncio y con razón. Y sin embargo, pienso en el PP;  a pesar de sus buenos políticos que los tiene, va a tener que pagar factura de alto coste porque no supo a tiempo cortar por lo sano.
      Siempre recordaré a un médico de  pueblo que, en los primeros días de la guerra,  diagnosticó a un herido gangrena gaseosa. Anunció:  "cortamos la pierna o muere. Aquí no podemos; hay que llevarlo a Burgos sin pérdida de tiempo". No lo, llevaron. Y se murió.
      Lo malo de este caso es que puede ser un muerte lenta. ¡Adivinen cuántos van a sufrir  entre tanto!
      ¡La rompedura de una nación no es gratuita!