Federar -en sentido lato- es unir por alianza, liga o pacto a unidades políticas, profesionales, deportivas, etc. que cumplen funciones similares para desenvolverse mejor en su desarrollo. El resultado es una federación de Estados, de Naciones, de Clubs de Fútbol,de Colegios Profesionales, etc. etc., según sean quienes se federen.
Esta es la solución que propone el PSOE para frenar a los movimientos separatistas, que no convence ni a catalanes ni a vascos; ellos quieren que sus territorios autónomos sean naciones soberanas.
El "federalismo" es la solución que, sin detenerse en más explicaciones, aparece en el acuerdo suscrito entre el PSOE y CIUDADANOS para un futuro gobierno de España, si llegaran a conquistar el poder.
Pero una Federación de Territorios Autónomos no está permitida por la Constitución (artículo 145) y por tanto, cualquier iniciativa en este sentido, llevaría a una reforma previa constitucional y eso exige conseguir primero un consenso entre partidos que, aislando al PP -como lo hacen con todo descaro sus adversarios- no va a poder darse y además es imposible.
La lógica separatista de cualquier territorio, reclama su derecho a ser "nación soberana" lo que supondría gozar de Constitución propia y decidir lo que más y mejor les conviniera desconectados de España.
La conclusión a la que llega toda persona con sentido comùn, a nada que se ponga a discurrir, es que los separatistas saben qué quieren, lo pueden explicar y llegan a convencer, mientras los "unionistas" , como nos decía un fraile marianista, ni saben, ni se entienden, ni comprenden y por tanto no convencen.
No crean ustedes que los votantes del separatismo están preparados para grandes discursos jurídico políticos. Al revés: funcionan con argumentos sencillos. "Mi patria es Euskadi (o es Cataluña)" y uno es de donde pace, no de donde nace. Gozaríamos de una prosperidad sin límites si nos dejaran funcionar sin la carga de lastre que para nosotros supone España"
Señores "unionistas": empiecen por demostrar lo contrario. Es lo que hacen en Francia, en Alemania, en EE.UU... Es lo que nunca supieron hacer los gobiernos de España.
miércoles, 30 de marzo de 2016
martes, 29 de marzo de 2016
LA LEGÍTIMA AMBICIÓN DE PODER
Ayer (28/03/2016), por la Sexta, un jerife del PSOE dijo (¡ya es valor!) que a Pedro Sánchez si algo le preocupa es España. Y que para salvar a España hay que barrer de la palestra política a Mariano Rajoy y a todo lo que representa con el PP incluido, para darle a él la vara del poder.
Claro está, para echar a Rajoy, hay que hacerlo responsable único de todo lo malo que pasa, por ejemplo, dejar a España en la ruina; una ruina ejemplar, como se ha visto probado con la alegría turística de la Semana Santa, de la que habría mucho que hablar.
La forma de encajar las piezas del revuelto rompecabezas es dándole a Sánchez el máximo poder gubernativo. Al día siguiente todos felices. La preocupación por España de Pedro Sánchez está muy relacionada con el aplazamiento del 39º. Congreso del PSOE hasta que se constituya el Gobierno del Reino de España. Si sus deseos se confirman, Sánchez no perderá las opciones que hoy tiene para presidir ese nuevo Gobierno español. En resumidas cuentas, este aplazamiento lo hace en beneficio de España; nada tiene que ver con la ambición de poder de Pedro Sánchez.
Sánchez, que no pudo culminar sus propósitos en las últimas elecciones y se dió la morrada al no reunir la minoría mayoritaria necesaria para ganarse la Moncloa, carga las culpas, como siempre al mismísimo Rajoy por no haberse estrellado antes en parecido intento.Conclusión: Rajoy no quiere luchar por España y, por eso, hay que barrerlo, para que pueda gobernar Sánchez, claro está).
Pero patriotismos a un lado, ¿qué hay de malo en llegar a presidir un Gobierno si se cumplen todas las condiciones impuestas por la ley? ¿Será que el aludido percibe que le faltan méritos y sabiduría para ejercer ese cargo? Puede ser...
Mañana van a reunirse las potestades del PSOE y de PODEMOS para hacernos felices a todos los españoles (sobre todo a los mas desamparados). Los del PSOE quieren hablar de la partitura. PODEMOS quiere decidir antes sobre quiénes van a ser los solistas y el director de orquesta.
¿Qué es lo importante para que la interpretación suene? Indudablemente, las personas y a la cabeza su director.
A Sánchez le cuesta reconocer esta realidad. ¿Por qué? ¿Tal vez porque una voz interior le dice que no da la talla? ¡Tal vez...!
Pero patriotismos a un lado, ¿qué hay de malo en llegar a presidir un Gobierno si se cumplen todas las condiciones impuestas por la ley? ¿Será que el aludido percibe que le faltan méritos y sabiduría para ejercer ese cargo? Puede ser...
Mañana van a reunirse las potestades del PSOE y de PODEMOS para hacernos felices a todos los españoles (sobre todo a los mas desamparados). Los del PSOE quieren hablar de la partitura. PODEMOS quiere decidir antes sobre quiénes van a ser los solistas y el director de orquesta.
¿Qué es lo importante para que la interpretación suene? Indudablemente, las personas y a la cabeza su director.
A Sánchez le cuesta reconocer esta realidad. ¿Por qué? ¿Tal vez porque una voz interior le dice que no da la talla? ¡Tal vez...!
lunes, 28 de marzo de 2016
MENTIRAS POLÍTICAS DE TRAZO GRUESO.
Voy a fijarme en dos políticos señeros, es decir únicos, sin par; ambos de reciente aparición: Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.
Pablo Iglesias dijo que nunca formaría parte de un gobierno si no fuera presidido por él. Y Pedro Sánchez dice que su entrega y sus sacrificios, para dotar de Gobierno al Reino de España y evitar una nueva convocatoria de elecciones, solo están motivados por un noble afán: el bienestar de los españoles; presidir ese Gobierno es algo secundario; lo importante es el programa.
La verdad es que los dos se despepitan por alcanzar el poder. A Iglesias no le importa ser Vicepresidente, siempre y cuando desde ese cargo controle un conjunto de ministerios punteros y algunas instituciones que son claves para la gobernanza de España. A Sánchez, le pierden sus intentos por fingir lo contrario de lo que resulta ser: un perdedor nato. Siente pavor ante la caída del PSOE que continuará tras una nueva llamada a las urnas. Por eso le urgen los apoyos de su adversario más directo: PODEMOS.
Casi todos los politólogos pronostican que una nueva convocatoria de elecciones, serviría para poco, ya que los resultados serán parecidos a los registrados y hoy todavía vigentes. Pero, en realidad, no se sabe qué pasará, porque cualquier acontecimiento puede influir de manera decisiva en el futuro. Sin embargo, el que más riesgos corre de perder escaños es el PSOE, en favor de PODEMOS. Mal asunto para los partidos constitucionalistas. Porque en realidad, con los resultados actuales, una mayoría muy cualificada no está pidiendo el cambio,-como sostiene P. Sánchez- sino la vigencia de la Constitución actual en la que caben reformas pactadas para dar estabilidad a la nación llamada España.
Este hecho no lo admite Pedro Sánchez y, antes de reconocerlo, prefiere negar la existencia del PP. No lo quiere ver, imagina que no existe y se mete a formar Gobierno teniendo que vender para ello el derecho de primogenitura que, además, no es suyo.
Vivimos en un mar revuelto, donde la mentira han de soportarla millones de españoles como si fueran tontos. Se equivocan quienes piensen tal cosa.
Pablo Iglesias dijo que nunca formaría parte de un gobierno si no fuera presidido por él. Y Pedro Sánchez dice que su entrega y sus sacrificios, para dotar de Gobierno al Reino de España y evitar una nueva convocatoria de elecciones, solo están motivados por un noble afán: el bienestar de los españoles; presidir ese Gobierno es algo secundario; lo importante es el programa.
La verdad es que los dos se despepitan por alcanzar el poder. A Iglesias no le importa ser Vicepresidente, siempre y cuando desde ese cargo controle un conjunto de ministerios punteros y algunas instituciones que son claves para la gobernanza de España. A Sánchez, le pierden sus intentos por fingir lo contrario de lo que resulta ser: un perdedor nato. Siente pavor ante la caída del PSOE que continuará tras una nueva llamada a las urnas. Por eso le urgen los apoyos de su adversario más directo: PODEMOS.
Casi todos los politólogos pronostican que una nueva convocatoria de elecciones, serviría para poco, ya que los resultados serán parecidos a los registrados y hoy todavía vigentes. Pero, en realidad, no se sabe qué pasará, porque cualquier acontecimiento puede influir de manera decisiva en el futuro. Sin embargo, el que más riesgos corre de perder escaños es el PSOE, en favor de PODEMOS. Mal asunto para los partidos constitucionalistas. Porque en realidad, con los resultados actuales, una mayoría muy cualificada no está pidiendo el cambio,-como sostiene P. Sánchez- sino la vigencia de la Constitución actual en la que caben reformas pactadas para dar estabilidad a la nación llamada España.
Este hecho no lo admite Pedro Sánchez y, antes de reconocerlo, prefiere negar la existencia del PP. No lo quiere ver, imagina que no existe y se mete a formar Gobierno teniendo que vender para ello el derecho de primogenitura que, además, no es suyo.
Vivimos en un mar revuelto, donde la mentira han de soportarla millones de españoles como si fueran tontos. Se equivocan quienes piensen tal cosa.
miércoles, 23 de marzo de 2016
CAUSA DE LOS GRANDES CAMBIOS
Si examinamos las circunstancias que concurren para generar los grandes cambios que en el mundo han sido, veremos por lo menos dos cosas: que pillaron desprevenidos a la inmensa mayoría de los seres humanos testigos del fenómeno y -como consecuencia- su respuesta estuvo incontrolada durante un tiempo, por lo que generó conductas muy diversas.
Un ejemplo, la invención de la imprenta que permitió la divulgación masiva de los textos escritos, cobró importancia a medida que progresaban las naciones cultas que terminaron por dominar a las menos cultas.
Naturalmente, nadie acusó a la imprenta de las injusticias surgidas como consecuencia de su aparición, porque era un instrumento y el hombre fue, y es, el responsable de su manejo o de su olvido.
Al fin los cambios siguen produciéndose por distintas causas. La vida de los pueblos -activos o pasivos- también cambia y los que antes asumieron el fenómeno promotor de ese cambio, antes lo dominaron y lo usaron en su provecho.
Tan importante como la imprenta, lo es en nuestros días el invento de las comunicaciones electrónicas. La divulgación informativa y la de opinión están al alcance de cientos de millones de personas que se multiplican cada año que pasa. Este gran cambio de nuestra era, influye de modo incomparable en todos nosotros, por activa por pasiva: la información da poder.
Las migraciones multitudinarias con el volúmen que hoy registran, son una de las consecuencias de este cambio. Si se producen con la fuerza y efectos nunca superados antes, es porque la comunicación electrónica ha creado estímulos o temores que se divulgan en horas y dan celeridad y masificación a las iniciativas que despierta, hasta hacer inútiles las líneas fronterizas.
Estamos viviendo tiempos de confusión y miedos. Pero no equivocarse. Los pueblos cultos seguirán dominando el cambio. Y no olvidarse: la cultura se acepta y funciona en la misma medida en que se acepte y funcione la escuela. No es cuestión que se resuelva por la vía legislativa que puede ayudar no entorpeciendo. Es una cuestión de hábitos asumidos por las familias. Téngase en cuenta que la escuela está también en internet como están los juegos para pasar el tiempo. Y nuestros niños están más tiempo -mucho mas- en el patio de recreo de internet que en sus aulas.
Son los pueblos cultos quienes seguirán dominando el cambio.
Un ejemplo, la invención de la imprenta que permitió la divulgación masiva de los textos escritos, cobró importancia a medida que progresaban las naciones cultas que terminaron por dominar a las menos cultas.
Naturalmente, nadie acusó a la imprenta de las injusticias surgidas como consecuencia de su aparición, porque era un instrumento y el hombre fue, y es, el responsable de su manejo o de su olvido.
Al fin los cambios siguen produciéndose por distintas causas. La vida de los pueblos -activos o pasivos- también cambia y los que antes asumieron el fenómeno promotor de ese cambio, antes lo dominaron y lo usaron en su provecho.
Tan importante como la imprenta, lo es en nuestros días el invento de las comunicaciones electrónicas. La divulgación informativa y la de opinión están al alcance de cientos de millones de personas que se multiplican cada año que pasa. Este gran cambio de nuestra era, influye de modo incomparable en todos nosotros, por activa por pasiva: la información da poder.
Las migraciones multitudinarias con el volúmen que hoy registran, son una de las consecuencias de este cambio. Si se producen con la fuerza y efectos nunca superados antes, es porque la comunicación electrónica ha creado estímulos o temores que se divulgan en horas y dan celeridad y masificación a las iniciativas que despierta, hasta hacer inútiles las líneas fronterizas.
Estamos viviendo tiempos de confusión y miedos. Pero no equivocarse. Los pueblos cultos seguirán dominando el cambio. Y no olvidarse: la cultura se acepta y funciona en la misma medida en que se acepte y funcione la escuela. No es cuestión que se resuelva por la vía legislativa que puede ayudar no entorpeciendo. Es una cuestión de hábitos asumidos por las familias. Téngase en cuenta que la escuela está también en internet como están los juegos para pasar el tiempo. Y nuestros niños están más tiempo -mucho mas- en el patio de recreo de internet que en sus aulas.
Son los pueblos cultos quienes seguirán dominando el cambio.
martes, 22 de marzo de 2016
¿ADÓNDE NOS QUIEREN LLEVAR?
En la Europa más o menos organizada en reinos desde el siglo XVI, los tres estamentos privilegiados sobremanera eran la Corona, la Nobleza y el Clero, dicho a grandes rasgos para no alargarnos en pormenores que están más que estudiados. Coinciden en denunciar esta situación distintas personalidades y al final la plebe -realmente perjudicada- se moviliza a finales del XVIII y desmonta el tinglado de la antigua farsa. Aparecen las naciones al calor de revueltas de signo liberal y con ellas el capitalismo, gran invento que favorecerá el crecimiento de la burguesía, nueva beneficiada, y de las masas proletarias perjudicadas.
Pasa el tiempo, evolucionan los países, las comunicaciones son más rápidas, corren las noticias, surgen nuevos pensadores, denuncian las injusticias que sufre el proletariado y cobran fuerza el comunismo y el marxismo allí donde triunfan las repúblicas democráticas populares; pero también aparecen los fascismos nacionalistas y entre unos y otros se hacen dueños del poder en varios países de Europa (siglo XX) y para perdurar idean los Estados totalitarios donde se aplica la doctrina de la igualdad que servirá de marco al paisaje de la pobreza, en beneficio del poder detentado por una clase jerarquizada, cuyo único propósito termina por ser el de perdurar en los puestos de mando.
La historia se repite con nuevos hombres y nuevas mentiras fruto de un parecido ideario, porque todo está inventado. Ahora, con esta amenaza presente en España, se despepita Don Pedro Sánchez para recomendarnos el cambio e imponerlo, en cuanto pueda, a rajatabla con tal de ser el amo, que es lo que busca. Pero se encuentra con un hueso difícil de roer: el neo comunista, camarada Pablo Iglesias que naturalmente -para eso está en la política- también quiere mandar. Lo dice por las buenas y en paz. Para alcanzar el poder que Pablo Iglesias ambiciona, ha pasado desde el insulto al PSOE y sus dignidades, calificadas despectivamente como "casta" maldita, hasta buscar alianzas con ellos para formar gobierno y convivir juntos hasta caerseles la baba. El caso es apalancar el triunfo.
¿Quién trae en su mochila el cambio que incluye el desplazamiento del adversario? ¿Iglesias? ¿Sánchez? ¿Los dos? ¿Ninguno? ¡Ya, lo están viendo! Se valen del descontento creado por los gobiernos que les precedieron (centro derecha y socialismo) a los que acusan de abusos deshonestos en la administración del Estado, lo que siendo cierto, puede olvidarse por un Pablo Iglesias enternecido siempre y cuando le garanticen el acceso al poder. Ahora, los socialistas ya no son "casta".
Sánchez tiene poco olfato pero es un buen tipo (por su físico). Iglesias magro de carnes, cumple en el probador y poco más, pero es listo (por su química) y le va a birlar el objeto de sus deseos a Sánchez.
Pero si esto sucediera, ¡ya lo verán!, ¿quienes van a pagar las consecuencias si no pudieran macharse a otro país? Los más débiles¡Y Sánchez, de apuntalador de esta posible ruina! ¡Los dioses ciegan a quienes quieren perder!, como dicen que dijo Eurípides.
Pasa el tiempo, evolucionan los países, las comunicaciones son más rápidas, corren las noticias, surgen nuevos pensadores, denuncian las injusticias que sufre el proletariado y cobran fuerza el comunismo y el marxismo allí donde triunfan las repúblicas democráticas populares; pero también aparecen los fascismos nacionalistas y entre unos y otros se hacen dueños del poder en varios países de Europa (siglo XX) y para perdurar idean los Estados totalitarios donde se aplica la doctrina de la igualdad que servirá de marco al paisaje de la pobreza, en beneficio del poder detentado por una clase jerarquizada, cuyo único propósito termina por ser el de perdurar en los puestos de mando.
La historia se repite con nuevos hombres y nuevas mentiras fruto de un parecido ideario, porque todo está inventado. Ahora, con esta amenaza presente en España, se despepita Don Pedro Sánchez para recomendarnos el cambio e imponerlo, en cuanto pueda, a rajatabla con tal de ser el amo, que es lo que busca. Pero se encuentra con un hueso difícil de roer: el neo comunista, camarada Pablo Iglesias que naturalmente -para eso está en la política- también quiere mandar. Lo dice por las buenas y en paz. Para alcanzar el poder que Pablo Iglesias ambiciona, ha pasado desde el insulto al PSOE y sus dignidades, calificadas despectivamente como "casta" maldita, hasta buscar alianzas con ellos para formar gobierno y convivir juntos hasta caerseles la baba. El caso es apalancar el triunfo.
¿Quién trae en su mochila el cambio que incluye el desplazamiento del adversario? ¿Iglesias? ¿Sánchez? ¿Los dos? ¿Ninguno? ¡Ya, lo están viendo! Se valen del descontento creado por los gobiernos que les precedieron (centro derecha y socialismo) a los que acusan de abusos deshonestos en la administración del Estado, lo que siendo cierto, puede olvidarse por un Pablo Iglesias enternecido siempre y cuando le garanticen el acceso al poder. Ahora, los socialistas ya no son "casta".
Sánchez tiene poco olfato pero es un buen tipo (por su físico). Iglesias magro de carnes, cumple en el probador y poco más, pero es listo (por su química) y le va a birlar el objeto de sus deseos a Sánchez.
Pero si esto sucediera, ¡ya lo verán!, ¿quienes van a pagar las consecuencias si no pudieran macharse a otro país? Los más débiles¡Y Sánchez, de apuntalador de esta posible ruina! ¡Los dioses ciegan a quienes quieren perder!, como dicen que dijo Eurípides.
lunes, 21 de marzo de 2016
VALORES DE LA DERECHA.
Cuando me refiero a la derecha, estoy aludiendo a la derecha sociológica y no a los políticos que la pastorean. Sé de sobra que gran parte de esa derecha se abstiene de votar o vota a otros por alejarse de los malos recuerdos generados por una corrupción inmerecida que sufren los electores.
Podría decirse que la derecha sociológica, ajena a este tinglado de venalidades y sobornos, ha perdido prestigio en medio de tardíos y muy guarnecidos actos de contrición y de una débil condena del deterioro causado.
Cabría argumentar que la corrupción estaba generalizada, también entre muchos demócratas de pacotilla que presumen de ser auténticos. Sería y es un pobre argumento que nunca aliviaría el daño causado. Y a estas alturas de lo sucedido la mancha es tan extensa y de consecuencias tal mal calculadas, que sólo una catarsis entendida como purificadora, seguida de un sincero arrepentimiento, podría mitigar y no del todo el mal causado.
Pero además, la derecha poíìtica tendría que reafirmar unos principios, unos valores, una doctrina que hoy está difusa en esos programas políticos donde se advierte, bajo pretextos varios -tal vez erróneamente- que la economía no está al servicio de la política, sino al revés.
Los valores familiares de quienes suelen votar a las derechas, pueden ser de signo conservador, pero no por ello se apartan de un comportamiento que tiene muy en cuenta, la justicia social, la unidad territorial de España y el empuje cultural de una sociedad estable e integrada.
Creo que las derechas sociológicas, por otros llamadas "centro" sin perder su carácter, tienen en España, esos tres sectores donde reafirmar y proteger estos valores: el social, el cultural y el territorial, por este orden. Precisamente tres valores conectados a una inmensa mayoría de familias que constituyen -si se hicieran bien las cosas- el común denominador de un amplio sector de votantes que, hoy por hoy, se inclinan hacia la izquierda con iniciativas mejor explicadas o más aceptables que las de una derecha carente de dotes didácticas.
Sin embargo les diré de nuevo: "No hagan caso; puede ser ensoñaciones de un visionario". Pero "eppur si muove", los votos se van hacia la izquierda ayudados por sedicentes secesionistas.
Ya hablaremos.
Cabría argumentar que la corrupción estaba generalizada, también entre muchos demócratas de pacotilla que presumen de ser auténticos. Sería y es un pobre argumento que nunca aliviaría el daño causado. Y a estas alturas de lo sucedido la mancha es tan extensa y de consecuencias tal mal calculadas, que sólo una catarsis entendida como purificadora, seguida de un sincero arrepentimiento, podría mitigar y no del todo el mal causado.
Pero además, la derecha poíìtica tendría que reafirmar unos principios, unos valores, una doctrina que hoy está difusa en esos programas políticos donde se advierte, bajo pretextos varios -tal vez erróneamente- que la economía no está al servicio de la política, sino al revés.
Los valores familiares de quienes suelen votar a las derechas, pueden ser de signo conservador, pero no por ello se apartan de un comportamiento que tiene muy en cuenta, la justicia social, la unidad territorial de España y el empuje cultural de una sociedad estable e integrada.
Creo que las derechas sociológicas, por otros llamadas "centro" sin perder su carácter, tienen en España, esos tres sectores donde reafirmar y proteger estos valores: el social, el cultural y el territorial, por este orden. Precisamente tres valores conectados a una inmensa mayoría de familias que constituyen -si se hicieran bien las cosas- el común denominador de un amplio sector de votantes que, hoy por hoy, se inclinan hacia la izquierda con iniciativas mejor explicadas o más aceptables que las de una derecha carente de dotes didácticas.
Sin embargo les diré de nuevo: "No hagan caso; puede ser ensoñaciones de un visionario". Pero "eppur si muove", los votos se van hacia la izquierda ayudados por sedicentes secesionistas.
Ya hablaremos.
sábado, 19 de marzo de 2016
LA DERECHA ESPAÑOLA AL PAIRO
Quedarse al pairo viene a significar, coloquialmente, que la embarcación está con las velas tendidas en sopesada quietud, sin avanzar, tal vez a la espera de sucesos, quizá y sin quizá previendo que los problemas los resuelve el tiempo. En la mar, puede ser; en la vida real con tierra de secano, rara vez sucede.
Les confieso -y pido perdón por publicar estas nimiedades que a nadie importan- que en las noches de insomnio que padezco, en vez de contar ovejas o preocuparme sobre cómo ganar el cielo, me sublevo y agarro unos cabreos soberanos al ver a una derecha sociológica trompicada y cuesta abajo, a punto de darse la morrada, por no saber sus líderes cómo se domina el temporal y por no poner en posición de firmes y con los bolsillos del revés a los de casa, (para ver que no se llevan nada); y me pongo malo por sufrir una dialéctica hiriente proyectada a chorros por sus adversarios, a la que se responde tarde y mal, tal vez para mantenernos precavidos sobre la utilidad de los colegios de pago.
La derecha española -con toda su historia a cuestas- puede y debe ser moderada, pero nunca hacer de punch ball de la colección unida de rivales. Ni siquiera en tiempos de la II República se vio algo parecido, porque daban leña, sí, pero tenían respuesta. Lo malo es que si no cambian las cosas, esta derecha sociológica dejará de votar y entonces se verá la valía del tiempo perdido. Pero no nos pongamos a llorar a destiempo.
La derecha tiene tres campos por explorar ante los que patina, no se sabe si por falta de sensibilidad o por carecer de cultura política propia. Esos tres sectores son: la promoción social en favor de las personas desasistidas; la promoción cultural no leguleya, sino eficaz, en favor de todos los que pongan voluntad de aprender; y la promoción autonómica, hasta liderarla desde la racionalidad, que no tiene nada que ver con los nacionalismos separatistas ni con las promesas federales socialistas.
La derecha rectora lleva años despreocupada de su doctrina. Vean su publicidad. Está a la defensiva. Nos anuncia: "Defendemos el crecimiento y el empleo" donde deberían proclamar: "Como partidarios de la justicia social, fomentamos el desarrollo y el empleo". No es lo mismo "defender" que "fomentar" ni el "crecimiento" que el "desarrollo".
Los valores cuentan, pero hay que saber narrarlos y dar ejemplo.
¡Ya sé! No hagan caso: son elucubraciones de un pobre visionario que además duerme muy poco. Pero la derecha española está al pairo.
Les confieso -y pido perdón por publicar estas nimiedades que a nadie importan- que en las noches de insomnio que padezco, en vez de contar ovejas o preocuparme sobre cómo ganar el cielo, me sublevo y agarro unos cabreos soberanos al ver a una derecha sociológica trompicada y cuesta abajo, a punto de darse la morrada, por no saber sus líderes cómo se domina el temporal y por no poner en posición de firmes y con los bolsillos del revés a los de casa, (para ver que no se llevan nada); y me pongo malo por sufrir una dialéctica hiriente proyectada a chorros por sus adversarios, a la que se responde tarde y mal, tal vez para mantenernos precavidos sobre la utilidad de los colegios de pago.
La derecha española -con toda su historia a cuestas- puede y debe ser moderada, pero nunca hacer de punch ball de la colección unida de rivales. Ni siquiera en tiempos de la II República se vio algo parecido, porque daban leña, sí, pero tenían respuesta. Lo malo es que si no cambian las cosas, esta derecha sociológica dejará de votar y entonces se verá la valía del tiempo perdido. Pero no nos pongamos a llorar a destiempo.
La derecha tiene tres campos por explorar ante los que patina, no se sabe si por falta de sensibilidad o por carecer de cultura política propia. Esos tres sectores son: la promoción social en favor de las personas desasistidas; la promoción cultural no leguleya, sino eficaz, en favor de todos los que pongan voluntad de aprender; y la promoción autonómica, hasta liderarla desde la racionalidad, que no tiene nada que ver con los nacionalismos separatistas ni con las promesas federales socialistas.
La derecha rectora lleva años despreocupada de su doctrina. Vean su publicidad. Está a la defensiva. Nos anuncia: "Defendemos el crecimiento y el empleo" donde deberían proclamar: "Como partidarios de la justicia social, fomentamos el desarrollo y el empleo". No es lo mismo "defender" que "fomentar" ni el "crecimiento" que el "desarrollo".
Los valores cuentan, pero hay que saber narrarlos y dar ejemplo.
¡Ya sé! No hagan caso: son elucubraciones de un pobre visionario que además duerme muy poco. Pero la derecha española está al pairo.
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