En España las desigualdades tienen su razón de ser, porque las diferencias entre ricos y pobres crecieron -y crecen- a ojos vista. Con mil pretextos la realidad de tal pobreza escapa al control estadístico. Las carencias van por barrios. Aumenta el número de los desasistidos. La migración está desbocada. La caridad, paradójicamente, sustituye a la tan predicada justicia social...
Coincidiendo con esta realidad - que es una prueba de que la crisis perdura- disminuyen las inversiones de carácter productivo, que conducen a la creación de puestos de trabajo, y -en su lugar- el dinero se destina a fomentar los negocios especulativos, que se traducen en la que podría llamarse riqueza clasista de reducida nómina.
Estamos en los comienzos -aquí en España- de una oleada electoral que suele ser aprovechada por los partidos políticos para invadir, la calle y los hogares, con descaradas promesas de felicidades imposibles. Los electores no se fían, pero votan. Es un movimiento reflejo. No tienen en cuenta la desgracia colectiva. No hay dinero para todos.
La ruina nacional se acrecienta sin darnos cuenta de que el deudor desbocado, si quiebra, traspasa la carga a las masas inocentes del país contaminado por la peste política. Aún no hemos acabado de pagar la crisis acentuada por unos malos políticos que vendieron a los españoles tocino de oveja hasta los años 2007-2008 cuando quebró el invento.
Si los políticos fueran sinceros a la par que inocentes harían cuentas y las pondrían en conocimiento de los electores. ¡Que el pueblo se entere!
No vaya a suceder que nos conformemos con la mala literatura presidencial. ¡Ni su presentadora quiso darle cara!
viernes, 22 de febrero de 2019
jueves, 21 de febrero de 2019
A CARA DE PERRO
Los españoles -incluidos catalanes y vascos- tienen al alcance de la mano discursos de doble estilo: el diplomático impuesto por el poder judicial para medir el índice de rebeldía -si existiere- de los jerifes de turno del poder catalán "genuino", al proclamarse independientes y soberanos; y el estilo a cara de perro, mantenido en su jurisdicción legislativa por los cabecillas de distintos partidos políticos dispuestos a dar mal ejemplo para ganar votos.
Uno estaba queriendo documentarse -por vías digitales- para medir con acierto la capacidad efectiva del dinero con su poder sin fronteras, y al comparar estilos y maneras se cae de bruces. ¿Cómo es posible que un país lleno de necesidades anden sus políticos a la greña, teniendo a mano la finura de la diplomacia como ejemplo?
Sin darnos cuenta -está comprobado- que un lote de rentables empresas españolas ha encontrado asiento en distintos países extranjeros donde crean trabajo y un buen pasar para propios y extraños,
porque en España mucho bla-bla pero la capa no aparece.
Son españoles que huyen para vivir sin más riesgos que los normales; que escapan de la inutilidad y de una creciente deuda que la cargan los "políticos" sobre los que más sufren.
Eso sí, voceando todo lo contrario.
Uno estaba queriendo documentarse -por vías digitales- para medir con acierto la capacidad efectiva del dinero con su poder sin fronteras, y al comparar estilos y maneras se cae de bruces. ¿Cómo es posible que un país lleno de necesidades anden sus políticos a la greña, teniendo a mano la finura de la diplomacia como ejemplo?
Sin darnos cuenta -está comprobado- que un lote de rentables empresas españolas ha encontrado asiento en distintos países extranjeros donde crean trabajo y un buen pasar para propios y extraños,
porque en España mucho bla-bla pero la capa no aparece.
Son españoles que huyen para vivir sin más riesgos que los normales; que escapan de la inutilidad y de una creciente deuda que la cargan los "políticos" sobre los que más sufren.
Eso sí, voceando todo lo contrario.
miércoles, 20 de febrero de 2019
POLÍTICOS SIN REMEDIO (2)
Sin remedio por dos razones: porque sus medidas, la de los políticos a la española ante un problema, no son de utilidad y están pensadas para cosechar votos; y porque, ya se sabe, animan al cansado contribuyente a trampear las leyes y cobrarse la carga tras mil antídotos; y si no pudieren cierran el negocio y la cebada al rabo.
Lo triste del caso no son los perdedores de siempre, -que conocen el percal-, sino los que hacen política para promover la pérdida de puestos de trabajo; obligan a sus víctimas a cambiar lo "poco" por la "nada".
En España, están vacantes miles de puestos de trabajo en la nómina de guardamontes y que podrían evitar los incendios forestales y facilitar la pervivencia de bosques productivos que, al propio tiempo, evitarían la erosión de la tierra y ayudarían al logro de la pureza atmosférica.
Sobran políticos inútiles y hacen falta más médicos y auxiliares sanitarios en los hospitales y otros centros dedicados a la medicina social. ¿Les hacen caso? No.
Y no olvidemos a las escuadras dedicadas a la seguridad ciudadana en el ámbito nacional, desatendidas y mal dotadas si se comparan con otras policías autonómicas de inferior rango.
Ni echemos en saco roto otros fallos, cuando no lujos de alto vuelo, a cargo del erario público.
Da vergüenza ver a estos políticos tirándose los trastos para dar donde más duele, los unos a los otros, cuando millones de españoles se mueren de hambre por no tener trabajo.
Y no sigo porque entristece de veras.
Lo triste del caso no son los perdedores de siempre, -que conocen el percal-, sino los que hacen política para promover la pérdida de puestos de trabajo; obligan a sus víctimas a cambiar lo "poco" por la "nada".
En España, están vacantes miles de puestos de trabajo en la nómina de guardamontes y que podrían evitar los incendios forestales y facilitar la pervivencia de bosques productivos que, al propio tiempo, evitarían la erosión de la tierra y ayudarían al logro de la pureza atmosférica.
Sobran políticos inútiles y hacen falta más médicos y auxiliares sanitarios en los hospitales y otros centros dedicados a la medicina social. ¿Les hacen caso? No.
Y no olvidemos a las escuadras dedicadas a la seguridad ciudadana en el ámbito nacional, desatendidas y mal dotadas si se comparan con otras policías autonómicas de inferior rango.
Ni echemos en saco roto otros fallos, cuando no lujos de alto vuelo, a cargo del erario público.
Da vergüenza ver a estos políticos tirándose los trastos para dar donde más duele, los unos a los otros, cuando millones de españoles se mueren de hambre por no tener trabajo.
Y no sigo porque entristece de veras.
martes, 19 de febrero de 2019
POLÍTICOS SIN REMEDIO (1)
Las personas, cualquiera que sean sus circunstancias, tienden a distinguirse por su poderío. Pero ¿cómo se alcanza? De mil maneras.
En suma, el símbolo que da idea de la medida de ese poder, su materialización, suele terminar en eso que llaman moneda. El buen uso de esa moneda (rentables inversiones) multiplica su poder. La moneda ha de vigilarse para que su poder no se diluya.
Si un país se mete en guerras y las pierde o se enrolla en malos negocios, se arruina y su poder se esfuma. Y si gana, conserva el poder aunque con muchos sacrificios que los paga el paisanaje; no los políticos, salvo contadas excepciones.
La II Guerra Mundial fue muy innovadora . Los países triunfantes mejor dotados, (EE.UU., la Gran Bretaña, Francia...) supieron negociar y crear riquezas. Los negocios especulativos en tierras calcinadas multiplicaron las ganancias por veinte. Se explica que los paraísos fiscales hicieran fortuna al calor de una victoria de los ricos.
¿Y los países pobres? A fuerza de sudar mejoraron su posición y su poder, pero... con muchas limitaciones. Funcionó un criterio asociativo como buen seguro para hacer progresar a la Unión Europea todos juntos: los ricos, los que podrían serlo y los que se apuntaron en la lista de los poco instruidos. Pero -pese a todo- ¡lo hecho tiembla! ¿Por qué?
No se puede pensar que el ciudadano medianamente culto, no relacione la crisis con el próspero desarrollo del mercado globalizador. Un mercado que fomenta la migración de los pobres y la edificación de murallas que la impidan...
Desde mis limitaciones, que son muchas, no entiendo que nuestros políticos -ahora que por unas próximas elecciones prometen soluciones para todo- no hayan siquiera clasificado la causa de la pobreza nos invade: la globalización laboral.
Si no identifican las causas ¿cómo van a dar con el remedio?
En suma, el símbolo que da idea de la medida de ese poder, su materialización, suele terminar en eso que llaman moneda. El buen uso de esa moneda (rentables inversiones) multiplica su poder. La moneda ha de vigilarse para que su poder no se diluya.
Si un país se mete en guerras y las pierde o se enrolla en malos negocios, se arruina y su poder se esfuma. Y si gana, conserva el poder aunque con muchos sacrificios que los paga el paisanaje; no los políticos, salvo contadas excepciones.
La II Guerra Mundial fue muy innovadora . Los países triunfantes mejor dotados, (EE.UU., la Gran Bretaña, Francia...) supieron negociar y crear riquezas. Los negocios especulativos en tierras calcinadas multiplicaron las ganancias por veinte. Se explica que los paraísos fiscales hicieran fortuna al calor de una victoria de los ricos.
¿Y los países pobres? A fuerza de sudar mejoraron su posición y su poder, pero... con muchas limitaciones. Funcionó un criterio asociativo como buen seguro para hacer progresar a la Unión Europea todos juntos: los ricos, los que podrían serlo y los que se apuntaron en la lista de los poco instruidos. Pero -pese a todo- ¡lo hecho tiembla! ¿Por qué?
No se puede pensar que el ciudadano medianamente culto, no relacione la crisis con el próspero desarrollo del mercado globalizador. Un mercado que fomenta la migración de los pobres y la edificación de murallas que la impidan...
Desde mis limitaciones, que son muchas, no entiendo que nuestros políticos -ahora que por unas próximas elecciones prometen soluciones para todo- no hayan siquiera clasificado la causa de la pobreza nos invade: la globalización laboral.
Si no identifican las causas ¿cómo van a dar con el remedio?
lunes, 18 de febrero de 2019
VIEJA Y CONFUSA DEMOCRACIA ESPAÑOLA
Con una cachaza de aquí te espero, uno de mis amigos que aún perduran (la muerte arrasa) me dice: "La mayoría de los políticos españoles se enfrentan a los problemas que nos oprimen con una mentalidad propia del siglo XIX. No dan una en la diana".
Tan pronto lo escucho me pongo a meditar. El amigo insiste: "La tendencia dominante de los países avanzados en los días que corren, es la de lograr objetivos muy rentables valiéndose de las martingalas que ofrecen los cambios puestos en juego con la "globalización" por medio"
Es decir con medios que acortan distancias, abrevian tiempos, ahorran gastos y dan dinero. Medios que se manejan por personas cultas especializadas en la consecución de objetivos muy jugosos; medios muy concretos con los que se reducen costes, valiéndose de personas cultas y bien preparadas para crear una prosperidad que en España llega con retraso a unos pocos; y afecta negativamente a muchos pobres por estar mal atendidos.
Entonces surgen dos corrientes: una, partidaria de la lenta evolución, y otra dedicada a proyectar justicia, con cargo al erario público que agranda la deuda pública.
Los políticos españoles deberían, para ser elegibles, no anunciar una retahíla de promesas que luego no prosperan, sino un presupuesto y plazo de ejecución y entrega de cada proyecto, con la consiguiente aportación de los dineros a gastar en cada caso.
Pero... una cosa es predicar, que decían nuestros mayores... Y mientras tanto, la globalización trae riqueza para los listos y mayores desigualdades y miserias para los pobres.
Tan pronto lo escucho me pongo a meditar. El amigo insiste: "La tendencia dominante de los países avanzados en los días que corren, es la de lograr objetivos muy rentables valiéndose de las martingalas que ofrecen los cambios puestos en juego con la "globalización" por medio"
Es decir con medios que acortan distancias, abrevian tiempos, ahorran gastos y dan dinero. Medios que se manejan por personas cultas especializadas en la consecución de objetivos muy jugosos; medios muy concretos con los que se reducen costes, valiéndose de personas cultas y bien preparadas para crear una prosperidad que en España llega con retraso a unos pocos; y afecta negativamente a muchos pobres por estar mal atendidos.
Entonces surgen dos corrientes: una, partidaria de la lenta evolución, y otra dedicada a proyectar justicia, con cargo al erario público que agranda la deuda pública.
Los políticos españoles deberían, para ser elegibles, no anunciar una retahíla de promesas que luego no prosperan, sino un presupuesto y plazo de ejecución y entrega de cada proyecto, con la consiguiente aportación de los dineros a gastar en cada caso.
Pero... una cosa es predicar, que decían nuestros mayores... Y mientras tanto, la globalización trae riqueza para los listos y mayores desigualdades y miserias para los pobres.
sábado, 16 de febrero de 2019
CUENTOS A UN LADO
Veo las cosas a mi manera y cuando los cofrades de la política mean fuera del tiesto, no tengo -ni tenemos- por qué aplaudirles. La realidad socio-política es como el río revuelto en el que medran los pescadores. Y el resto.¡ya se sabe!, a chuparse el dedo gordo del pie.
Es muy probable que el 28 de abril próximo, señalado para elegir en España a Diputados y Senadores, nos sorprenda con unos resultados imprevistos. Partimos de un hecho real: las promesas de los políticos no se cumplen y el deterioro de los servicios públicos está creciendo a tenor de la
incontinente demanda gratuita de tales asistencias. (Miren al sector sanitario).
Las clases medias pierden poder adquisitivo y las de inferior condición se sienten desasistidas. La la carestía de la vida y la merma de ingresos, hacen que la carga afecte a millones de españoles que antes de mendigar buscan en el fraude, en la rapiña y en la trampa, el remedio de tantas carencias.
Los seres humanos del montón observan y ven cómo, pegada al lomo de los políticos con mando en plaza, se ha creado una parroquia clientelar, compuesta por seres que chupan de la goma oficial como hijos del destino. (Observen el caso de Andalucía).
Claro está que todo se agrava y crece, si -como sucede en España- nos toca recibir y soportar a un incontrolado número de emigrantes y a una manada de audaces dados al tráfico de la droga, que nos cuestan el dinero que otros sudan.
El paro afecta a millones de víctimas, las inversiones especulativas han desplazado a los negocios productivos y no hay mes que pase sin el cerrojazo de empresas que mueren, ni semana que no ofrezcan datos sobre la especulación con bienes inmuebles; y siguen sin remedio los desahucios que sufren los venidos a menos.
Si a esto añadimos el dineral que cuesta la aparición y lanzamiento periódico de nuevos políticos (con amigos y parientes incluidos), sus constantes viajes, su afición a la buena mesa, su propaganda para no perder el escaño, etc., etc. y el número abundante de convocatorias electorales, comprenderán que es imposible contener la ruina.
No sé por qué, pero intuyo el crecimiento de la abstención el 28 de abril citado y que volverá a llorar la primavera.
Es muy probable que el 28 de abril próximo, señalado para elegir en España a Diputados y Senadores, nos sorprenda con unos resultados imprevistos. Partimos de un hecho real: las promesas de los políticos no se cumplen y el deterioro de los servicios públicos está creciendo a tenor de la
incontinente demanda gratuita de tales asistencias. (Miren al sector sanitario).
Las clases medias pierden poder adquisitivo y las de inferior condición se sienten desasistidas. La la carestía de la vida y la merma de ingresos, hacen que la carga afecte a millones de españoles que antes de mendigar buscan en el fraude, en la rapiña y en la trampa, el remedio de tantas carencias.
Los seres humanos del montón observan y ven cómo, pegada al lomo de los políticos con mando en plaza, se ha creado una parroquia clientelar, compuesta por seres que chupan de la goma oficial como hijos del destino. (Observen el caso de Andalucía).
Claro está que todo se agrava y crece, si -como sucede en España- nos toca recibir y soportar a un incontrolado número de emigrantes y a una manada de audaces dados al tráfico de la droga, que nos cuestan el dinero que otros sudan.
El paro afecta a millones de víctimas, las inversiones especulativas han desplazado a los negocios productivos y no hay mes que pase sin el cerrojazo de empresas que mueren, ni semana que no ofrezcan datos sobre la especulación con bienes inmuebles; y siguen sin remedio los desahucios que sufren los venidos a menos.
Si a esto añadimos el dineral que cuesta la aparición y lanzamiento periódico de nuevos políticos (con amigos y parientes incluidos), sus constantes viajes, su afición a la buena mesa, su propaganda para no perder el escaño, etc., etc. y el número abundante de convocatorias electorales, comprenderán que es imposible contener la ruina.
No sé por qué, pero intuyo el crecimiento de la abstención el 28 de abril citado y que volverá a llorar la primavera.
viernes, 15 de febrero de 2019
DIVAGACIONES DESDE VASCONIA (4)
RAZONES Y SENTIMIENTOS.- Salgo poco a causa del frío y quieto en casa me inclino por ver la "tele". ¿En qué fijo mi atención? Pulso al botón del sistema electrónico y me sitúo ante las inquietudes políticas del Sr. Junquera, implicado en la empresa secesionista pro Cataluña.
Me hizo recordar las luchas políticas más indecentes.. Y me pregunto: ¿que pinta este señor,que tanto dice querer a los españoles, haciéndose el bueno?.
Entonces empecé a recordar el Título VIII constitucional, base del proyecto autonómico, arbitrado para resolver las demandas de los nacionalistas catalanes, vascos y gallegos. Sometido a referéndum el tal Título y todo el contenido constitucional, también en Cataluña, mereció una clamorosa aprobación. Los catalanes dieron el aprobado, subieron al poder autonómico y a los secesionistas les faltó tiempo para raspar a la "peladita" a fin de constituir a Cataluña como nación independiente.
Este es el camino legal: reformar la Constitución a la que dieron su aprobado.
Pues no les gusta. Y poco a poco se dedicaron a minar el texto legal que les permitía ejercer el poder autonómico en un clima de tolerancia centralista que daba risa y servía de paso para acongojar a los no separatistas.
Diálogo, diálogo, diálogo... claman los benditos, bondadosos, buenazos partidarios del "dos no riñen si uno no quiere". Esto es dar por vencido al,que tiene razón y por triunfante al que mueve sentimientos.
El sentimental dijo: yo quiero mucho a los españoles. Y digo yo: pero los quieres violar. Que es como decir, que los sentimientos político-religiosos del aludido señor, cuentan en provecho propio, por muy noble que sea la mención.
Entre razones y sentimientos, si el diálogo prospera es a favor del que no tiene razón.
Me hizo recordar las luchas políticas más indecentes.. Y me pregunto: ¿que pinta este señor,que tanto dice querer a los españoles, haciéndose el bueno?.
Entonces empecé a recordar el Título VIII constitucional, base del proyecto autonómico, arbitrado para resolver las demandas de los nacionalistas catalanes, vascos y gallegos. Sometido a referéndum el tal Título y todo el contenido constitucional, también en Cataluña, mereció una clamorosa aprobación. Los catalanes dieron el aprobado, subieron al poder autonómico y a los secesionistas les faltó tiempo para raspar a la "peladita" a fin de constituir a Cataluña como nación independiente.
Este es el camino legal: reformar la Constitución a la que dieron su aprobado.
Pues no les gusta. Y poco a poco se dedicaron a minar el texto legal que les permitía ejercer el poder autonómico en un clima de tolerancia centralista que daba risa y servía de paso para acongojar a los no separatistas.
Diálogo, diálogo, diálogo... claman los benditos, bondadosos, buenazos partidarios del "dos no riñen si uno no quiere". Esto es dar por vencido al,que tiene razón y por triunfante al que mueve sentimientos.
El sentimental dijo: yo quiero mucho a los españoles. Y digo yo: pero los quieres violar. Que es como decir, que los sentimientos político-religiosos del aludido señor, cuentan en provecho propio, por muy noble que sea la mención.
Entre razones y sentimientos, si el diálogo prospera es a favor del que no tiene razón.
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