Al término de la guerra civil del 36, impuesta la paz necesaria para superar los años del hambre, todos, más o menos, teníamos una historia que contar preñada de sinsabores y disgustos; sólo quienes sufrieron de veras, hasta los tuétanos, llevaron sus penas en silencio; la mayoría descargaba su morriña con el primer conocido que surgía a la vuelta de la calle. Fueron los años del tremendismo literario, prodigiosamente novelado por Camilo J. Cela en "La familia de Pascual Duarte".
Ahora nos toca vivir el tremendismo electorero. Para ser exactos, llevamos año y medio largo, viviendo la misma corrida. El ruedo se ha montado en las plataformas de rodaje televisivas. Los diestros, conocidos personajes mediáticos ayudados por sobresalientes del periodismo y de la farándula, actúan con el rigor marcado por el moderador, protagonista que recibe órdenes superiores por un pinganillo.
¡Tremendo espectáculo! Nunca como ahora fue tan válida aquella frase digna del pintor Dalí: "Lo importante es que hablen de uno aunque sea bien..."
También dijo: "De lo único que nadie se cansará, es de la exageración". Aquí se equivocó. Por tanto exagerar, la dramatización de cada día suena a falsa. El telespectador como el drogadicto, necesita para conseguir los mismos efectos una mayor dosis de veneno. Pero todo tiene un límite.
La droga en este caso viene envuelta -intencionadamente- en la corrupción del PP. Es tanto el tremendismo basura que se necesita para producir los efectos del desprestigio que, si este partido aguanta el chaparrón que le viene encima, es señal de que el desparrame de aquella ya no pita.
El PP haría bien en mantenerse indiferente a los ataques, espigar dentro de su programas sus mejores lemas y poner el énfasis en los que afectan al corazón y al bolsillo de los votantes.
¡Se trata de dos òrganos muy sensibles al dolor y muy agradecidos al alivio que puedan prestarle sus protectores!
lunes, 9 de mayo de 2016
sábado, 7 de mayo de 2016
PROBLEMA GRAVE Y DADO AL OLVIDO.
No es fácil. Tampoco difícil. Lo que parece cierto es que al voto, como a los peces, lo capturan con señuelos. El señuelo, según su cuarta acepción de la RAE, es una "cosa que sirve para atraer, persuadir o inducir con alguna falacia". Es decir, con algún engaño, fraude o mentira.¡Otra corrupción a tener en cuenta!
En algunas circunscripciones electorales, en el siglo XIX y parte del XX, un voto costaba un duro y muchos lo vendían para correrse una juerga dominguera. En esa época el cacicazgo político, estaba íntimamente ligado a la compra de votos. España llena de caciques, pero mal gobernada, estaba en ruinas.
Han cambiado mucho las cosas porque también lo ha hecho el índice cultural de la sociedad española; pero no del todo, respecto a otras naciones europeas con las que nos codeamos. Y eso hace que nuestra democracia vaya rezagada y que sea el pueblo quien padezca y pague este retraso.
Porque ¿cuál es el grave problema que frena el desarrollo de España?
Los gobiernos no lo quieren atacar y los partidos políticos -menos los separatistas que lo alimentan- no lo quieren ni oler. De toda la variedad de ofertas políticas que se han puesto en juego y seguiran en candelero en España, no hay una que pida el voto para estudiar la solución que mejor proceda, a fin de enderezar la deriva que ha tomado la evolución autonómica, con secesionismos que se imponen con paso firme, quebrantando las leyes más fundamentales del País. De ellos, los secesionistas, depende el futuro de España.
Entre españoles interesados en el tema, hay dos posicionamientos:
. - A). Uno, a favorable a resolver el problema reconociendo el derecho de auto determinación a los territorios autonómicos que lo demanden.
- B). Otro, que entiende han de ser todos los españoles los que decidan el cambio, si procede.
En ambos casos sería precisa una reforma constitucional porque la situación actual, con unos gobiernos centrales muy debilitados, no resiste el paso del tiempo sin alteraciones impuestas desde la calle por los que defienden la oposición A).
Los políticos se están valiendo de otras triquiñuelas, con otros señuelos, para ignorar este problema. Sin embargo, los partidos que venían defendiendo tradicionalmente la unidad constitucional de España, pierden votos a esgalla y poder político en Cataluña y en el País Vasco, donde más han avanzado las tesis separatistas.
Los integrantes del sector A, siguen firmes en mantener sus ideas; los del sector B, inseguros, se ven sin perspectivas de futuro. Las próximas elecciones no despiertan entusiasmo, entre los que se sienten más capacitados para para soportar las presiones secesionistas que se barruntan.
Entre tanto, funcionan los señuelos. El, señuelo que más atrae, es el más simplista: la promesa de aumentar el gasto público, para dar remedio directo a los más necesitados. Bajo ese supuesto de un auxilio social en favor de los más necesitados, se consiguen más votos con cierta facilidad. Porque ¿de que les sirve la unidad de España si no tienen para comer?
En algunas circunscripciones electorales, en el siglo XIX y parte del XX, un voto costaba un duro y muchos lo vendían para correrse una juerga dominguera. En esa época el cacicazgo político, estaba íntimamente ligado a la compra de votos. España llena de caciques, pero mal gobernada, estaba en ruinas.
Han cambiado mucho las cosas porque también lo ha hecho el índice cultural de la sociedad española; pero no del todo, respecto a otras naciones europeas con las que nos codeamos. Y eso hace que nuestra democracia vaya rezagada y que sea el pueblo quien padezca y pague este retraso.
Porque ¿cuál es el grave problema que frena el desarrollo de España?
Los gobiernos no lo quieren atacar y los partidos políticos -menos los separatistas que lo alimentan- no lo quieren ni oler. De toda la variedad de ofertas políticas que se han puesto en juego y seguiran en candelero en España, no hay una que pida el voto para estudiar la solución que mejor proceda, a fin de enderezar la deriva que ha tomado la evolución autonómica, con secesionismos que se imponen con paso firme, quebrantando las leyes más fundamentales del País. De ellos, los secesionistas, depende el futuro de España.
Entre españoles interesados en el tema, hay dos posicionamientos:
. - A). Uno, a favorable a resolver el problema reconociendo el derecho de auto determinación a los territorios autonómicos que lo demanden.
- B). Otro, que entiende han de ser todos los españoles los que decidan el cambio, si procede.
En ambos casos sería precisa una reforma constitucional porque la situación actual, con unos gobiernos centrales muy debilitados, no resiste el paso del tiempo sin alteraciones impuestas desde la calle por los que defienden la oposición A).
Los políticos se están valiendo de otras triquiñuelas, con otros señuelos, para ignorar este problema. Sin embargo, los partidos que venían defendiendo tradicionalmente la unidad constitucional de España, pierden votos a esgalla y poder político en Cataluña y en el País Vasco, donde más han avanzado las tesis separatistas.
Los integrantes del sector A, siguen firmes en mantener sus ideas; los del sector B, inseguros, se ven sin perspectivas de futuro. Las próximas elecciones no despiertan entusiasmo, entre los que se sienten más capacitados para para soportar las presiones secesionistas que se barruntan.
Entre tanto, funcionan los señuelos. El, señuelo que más atrae, es el más simplista: la promesa de aumentar el gasto público, para dar remedio directo a los más necesitados. Bajo ese supuesto de un auxilio social en favor de los más necesitados, se consiguen más votos con cierta facilidad. Porque ¿de que les sirve la unidad de España si no tienen para comer?
viernes, 6 de mayo de 2016
EL ATAQUE PERSONAL DEL SR. RIVERA
El líder y gerifalte de CIUDADANOS, don Albert Rivera, ha mostrado de cien maneras su vocación pactista: mantiene, por sistema, una "tendencia favorable al pacto o al compromiso, obligándose mutuamente a su observancia" (RAE).
Hablemos de su forma de ser o de mostrarse en público: el Sr. Rivera nos confirma -día a día- su complacencia por defender este clima pactista en el que vive. Sostiene que para él nada es imposible, siempre se puede cerrar un pacto, un acuerdo: "Yo creo que "imposible" es sólo una opinión e intento aplicármela en cada cosa para seguir luchando". En suma: siempre es posible, entre políticos, ceder para llegar al pacto.
Dicho esto, don Albert se contradice, con la frescura de un lechuguino, antes de ser trasplantado: "¿Pactar con don Mariano Rajoy? ¡Imposible!" Los porqués son muy simples: no se puede confiar en un hombre que ha tolerado la corrupción en su partido. Luego hay que vetarlo, por estar invalidado para mantener la honestidad entre los suyos. ¿Pactos' ¡Imposible!
En esto, para empezar, se equivoca el Sr. Rivera, pues el hecho de vetar al Sr. Rajoy no ofrece garantías para evitar corrupciones. Se conseguirìa mejor este propòsito, si los señores Rivera y Rajoy, o Rajoy y Rivera, alcanzaran de "motu propio" la puesta en práctica de un conjunto de medidas, cuyo cumplimiento podría confiarse a un organismo instituido con las garantías máximas para cumplir sus fines depuradores en el sector público.
El ataque contra hombre personalizado en el Sr. Rajoy, a cargo de su rival político Sr. Rivera, no solo es una falacia (argumento "ad hominen" o ataque al hombre), sino un error para conseguir un objetivo encomiable: acabar con la plaga de corruptos, prestando el mejor servicio a este país llamado España.
No puede uno enfrentarse a más de siete millones de votantes que han elegido a don Mariano Rajoy democráticamente, con falacias, con argumentos "ad hominen"; y menos cuando puede a abrirse -como ya lo tiene asumido el PP- un abanico de medidas eficaces anti corrupción decidido de mutuo acuerdo.
No nos haga pensar Sr. Rivera que, también para usted, una cosa es predicar y otra enredar con los cascabeles. ¡Creo que se entiende!
Hablemos de su forma de ser o de mostrarse en público: el Sr. Rivera nos confirma -día a día- su complacencia por defender este clima pactista en el que vive. Sostiene que para él nada es imposible, siempre se puede cerrar un pacto, un acuerdo: "Yo creo que "imposible" es sólo una opinión e intento aplicármela en cada cosa para seguir luchando". En suma: siempre es posible, entre políticos, ceder para llegar al pacto.
Dicho esto, don Albert se contradice, con la frescura de un lechuguino, antes de ser trasplantado: "¿Pactar con don Mariano Rajoy? ¡Imposible!" Los porqués son muy simples: no se puede confiar en un hombre que ha tolerado la corrupción en su partido. Luego hay que vetarlo, por estar invalidado para mantener la honestidad entre los suyos. ¿Pactos' ¡Imposible!
En esto, para empezar, se equivoca el Sr. Rivera, pues el hecho de vetar al Sr. Rajoy no ofrece garantías para evitar corrupciones. Se conseguirìa mejor este propòsito, si los señores Rivera y Rajoy, o Rajoy y Rivera, alcanzaran de "motu propio" la puesta en práctica de un conjunto de medidas, cuyo cumplimiento podría confiarse a un organismo instituido con las garantías máximas para cumplir sus fines depuradores en el sector público.
El ataque contra hombre personalizado en el Sr. Rajoy, a cargo de su rival político Sr. Rivera, no solo es una falacia (argumento "ad hominen" o ataque al hombre), sino un error para conseguir un objetivo encomiable: acabar con la plaga de corruptos, prestando el mejor servicio a este país llamado España.
No puede uno enfrentarse a más de siete millones de votantes que han elegido a don Mariano Rajoy democráticamente, con falacias, con argumentos "ad hominen"; y menos cuando puede a abrirse -como ya lo tiene asumido el PP- un abanico de medidas eficaces anti corrupción decidido de mutuo acuerdo.
No nos haga pensar Sr. Rivera que, también para usted, una cosa es predicar y otra enredar con los cascabeles. ¡Creo que se entiende!
jueves, 5 de mayo de 2016
PELEA DE GALLOS.
Salvemos las distancias, pero mantengo la opinión de que los debates televisados entre líderes políticos, son poco útiles desde la perspectiva del conocimiento; al final lo que se discute es quién ha ganado en la pelea. Y la suele ganar el que más daño causa a su adversario. Los observadores cuentan las heridas recibidas y las huellas que han dejado. El suceso despierta el mismo morbo que una pelea de gallos
Una de las medidas preventivas a seguir por todo aquel que se sienta inspirado para ejercer de político, consiste en hablar poco, hacerlo con templanza y decir aquello que interesaría oír a una mayoría de votantes, cualquiera que fuere su partido favorito; el político ha de tener el dominio de la improvisación, para omitir todo lo que pueda esgrimirse contra él por su rival y para salir dignamente del acoso, si éste se produce.
En el debate organizado entre el Presidente del Gobierno y del PP, Sr. Rajoy, y el Secretario General del PSOE, Sr. Sánchez en el último período electoral, ambos "combatientes" anduvieron a la greña y por eso perdieron muchos votos.
Hay que imaginarse que por TV se registran audiencias millonarias y que lo dicho por cada político, si no sirve para ganar votos, no sirve para nada. En consecuencia el político ha de procurar que sus intervenciones sean sinceras y equilibradas, haciendo que su palabras lleguen al corazón de los televidentes. Una vez en el uso de la palabra y se haya acusado recibo del mensaje del político contrario, -del que debe tomar buena nota- , se ha de ir con calma y flema poniendo todo su interés en demostrar que atenderá las demandas de los electores, que son los que importan, sin perder el tiempo en oponerse a los contrarios, salvo en casos realmente ofensivos, no a él, sino a los intereses de los electores cuyo voto quiere conquistar.
El debate es un acto de propaganda; tal y como se concibe en España, pura publicidad.(Hoy por hoy gratuita). Como en todo buen anuncio, al adversario ni se le cita. El tiempo hay que aprovecharlo para hablar bien del producto que uno vende, sea este un libro, un automóvil o las esperanzas que se encierran en un voto.
Esa es mi opinión. ¡Allá cada uno con la suya!
Una de las medidas preventivas a seguir por todo aquel que se sienta inspirado para ejercer de político, consiste en hablar poco, hacerlo con templanza y decir aquello que interesaría oír a una mayoría de votantes, cualquiera que fuere su partido favorito; el político ha de tener el dominio de la improvisación, para omitir todo lo que pueda esgrimirse contra él por su rival y para salir dignamente del acoso, si éste se produce.
En el debate organizado entre el Presidente del Gobierno y del PP, Sr. Rajoy, y el Secretario General del PSOE, Sr. Sánchez en el último período electoral, ambos "combatientes" anduvieron a la greña y por eso perdieron muchos votos.
Hay que imaginarse que por TV se registran audiencias millonarias y que lo dicho por cada político, si no sirve para ganar votos, no sirve para nada. En consecuencia el político ha de procurar que sus intervenciones sean sinceras y equilibradas, haciendo que su palabras lleguen al corazón de los televidentes. Una vez en el uso de la palabra y se haya acusado recibo del mensaje del político contrario, -del que debe tomar buena nota- , se ha de ir con calma y flema poniendo todo su interés en demostrar que atenderá las demandas de los electores, que son los que importan, sin perder el tiempo en oponerse a los contrarios, salvo en casos realmente ofensivos, no a él, sino a los intereses de los electores cuyo voto quiere conquistar.
El debate es un acto de propaganda; tal y como se concibe en España, pura publicidad.(Hoy por hoy gratuita). Como en todo buen anuncio, al adversario ni se le cita. El tiempo hay que aprovecharlo para hablar bien del producto que uno vende, sea este un libro, un automóvil o las esperanzas que se encierran en un voto.
Esa es mi opinión. ¡Allá cada uno con la suya!
miércoles, 4 de mayo de 2016
POLÍTICA PREVENTIVA
Les haré una confesión que a muchos les daría vergüenza hacerla: las primarias en política no rinden los beneficios que algunos proclamaban. Es un sistema electivo que, por primario, resulta poco razonable, que quiere decir sin substancia. Por consiguiente, para no equivocarse, es preferible que los partidos políticos cuenten con un plantilla de políticos experimentados y dotados de un buen curriculo; sobre todo, en defensa del interés general, siempre serán preferidos aquellos (damas o caballeros) que lleguen a la política con su vida resuelta.
- Pues verá, en los EE.UU. -demócratas de pura sangre- se valen de unas primarias para elegir a sus candidatos...
- Bien, ¿y qué?
- Es evidente que...
- No hay evidencias que valgan. Los aspirantes llegan a las primarias previa tras una durísima selección hecha desde sectores influyentes de cada partido. Pese a todo, no es difícil señalar que en los EE.UU. eligieron, en más de una ocasión, a verdaderos cenutrios -como luego se demostró- para ejercer el cargo máximo de Presidente.
A mí no me entusiasma el fútbol pero en España, es el modelo a imitar. Ni los entrenadores ni los futbolistas se eligen en primarias. Sólo a los muy expertos, ¡y a qué precio! se les considera útiles y pasan los filtros para ingresar en los clubs de primera división.
Siendo como es la política, para todos, más importante que el fútbol, parece mentira que España destaque en ese espectáculo deportivo (que no deporte puro) y seamos tan ingenuos al elegir los políticos, que deciden sobre algo tan importante como nuestro cocido en el día a día. En el fútbol, en los clubs españoles, se meten goles con malabarismo circense. En política aparecen demasiados intentos para cambiar el juego limpio, por manifiestos deseos de comprar al àrbitro.
España es un país enfermo políticamente hablando. Demasiadas reglas, también llamadas leyes, que no se cumplen. Demasiadas prohibiciones, porque estamos mal educados. Demasiados listos, para tanto votante ingenuo al que hacen creer -como dicen por Castilla- que el tocino es de oveja. ¡Así nos va!
En medio de todo, con tantos enemigos dentro y por el solo hecho de vivir, España es un milagro.
- Pues verá, en los EE.UU. -demócratas de pura sangre- se valen de unas primarias para elegir a sus candidatos...
- Bien, ¿y qué?
- Es evidente que...
- No hay evidencias que valgan. Los aspirantes llegan a las primarias previa tras una durísima selección hecha desde sectores influyentes de cada partido. Pese a todo, no es difícil señalar que en los EE.UU. eligieron, en más de una ocasión, a verdaderos cenutrios -como luego se demostró- para ejercer el cargo máximo de Presidente.
A mí no me entusiasma el fútbol pero en España, es el modelo a imitar. Ni los entrenadores ni los futbolistas se eligen en primarias. Sólo a los muy expertos, ¡y a qué precio! se les considera útiles y pasan los filtros para ingresar en los clubs de primera división.
Siendo como es la política, para todos, más importante que el fútbol, parece mentira que España destaque en ese espectáculo deportivo (que no deporte puro) y seamos tan ingenuos al elegir los políticos, que deciden sobre algo tan importante como nuestro cocido en el día a día. En el fútbol, en los clubs españoles, se meten goles con malabarismo circense. En política aparecen demasiados intentos para cambiar el juego limpio, por manifiestos deseos de comprar al àrbitro.
España es un país enfermo políticamente hablando. Demasiadas reglas, también llamadas leyes, que no se cumplen. Demasiadas prohibiciones, porque estamos mal educados. Demasiados listos, para tanto votante ingenuo al que hacen creer -como dicen por Castilla- que el tocino es de oveja. ¡Así nos va!
En medio de todo, con tantos enemigos dentro y por el solo hecho de vivir, España es un milagro.
martes, 3 de mayo de 2016
PODER POLÍTICO Y BIENESTAR SOCIAL
Otra vez, de nuevo, estamos ante unas elecciones generales, período que aprovechan unos significados personajes, llamados políticos, para ser elevados a los altares del poder con el fin hacernos felices a todos. ¡Noble tarea!
Tarea dudosa, sin embargo, porque esos buscadores del poder caen en la tentación -no todos, pero sí una mayoría- de anteponer su propia felicidad como gestores, a la del gran pùblico que viene a ser el gestado (gestor: el que hace gestiones para hacernos felices; gestado: el que aporta el dinero para el gestor, bajo promesa, a cambio, de servicios sociales que tal vez lleguen pero muy mermados).
Desde estas líneas les aseguro que los políticos, de un forma u otra, van a ofrecer bienestar social para todos, empezando por los más necesitados, lo cual sería posible a medias, aunque de forma que sería aceptable, si todos los partidos y su representantes se mantuvieran unidos como una piña, para vencer dificultades, poniendo todo su empeño en reducir las diferencias que les separan y en acortar distancias para mejor entenderse. Pero como buscan la propia felicidad, lucharán por ella y la defenderán con fiereza, convirtiendo el hemiciclo en una palestra selvática, marcada con la bilis que destilan los políticos más feroces.
¿Por qué han de ir unidos? Porque las promesas son abundantes en exceso: pensiones, salarios mínimos, subsidios por desempleo, educación gratuita, servicios sanitarios universales, ayudas para emigrantes, viviendas dignas, etc. etc. Hace falta mucho dinero y para discurrir de dónde sacarlo, sin faltar a la equidad ni a la justicia, o nos unimos todos -gobernantes y gobernados- para aceptar sacrificios, o lo pagan (o dejarán a deber) los de siempre, y para esa feria no se necesitan tíos vivos.
Apuesto otro café a que no yerro en el pronóstico. Por ahí deberían empezar las encuestas: por
saber cuánto nos va a costar la broma para cumplir el programa del vencedor, quiénes la van a pagar y cómo o en qué medida aumentará la deuda que se tardará en pagar, pero siempre condicionará la soñada libertad en democracia.
¡No nos engañemos! Ahí está como anticipo lo que pasa en Grecia.
Tarea dudosa, sin embargo, porque esos buscadores del poder caen en la tentación -no todos, pero sí una mayoría- de anteponer su propia felicidad como gestores, a la del gran pùblico que viene a ser el gestado (gestor: el que hace gestiones para hacernos felices; gestado: el que aporta el dinero para el gestor, bajo promesa, a cambio, de servicios sociales que tal vez lleguen pero muy mermados).
Desde estas líneas les aseguro que los políticos, de un forma u otra, van a ofrecer bienestar social para todos, empezando por los más necesitados, lo cual sería posible a medias, aunque de forma que sería aceptable, si todos los partidos y su representantes se mantuvieran unidos como una piña, para vencer dificultades, poniendo todo su empeño en reducir las diferencias que les separan y en acortar distancias para mejor entenderse. Pero como buscan la propia felicidad, lucharán por ella y la defenderán con fiereza, convirtiendo el hemiciclo en una palestra selvática, marcada con la bilis que destilan los políticos más feroces.
¿Por qué han de ir unidos? Porque las promesas son abundantes en exceso: pensiones, salarios mínimos, subsidios por desempleo, educación gratuita, servicios sanitarios universales, ayudas para emigrantes, viviendas dignas, etc. etc. Hace falta mucho dinero y para discurrir de dónde sacarlo, sin faltar a la equidad ni a la justicia, o nos unimos todos -gobernantes y gobernados- para aceptar sacrificios, o lo pagan (o dejarán a deber) los de siempre, y para esa feria no se necesitan tíos vivos.
Apuesto otro café a que no yerro en el pronóstico. Por ahí deberían empezar las encuestas: por
saber cuánto nos va a costar la broma para cumplir el programa del vencedor, quiénes la van a pagar y cómo o en qué medida aumentará la deuda que se tardará en pagar, pero siempre condicionará la soñada libertad en democracia.
¡No nos engañemos! Ahí está como anticipo lo que pasa en Grecia.
lunes, 2 de mayo de 2016
SUSANA DÍAZ NOS DIVIERTE
Fue un recreo divertido ver y oír a la socialista andaluza, doña Susana Díaz, pronosticar en la Sexta el próximo triunfo del PSOE en los comicios que se anuncian para el día 26 del mes de Junio próximo.
Con su media sonrisa complaciente y amable y un dominio escénico que para sí quisiera su jefe de filas, doña Susana demostró que el PSOE lleva en sus genes el sello de "ganador" y, ante tal evidencia, todos nos bajamos del burro: habemus Papam.
Con su media sonrisa complaciente y amable y un dominio escénico que para sí quisiera su jefe de filas, doña Susana demostró que el PSOE lleva en sus genes el sello de "ganador" y, ante tal evidencia, todos nos bajamos del burro: habemus Papam.
Lo que pasa es que el 26 de junio es para muchos españoles -socialistas incluidos- el arco final de un puente que dará comienzo la víspera de San Juan.
Como es sabido, entre los genes que impulsan las votaciones y los que invitan a pasar unos días en la playa o en parajes solariegos, hay una lucha endiablada. La comezón genética de un bien nacido se inclina por las delicias vacacionales. Por lógica, la abstención influirá en los resultados electorales.
Como es sabido, entre los genes que impulsan las votaciones y los que invitan a pasar unos días en la playa o en parajes solariegos, hay una lucha endiablada. La comezón genética de un bien nacido se inclina por las delicias vacacionales. Por lógica, la abstención influirá en los resultados electorales.
Habrá que deducir a quién perjudica la espantada y -a mi modesto entender- el PSOE está muy vinculado (desde que dejó el marxismo) a las decisiones de las clases medias, que son las que llenan las playas de veraneantes o vuelven a visitar sus pueblos de origen, con más razón si se anuncia buen tiempo. El puenteo perjudica a los clásicos.
Pero es que además, el jerife mayor del PSOE cree que su "adversario-enemigo" es el PP, cuando quienes van a zumbarle el pandero a los sociatas son los "podemitas" que están con ganas desmedidas de golear a la izquierda clásica para hacerse de una vez con las puertas giratorias, ahora que -según don Jorge W- son socialdemócratas.
Pero es que además, el jerife mayor del PSOE cree que su "adversario-enemigo" es el PP, cuando quienes van a zumbarle el pandero a los sociatas son los "podemitas" que están con ganas desmedidas de golear a la izquierda clásica para hacerse de una vez con las puertas giratorias, ahora que -según don Jorge W- son socialdemócratas.
Los podemitas han corregido el tiro y ya anuncian en son de halago: "socialistas del amor hermoso: no os, preocupéis; si ganáramos, hay un sitio para vosotros.¡Contad con ello!" ¡El zorro halagando la voz de la corneja para que suelte el queso pinzado por su pico.
Vamos a tener un espectáculo cargado de emociones que no garantizan nada. Es un consuelo.
Vamos a tener un espectáculo cargado de emociones que no garantizan nada. Es un consuelo.
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