lunes, 11 de febrero de 2019

DIVAGACIONES DESDE VASCONIA (1)



No soy amigo de someter a debate las cualidades personales de nadie;  y menos las de algunos políticos cargados de buenas intenciones, entre otras cosas porque en el País Vasco todos serán necesarios ante una situación que se presagia como poco favorable para los colores centristas ( de derechas o de izquierdas).
 ¿Por qué es así? Porque estos españoles vascos, moderados y despiertos ante los cambios que se barruntan, saben que, si las cosas se ponen peor, sólo tienen dos caminos  para subsistir con dignidad: o se agrupan en piña bien liderada para hacer valer sus derechos en pie de igualdad,  o acatan sin rechistar los principios de un nacionalismo regional; a no ser que migren a tiempo para reiniciar su vida en otras latitudes.
¿Y qué se barrunta? La lenta pero segura pérdida de poder político por el sector centrista (de izquierdas y derechas); poder que irá a parar a manos nacionalistas vascas; poder que conducirá a sistemas de gobierno donde muchos centristas pasarían a ser extranjeros; extraños al país que dirían los clásicos.
Lo único que sostengo, sin dudas por  mi parte, es que el centrismo  vasco sin dejar de ser español,  necesita un líder. Si ya existiese tendría que prepararse para ser eficiente. En cualquier manual se pueden encontrar cuáles son las virtudes que debe ejercitar un líder para tener éxito y cuáles las cualidades del necesario equipo que ha de rodearlo.
Me parece –como ya señalé en cierta ocasión- que el centro derecha español tiene muchas y  buenas ideas con las que redactar muy concretos y sencillos programas de convivencia , sin perder  popularidad ni mucho menos influencia y personalidad ante el gran público.  Hacer lo contrario, algo que pude conocer y padecer, el "puenteo", equivale a tirar por el sumidero el tiempo, el dinero y el prestigio, que son las bases de todo poder.
No quisiera caer en el mismo pecado. Por eso, si me dieran pie para seguir en la brecha - mi idea es publicar y dar paso a ciertos y positivos valores-trataría de  hacer llegar a conocimiento del mayor número de personas interesadas, tres temas, por ese orden: el autonómico, el social y el cultural.
Con un fin: que el centro  derecha vasco se valga por si mismo para mantenerse vivo sin sentirse avasallado. 



domingo, 10 de febrero de 2019

LA LUCHA TIENDE A SER VIOLENTA

     Para empezar hemos de estar de acuerdo en el significado del vocablo violencia. Alcanzada esa vía de entendimiento, resulta más fácil que podamos llegar a un acuerdo.
     Copio: "La violencia es un comportamiento deliberado que puede provocar daños físicos o psíquicos al prójimo."
     Insultar al prójimo es un acto violento. Henos ante esta realidad: llamar ladrón a un tercero deliberadamente para hacerle daño, es violencia.
     La política entendida rectamente y para ser auténtica, ha de traducirse en el trato correcto y educado, incluso con  el adversario. El ser un buen político,  obliga a obrar con diplomacia.
     Cuentan que en la II República, un "jabalí" -como llamaban a los que formaban un grupo sectario de diputados- se dirigió a un colega derechista y le dijo a voz en grito: "¡Qué se puede esperar de un  hombre que se acuesta con un calzoncillo a rayas". Y el aludido le respondió: "¡Qué indiscreta es su señora!". Podría calificarse de violencia humorística, perdonable en el acto, pero violencia.
     Ante un tan delicado punto, como es la partición de un país, hay que actuar con hechos pacíficos y legales hasta el escrúpulo. Hechos y no palabras. Los insultos son violencia y contraproducentes. El Sr. Casado se ha ido de rosca inútilmente en la semana pasada, de palabra que no de obra.
     No favorece a los suyos, dicho con la más recta intención.

 

sábado, 9 de febrero de 2019

LA CAZA DEL VOTO

        Si usted, amable lector, pone su atención en la táctica empleada por los partidos políticos para ganarse los votos en la próxima convocatoria electoral, comprobará que actúan como si vivieran en el siglo XIX. Están parados y, en consecuencia,  ni siquiera aluden  a las los efectos negativos de las tendencias  "globalizadoras".
        Cuando un Gobierno -de cualquier Estado- se propone recaudar más fondos  -recrecer la presión tributaria- para mejorar -por ejemplo- la asistencia sanitaria para todos, está cerrando empresas, faena equivalente al degüello de la gallina que ponía huevos de oro.
        Estamos asistiendo y prolongado el crónico estancamiento del paro y están conduciendo
a una muy debilitada e insegura pobreza, al personal asalariado.
        Los jerarcas sindicalistas creen que todo se arregla con una reforma de los contratos laborales  para garantizar el empleo estable del asalariado. Pero... los sindicalistas no advierten que las empresas se crean para ganar dinero y si no hay tus tus  no hay majo que se arriesgue.
       ¿Solución? Muchas empresas -sobre todo pequeñas y medias y no digo que todas- tendrán que organizarse en régimen cooperativo o similar, para que  los trabajadores, dueños de la empresa acomoden sus ingresos a sus posibilidades.
       Pero pasar de obrero asalariado a obrero condueño de la empresa, tiene un precio y exige una formación empresarial cooperativa. Y ni los sindicatos de hoy -ni los políticos coetáneos-  están preparados para un cambio  de este formato.
       Y no hay mejor tonto que quien no quiere aprender.

viernes, 8 de febrero de 2019

EL DECLIVE Y... PUNTO Y APARTE

     Cada uno es muy libre a la hora de elegir el destino de su voto. Empiezo por pensar y decir que el género humano, cualquiera que sea su sexo y convicción, va bien servido si confía en las promesas y consejos de los políticos forjados al calor de las necesidades ajenas.
      El voto es un camelo. Y digo el porqué. En principio por ser limitativo. Es como si a uno, con dolor de muelas,  le dieran a elegir para aliviarlo entre un picapedrero y un capador. Para dar con un buen gobernante hay que poner en juego todo un complejo sistema de medidas, que no están al alcance de las masas. ¿Ustedes ven cómo se elige a buen  futbolista?
      Párense a meditar. Puede suceder que hasta la ciencia llegue a pervertirse. ¡No digo nada si en la oferta entra en juego la influencia  de la estética, del buen parecer!.¡Nada más manejable que los o las que quieren lucir teta si no la tienen!, dicho sea con todos los respetos.
      Los políticos, como pasa con los deportistas, pueden existir a barullo, si bien para darles categoría y cancha, habría n de recurrir a la  rigurosa  oposición y  a cuatro años de prácticas antes de darles el título.
      Este hábito virtuoso nos llevaría a tener muchos menos políticos, eficaces, bien pagados y rodeados por las correspondientes cuadrillas de árbitros, silbo en boca, para pitar las faltas antes de que termine partido. Naturalmente con poder para sacar de escena al quebranta normas.
     Lo que estamos viendo y viviendo es una democracia de pacotilla. ¡Con lo cara que resulta!

jueves, 7 de febrero de 2019

EL DECLIVE DEL CENTRO DERECHA VASCO (8)

      No consta en los libros de historia con el relieve que se merece, la ayuda económica, materializada en varios edificios y también en dinero contante y sonante, que la Diputación Foral de Álava prestó a los magnates de la recién estrenada democracia pre-autonómica y luego a las primeras instituciones de la Comunidad Autónoma del País Vasco.
      Se entendió -o al menos lo parecía- que Vitoria pasaría a ser la Capital del nuevo y primer territorio autonómico de España, pero no; sólo es el domicilio de las instituciones principales de una demarcación incompleta: la capital de Euskadi estaba reservada para Pamplona y creo que se guarda para cuando Navarra se integre en el lote nacional vasco
      No quiero ofender a nadie pero gran parte del personal que se gana el pan con el sudor de su frente  en las instalaciones "gasteiztarras" del Gobierno Vasco,  no vive en Vitoria ni  siquiera en Álava. No intentan ser alaveses, y a mucha honra. Son vascos, pero sin olvidar la casta local.
      Es como decir que cada territorio histórico es el que es, y no nos confundamos. Lo que quiero yo dar a entender es que cada territorio foral, (siendo como son sus moradores hermanos), tiene su personalidad bien perfilada.
      Y termino: los hermanos se ayudan entre sí, pero viven independientes el uno del otro. Y Álava,  y su capital Vitoria, están viviendo en libertad vigilada un lento pero seguro declive.
      Si el centro derecha de Álava no lo ve ni lo intuye, hay que cambiar de tiro.
      Y así, en muchas otras provincias de España. Ya se verá.


miércoles, 6 de febrero de 2019

EL DECLIVE DEL CENTRO DERECHA VASCO (7)

     Me aborda un simpatizante y me dice dos cosas: "¿Por qué haces de Jesús Viana un líder y, de otra parte, sólo hablas de Álava y no extiendes tus conclusiones a Euskadi entero?
      A Chus Viana lo conocí bien y sus intervenciones, ante auditorios muy exigentes, surtían efectos positivos. En una reunión celebrada en Bilbao, ante los parlamentarios vasco-navarros -por citar un caso-, plantó cara a todos los asistentes con el temple y la firmeza de un líder.
      Se trataba de negar el derecho de asistencia a esas reuniones corporativas -para adelantar el proceso del Estatuto Vasco  en el que incluían a Navarra- cuando Viana pidió la palabra. Y vino  decir a los reunidos: "No se puede expulsar del conjunto de parlamentarios de las tres provincias vascas a
unos navarros que no se consideran vascos. Hacerlo,es despectivo e injusto. Los parlamentarios de la UCD de Álava estamos aquí de sobra. Nos vamos". Retiraron el tema.
       Y, en lo que se refiere a la soledad de Alava, voy a copiar a Sabino de Arana, fundador del PNV. Partía Arana de la confederación voluntaria de los territorios forales. Voluntariedad que incluía el derecho a separarse si así les conviniere. Y yo creo  que al territorio foral de Álava le conviene, como territorio foral histórico -así de sencillo-, separarse de la emergente nación que llaman Euskadi.
         Este es un tema a estudiar porque la posibilidad de hacerlo no es ningún disparate. Para eso hace falta unirse unirse y crear escuela. Y puede ser realizable.
         Sin una base sólida, todo lo  demás sobra. El que no busca, jamás encuentra.

martes, 5 de febrero de 2019

EL DECLIVE DEL CENTRO DERECHO VASCO (6)

     Les confieso que al referirme hoy a episodios electorales, pongo en juego mis experiencias y, por lo tanto, está -usted lector- en su derecho si rechaza de plano mi opinión. Pero tiene su lógica. Lo que pretendo es señalar los puntos sensibles que bien tecleados puede ayudar a que suene la música.
     Me refiero a las primeras elecciones democráticas, año de 1977. La UCD estuvo presente en Álava gracias a una candidatura improvisada por el joven Jesús Viana; optimista y campechano, gozaba de cierta popularidad y pronto asumió las competencias de un líder.  Y se montó  la jefatura básica, sin apoyos superiores que impusieran normas de conducta. Chus Viana me pidió ayuda.Y se la dí con condiciones.
     Primera condición: actuarás como alavés; como un ciudadano que no desdice ni discute las órdenes de arriba; que las acata, pero a veces no las cumple. Y lo hace por lealtad, nunca a traición.
     Segunda y última advertencia, más que condición. "Chus: no tengo un real; no me lo puedo jugar en esta aventura. Tampoco te lo voy a pedir".
     Y me sentí satisfecho. Ya teníamos el líder. Chus Viana podía llegar lejos pese a su bondad.
     ¿Que nos faltaba? Una élite de apoyo. Un núcleo de intelectuales o personas con prestigio que  espontáneamente aprobaran el intento.
      Empezaba la campaña propagandística y se llegó a un acuerdo: Defender la  foralidad alavesa y el bienestar  que nos había proporcionado y mejorar la justicia social.
      ¿Fue un acierto?  ¿Nos tocó la lotería? .
      Sencillo: contamos con unas ideas, con un líder y con una base económica llegada de Madrid.  Y con cierta intuición política.