Sucesos inesperados: En Vitoria, las instituciones docentes han detectado que un cierto y no corto número de familias domiciliadas en esta ciudad, han falsificado los datos residenciales para conseguir, en beneficio de sus hijos, una plaza en aquellos pocos centros o colegios que se distinguen por impartir la enseñanza con éxito, respecto a la mayoría que, a su juicio, no alcanzan el nivel deseado.
Esto que describo, someramente , ha salido en los medios de comunicación con pelos y señales que les ahorro porque, como decían los del antiguo régimen, importa el pecado y no los pecadores.
El caso es que las las aspiraciones de esas familias han sido cortadas de raíz y los protagonistas del desafuero han sido propuestos para un oportuno castigo, tal y cómo -según los funcionarios competentes del ramo-se merecen.
Ahora bien, mirando la cosa desde la perspectiva que las Naciones Unidas puso en juego para redactar la Carta de los Derechos Humanos, estos padres no han hecho otra cosa que adjudicarse algo que les otorga el apartado número 26 de tal documento: "Lo padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos".
Al asumirse constitucionalmente la vigencia de la Carta humanitaria y declararla obligatoria en España, quedó luego también asumida por el Estatuto de la Comunidad Autónoma del País Vasco y, en virtud de todo ello, habría que examinar esta paradoja creada en Vitoria, para darle al problema la solución lógica que demandan las instituciones.
Sé de sobra que la realidad nacionalista -tanto la vasca, como la española o la norte americana y demás familia- están llenas de paradojas y de contrasentidos- que luego lo pagan los mas inocentes -como es el caso, en esta ocasión los niños- por la tozudez rocosa de los políticos de corto vuelo: es decir gallináceo.
Es igual; lo malo no es contar el suceso, sino padecerlo, gracias -para más inri- a que la leal oposición al poder se fija en frívolas demandas, y nunca esta al quite en los asuntos graves.
Este de la libertad de enseñanza es uno de ellos.
martes, 31 de enero de 2017
lunes, 30 de enero de 2017
SALIRSE DEL JUEGO POLÍTICO
La ventaja de los que ya somos viejos, dispuestos a opinar, radica en su desinterés personal por el desenlace del problema, del proyecto, o del asunto o tema puesto en juego.¡Qué me importa lo que caiga en suerte si estoy a punto de caramelo para ir a la otra orilla!
Uno ve las cosas desde la fragilidad de toda obra humana, mientras cualquier otro interlocutor
en el debate -en plena madurez-se agarra a la vida como si fuera eterna, en la creencia de que sus ideas y pronósticos tienen asegurado el más fructífero porvenir; para él son imperecederos.
en el debate -en plena madurez-se agarra a la vida como si fuera eterna, en la creencia de que sus ideas y pronósticos tienen asegurado el más fructífero porvenir; para él son imperecederos.
El Partido Comunista llegó a la transición del 77, creyendo que el futuro gobierno de España estaba en sus manos. Pues no; en realidad el PCE se esfumó y sus aspiraciones quedaron en nada. Otro caso: La gloriosa UCD, en cuyas decisiones puso una mayoría minoritaria de españoles el destino de la Patria, desapareció sin pena ni gloria, en un lapso de tiempo inverosímil para quienes la fundaron. Así podrían citarse otros ejemplos.
¿Cómo ve usted el futuro de los principales partidos constitucionalistas de España, ante el imprevisto desenlace de la crisis política mundial que más parece un castigo globalizado?
Lo veo de castaño oscuro. Los partidos demócratas tienen entre sus valores uno que puede ser definitivo: es su fervor por el diálogo entre desiguales para no perder el mando, también llamado el ejercicio del poder. El "No" por sistema (vicio de algunos que se tienen por demócratas), no es democrático y conduce al desastre.
En España, si quisieran de verdad sobrenadar estos partidos y vencer al tornado de la crisis con el menor daño, los demócratas constitucionalistas tendrían que firmar una alianza, precisamente para reformar la Constitución al objeto de no quedar fuera del juego político y de perdurar.
Pero, en serio, a mí qué me importa? Es decir, que más me da si no voy a ver ni a padecer ese futuro. ¿Por qué sufrir? Y sobre todo, ¿para qué?
En España, si quisieran de verdad sobrenadar estos partidos y vencer al tornado de la crisis con el menor daño, los demócratas constitucionalistas tendrían que firmar una alianza, precisamente para reformar la Constitución al objeto de no quedar fuera del juego político y de perdurar.
Pero, en serio, a mí qué me importa? Es decir, que más me da si no voy a ver ni a padecer ese futuro. ¿Por qué sufrir? Y sobre todo, ¿para qué?
Es lo bueno que tiene la vejez: sentirse fuera de juego, no estar a verlas venir.
sábado, 28 de enero de 2017
LA MURALLA DE MÉXICO
¡Para cuatro días que vamos a vivir...! Unos cuantos habitantes de cada núcleo ciudadano, ¡qué podemos hacer! suelen ser ricos. Otros, terminan el mes, ni fu ni fa: lo comido por lo servido. Los demás, en gran parte, son pobres; se nota por su forma de vivir, un tanto desarrapada.
Estas tres clases sociales, y algunas más, conviven; lo que no impide una separación voluntaria. Es decir sin murallas humillantes que dividan las tres zonas.
Son pueblos acostumbrados al distanciamiento social, sin imponer barreras; dejan abierta la posibilidad de que los habitantes de una misma ciudad se crucen en el camino hasta mestizarse. ¿En bien de todos? Tal vez no; pero conviven.
Esto no impide que la riqueza se amuralle. Que cierren los caminos a los pobres. Así nacieron los guetos. Derivaron, luego, en campos de exterminio.
Es muy difícil huir de la pobreza. Muchos que lo intentan empiezan por saltar barreras. Y muchos mueren en el intento. Grandes masas fugitivas, en busca de pan y techo, terminan por cambiar de táctica; terminan por dar con un líder dispuesto a todo, capaz de unir a las masas de fugitivos hambrientos que no pueden hacerse entender por las buenas. Así empiezan las guerras; así la lucha de los humanos, por hacerse con un sitio donde hallar comida y guarida. Luchas tan viejas como el sol.
. En los EE.UU de América del Norte, un iluminado prepara la muralla para aislar a los pobres mexicanos
Parecerá mentira: puede ser motivo de una respuesta de dimensiones incontrolables.
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Estas tres clases sociales, y algunas más, conviven; lo que no impide una separación voluntaria. Es decir sin murallas humillantes que dividan las tres zonas.
Son pueblos acostumbrados al distanciamiento social, sin imponer barreras; dejan abierta la posibilidad de que los habitantes de una misma ciudad se crucen en el camino hasta mestizarse. ¿En bien de todos? Tal vez no; pero conviven.
Esto no impide que la riqueza se amuralle. Que cierren los caminos a los pobres. Así nacieron los guetos. Derivaron, luego, en campos de exterminio.
Es muy difícil huir de la pobreza. Muchos que lo intentan empiezan por saltar barreras. Y muchos mueren en el intento. Grandes masas fugitivas, en busca de pan y techo, terminan por cambiar de táctica; terminan por dar con un líder dispuesto a todo, capaz de unir a las masas de fugitivos hambrientos que no pueden hacerse entender por las buenas. Así empiezan las guerras; así la lucha de los humanos, por hacerse con un sitio donde hallar comida y guarida. Luchas tan viejas como el sol.
. En los EE.UU de América del Norte, un iluminado prepara la muralla para aislar a los pobres mexicanos
Parecerá mentira: puede ser motivo de una respuesta de dimensiones incontrolables.
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viernes, 27 de enero de 2017
IDEALES CONTRA INTERESES
Al fin, cuando los argumentos ideológicos pierden fuerza, los políticos, salvo excepciones , suelen poner sobre la mesa la prosaica realidad, los intereses materiales que están en juego. Las frases cortas y de aguda intención, surten su efecto. "América, para los americanos" Los secesionistas catalanes, con el argumentario patriótico muy gastado, materializan sus demandas en otra frase con garra: "España nos roba".
El mundillo de la política, entendido en sentido amplio, suele repudiarse por personas de valía, que ven cómo los pueblos están solo inducidos por el logro del bienestar material. Puede comprobarse cómo las generaciones actuales de políticos se deciden por la justicia social, que para ellos consiste en reproducir el milagro multiplicador de los peces y los panes, en vez de enseñar a las gentes el manejo de la caña y del cereal para vivir dignamente.
La dignidad no se impone por vías políticas, sino que se instala allí donde antes funcionó la escuela bien dirigida; hoy en manos de los políticos en muchos países, también en España.
Joaquín Costa lo dejó plasmado en otra frase célebre: "Escuela y despensa". Daba
prioridad a la escuela. Algunas familias lo entendieron; la escuela es suya, no de la generación política de turno. Por ahí empieza la dignidad de un país.
Y la dignidad es un bien que nunca fue materialista.
El mundillo de la política, entendido en sentido amplio, suele repudiarse por personas de valía, que ven cómo los pueblos están solo inducidos por el logro del bienestar material. Puede comprobarse cómo las generaciones actuales de políticos se deciden por la justicia social, que para ellos consiste en reproducir el milagro multiplicador de los peces y los panes, en vez de enseñar a las gentes el manejo de la caña y del cereal para vivir dignamente.
La dignidad no se impone por vías políticas, sino que se instala allí donde antes funcionó la escuela bien dirigida; hoy en manos de los políticos en muchos países, también en España.
Joaquín Costa lo dejó plasmado en otra frase célebre: "Escuela y despensa". Daba
prioridad a la escuela. Algunas familias lo entendieron; la escuela es suya, no de la generación política de turno. Por ahí empieza la dignidad de un país.
Y la dignidad es un bien que nunca fue materialista.
jueves, 26 de enero de 2017
EL SEÑUELO DE LA RENTA BÁSICA
Un nombre propio, un economista distinguido: José Carlos Díez asesor desinteresado -él lo dijo-de Susana Díaz, líder socialista con todo su peso específico en marcha, en favor de un PSOE social demócrata, que es lo que se lleva; está de moda.
Un pequeño fracaso, del personaje asesor mencionado, por mostrarse opuesto (en una emisión televisada) a la implantación de la renta básica, no por principio, sino por las circunstancias que se dan en España. La "renta básica" se convertiría en un subsidio desactivador, una medida disuasoria que podría conducir a un no ganado "dolce far niente" a costa de los que se vieran obligados a sudárselo para ingresar lo mismo o poco más, y eso no es justo; se convertiría en un engaño.
Esto es, a grandes rasgos, lo que dio a entender el Sr. Díez, abundando en su argumento con una metáfora: España se llenaría de aventureros extraños al País bien dispuestos a cobrar el barato, que viene a ser algo así como percibir un mínimo impuesto no por caridad, sino por ocurrencia justiciera y sin arriesgarse. De todas formas el Sr. Díez se ha enterado del significado que otorga el poder partidista a la tan cacareada "libertad de expresión" .
Lo malo del caso es que la tal "renta básica" está pensada como señuelo para ganar votos y lealtades a cambio de algo muy difícil de admitir entre personas atentas a las exigencias de la realidad española. (Incluida la cuota correspondiente a vascos y catalanes).
´ He de decir que me declaro partidario de la renta básica. Pero soy consciente de que son los propios trabajadores de casa y sus familias, mal remunerados, los que están en contra de esto que para ellos es una injusticia: cobrar por no hacer nada viniendo de fuera y con buena salud.
Es decir, soy partidario de la renta básica a cambio de una decidida prestación de servicios por los beneficiados, en favor de los más desasistidos de la patria que los recibe y acoge.
¡Por ser justo equitativo y saludable!
Un pequeño fracaso, del personaje asesor mencionado, por mostrarse opuesto (en una emisión televisada) a la implantación de la renta básica, no por principio, sino por las circunstancias que se dan en España. La "renta básica" se convertiría en un subsidio desactivador, una medida disuasoria que podría conducir a un no ganado "dolce far niente" a costa de los que se vieran obligados a sudárselo para ingresar lo mismo o poco más, y eso no es justo; se convertiría en un engaño.
Esto es, a grandes rasgos, lo que dio a entender el Sr. Díez, abundando en su argumento con una metáfora: España se llenaría de aventureros extraños al País bien dispuestos a cobrar el barato, que viene a ser algo así como percibir un mínimo impuesto no por caridad, sino por ocurrencia justiciera y sin arriesgarse. De todas formas el Sr. Díez se ha enterado del significado que otorga el poder partidista a la tan cacareada "libertad de expresión" .
Lo malo del caso es que la tal "renta básica" está pensada como señuelo para ganar votos y lealtades a cambio de algo muy difícil de admitir entre personas atentas a las exigencias de la realidad española. (Incluida la cuota correspondiente a vascos y catalanes).
´ He de decir que me declaro partidario de la renta básica. Pero soy consciente de que son los propios trabajadores de casa y sus familias, mal remunerados, los que están en contra de esto que para ellos es una injusticia: cobrar por no hacer nada viniendo de fuera y con buena salud.
Es decir, soy partidario de la renta básica a cambio de una decidida prestación de servicios por los beneficiados, en favor de los más desasistidos de la patria que los recibe y acoge.
¡Por ser justo equitativo y saludable!
miércoles, 25 de enero de 2017
CRÍTICAS RAZONABLES Y MALOS POLÍTICOS
A la proposición final de un razonamiento se llega por la vía de la lógica. Es un ejercicio que lo seres humanos, en sus cabales, suelen ponerlo en práctica para subsistir. Lo mismo da que la persona sea fiel a uno u otro mandato religioso, a una u otra teoría política, a uno u otro color...
Por pura lógica, si una persona no se alimenta, perece. Luego si un pueblo está mal alimentado (por exceso o por defecto) su índice de mortalidad será mayor con respecto al que sigue una conducta alimenticia suficiente y saludable, sin excesos.
Con esa mínima convicción, como ya lo descubrieron nuestros antepasados, para vivir con salud es mejor la dieta que la lanceta. Es mejor, más eficaz y más barata, la medicina preventiva que la curativa. Los tragaldabas suelen tener peor salud que los higienistas.
La palabra higienista cobró un nuevo sentido a lo largo del siglo XIX. A medida que se estudiaba el origen de las enfermedades, se descubría que la higiene, conducta preceptiva a seguir por los seres humanos, era imprescindible para vivir con salud.
Los políticos, tanto de izquierdas como de derechas, propenden a poner la fe sanitaria en complejas instalaciones hospitalarias (medicina curativa y costosa) y prestan poca atención a las medidas higiénicas (medicina preventiva, de menor coste).
A muchos políticos, y a sus consejeros, les parece normal vivir en una ciudad encapotada por una nube de inmundicias y, anormal, impedir las prácticas que provocan la contaminación atmosférica. Nos acostumbran a mantener carísimos hospitales y a pagar costosos fármacos y, al mismo tiempo, a que resulte normal dilapidar los dineros en combustibles contaminantes para ir de un sitio a otro.
En el fondo, esta política viciada que nos adorna, está siempre mejor dispuesta a interesarse por un falso progreso que por la conveniencia de las multitudes, como es el caso de la salud madre de todo bienestar. Así, los electores, votan más bien a los políticos ansiosos de poder que defienden intereses con los que favorecer su carrera, que a quienes defienden ideas. Por eso se seguirán gastando grandes sumas de dinero en iniciativas de segundo grado, aunque se presuma de todo lo contrario por los autores de estas hazañas.
A los políticos poco cultivados, que son los que abundan, no les asustan las inmundicias con tal de tener asegurado su particular ascenso. De ahí derivan la corrupción y otras maldades.
martes, 24 de enero de 2017
CONSUMO ELÉCTRICO Y TARIFAS
Henos aquí a españoles y residentes extranjeros, en la patria España, todos perplejos ante el complicado sistema que regula el pago de la energía eléctrica consumida por su clientela. Estamos ante un acertijo que podría servir de testimonio delator de la agudeza de los lectores y premiar a los que mejor se clasificaran en el intento.
Tomo el dato de un texto publicado en Internet que puede ser esclarecedor y divulgar la idea de que una cosa es cobrar el justiprecio de un servicio, y otra marear al cliente a quien, además de sacarle los cuartos, lo llevan a la convicción de que si no entiende es por ser tonto.
La cifra final de la factura o recibo cursado por las eléctricas a cada cual, contiene dos conceptos: uno se llama "termino de potencia"; el otro "término de energía". Lo transcribo sin entender su significado, consciente de que es una temeridad por mi parte hacer tal cosa. ¡Perdón si me equivoco!
El "término de potencia" depende de la ídem contratada por el abonado, o sea por la víctima. El "término de energía" es un cantidad variable, según la cantidad que se consuma durante un período de tiempo determinado.
¿Cómo controla cada abonado-víctima estos dos términos? Mediante un acto de fe. Todo se refleja en un contador y deducir el importe a pagar, es muy sencillo: se multiplica los KWh consumidos por el precio del KWh.
Luego vienen los complementos tarifarios, tales como "energía reactiva", "discriminación horaria", "estacionalidad" y algo curioso que se llama "ininterrumpilidad". ¡Chúpate esa!
Pero no acaba aquí la cosa: están los equipos de alquiler, los equipos de medida y los impuestos a la electricidad, más el IVA.
A todo esto ha de añadir el consumidor dos opciones: bien por "el precio fijo en mercado regulable" o por las "ofertas de mercado libre".
¡Es curioso! ¡La de cosas que han de hacer "las eléctricas" y "sus protectores!" para cerrar cada ejercicio con tan saneada pila de millones.
¡Dios nos pille confesados y con la cartera cargada de euros! Es como llorar y tener que saltar a la comba para espantar el frío.
Tomo el dato de un texto publicado en Internet que puede ser esclarecedor y divulgar la idea de que una cosa es cobrar el justiprecio de un servicio, y otra marear al cliente a quien, además de sacarle los cuartos, lo llevan a la convicción de que si no entiende es por ser tonto.
La cifra final de la factura o recibo cursado por las eléctricas a cada cual, contiene dos conceptos: uno se llama "termino de potencia"; el otro "término de energía". Lo transcribo sin entender su significado, consciente de que es una temeridad por mi parte hacer tal cosa. ¡Perdón si me equivoco!
El "término de potencia" depende de la ídem contratada por el abonado, o sea por la víctima. El "término de energía" es un cantidad variable, según la cantidad que se consuma durante un período de tiempo determinado.
¿Cómo controla cada abonado-víctima estos dos términos? Mediante un acto de fe. Todo se refleja en un contador y deducir el importe a pagar, es muy sencillo: se multiplica los KWh consumidos por el precio del KWh.
Luego vienen los complementos tarifarios, tales como "energía reactiva", "discriminación horaria", "estacionalidad" y algo curioso que se llama "ininterrumpilidad". ¡Chúpate esa!
Pero no acaba aquí la cosa: están los equipos de alquiler, los equipos de medida y los impuestos a la electricidad, más el IVA.
A todo esto ha de añadir el consumidor dos opciones: bien por "el precio fijo en mercado regulable" o por las "ofertas de mercado libre".
¡Es curioso! ¡La de cosas que han de hacer "las eléctricas" y "sus protectores!" para cerrar cada ejercicio con tan saneada pila de millones.
¡Dios nos pille confesados y con la cartera cargada de euros! Es como llorar y tener que saltar a la comba para espantar el frío.
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