Hay -por lo menos- dos clases de políticos dentro de cada partido: los vanguardistas -que no venden una escoba- y los "retrotraídos que aún se calientan en torno a un brasero.
Es admirable que un personaje tal que don Pedro Sánchez, oriente sus iniciativas políticas siguiendo la ruta caciquil propia del siglo XIX. (Lo digo con todos los respetos y sin ánimo alguno de injuria).
Quiero que conste que el caciquismo aludido es el que define la "intromisión abusiva de una persona o una autoridad en determinados asuntos, valiéndose de su poder o influencia".
Entendámonos: la misión de toda autoridad es cumplir y hacer cumplir la ley. A este "deber"se le pueden añadir matices pero, en el caso que nos ocupa, la tolerancia ha superado holgadamente los límites legales.
Los personajes que gobiernan la Comunidad Autónoma de Cataluña - ellos lo ponen de manifiesto - están constituidos en una República sometida (según su criterio) injustamente al Estado llamado España; pese a lo cual ejercen el poder sin alguien que lo impida.
El hecho es elocuente. Y además - es público y notorio - que a este gobierno republicano dirigido por personajes que a diario se olvidan de España, le van a dar un trato que mejore la situación económica de dicha C.A., en desdoro de otras españolas mal atendidas.
Así es. La realidad habla sola..
lunes, 14 de enero de 2019
domingo, 13 de enero de 2019
ELECTORES DUDOSOS
Pocos -por no decir nadie entre los adivinos al uso-, pronosticaron el resultado de la última convocatoria electoral autonómica de Andalucía. La realidad del resultado está siendo interpretada -una ves superada la sorpresa- muy al gusto de los consumidores votantes de futuras elecciones. A mi -que según se sabe pinto menos que la mona en una sacristía- me dice el duende de la desconfianza que no; me dice que el resultado andaluz es consecuencia del despiste.
El elector no puede digerir que los socialistas quieran seguir gobernando a cualquier precio, dando la razón y el dinero a los ricos (vean el ejemplo en Cataluña) en deterioro de los pobres (miren el trato que reciben las provincias decadentes).
Comprendo que los técnicos de las profecías se inclinen por las interpretaciones complejas que pueden pasar como artículos de fe (que mueve montañas); pero no me negaran que el dinero mueve voluntades y que -al fin- el pueblo, las masas, están deduciendo, que una cosa es predicar y otra dar trigo. Es decir que la mala política da dinero al que domina la oratoria y fornica al que se la toma en serio. Este es el caso; es el, escalón de la esperanza que a veces también falla.
Dicho lo anterior, no me seduce profetizar nada bueno. La experiencia de una guerra civil, sufrida por todos pero más por los pobres, me dice que haga caso del prudente y acobardado dicho: "soldado que huye vale para otra guerra".
La salvación, sin embargo, está en salir de la ignorancia con criterio cargado de humildad.
El elector no puede digerir que los socialistas quieran seguir gobernando a cualquier precio, dando la razón y el dinero a los ricos (vean el ejemplo en Cataluña) en deterioro de los pobres (miren el trato que reciben las provincias decadentes).
Comprendo que los técnicos de las profecías se inclinen por las interpretaciones complejas que pueden pasar como artículos de fe (que mueve montañas); pero no me negaran que el dinero mueve voluntades y que -al fin- el pueblo, las masas, están deduciendo, que una cosa es predicar y otra dar trigo. Es decir que la mala política da dinero al que domina la oratoria y fornica al que se la toma en serio. Este es el caso; es el, escalón de la esperanza que a veces también falla.
Dicho lo anterior, no me seduce profetizar nada bueno. La experiencia de una guerra civil, sufrida por todos pero más por los pobres, me dice que haga caso del prudente y acobardado dicho: "soldado que huye vale para otra guerra".
La salvación, sin embargo, está en salir de la ignorancia con criterio cargado de humildad.
sábado, 12 de enero de 2019
AL SERVICIO DE LA POLÍTICA
Advierta usted, amable lector, cómo la deformación interpretativa de los hechos reales, hace que pasen por "buenas" algunas iniciativas que son malas.
Es indudable que un merecido castigo económico, resulta eficaz si se aplica con medida proporcionada y justa a un malhechor; y es contraproducente e injusto, si de lo que se trata es de recaudar fondos para costear otros fines que sobrepasan los efectos de un correctivo.
En los sistemas democráticos de pacotilla (adivine el lector quién viene a cenar esta noche), es frecuente que se desvíen del objetivo noble ciertas colectas, a pagar en moneda palpable y vigente, para destinar lo recaudado a redimir deudas ajenas al tema. El cambio del destino de fondos oficiales han supuesto la ruina de millones de personas y el mal no se arregla en tres semanas,
Se acerca el período electoral. Hace falta pasta para mover voluntades. No valen las viejas recetas para distraer el dinero público. Hay que innovar.
Tenemos a Cataluña gobernada por secesionistas que piden más, desde su caballo de Troya, y al jefe de los jefes de la España constitucional -de afiliación socialista- con deseo de complacerlos. ¡Es que, si no, se marchan! (Tiene pelotas). Y Extremadura o Aragón o la Mancha despoblándose a fuerza de pobreza.
Es para mover multitudes. Y para mantener vivos los derechos legales de las personas partiendo de los principios de equidad, que olvida el de los jefes.
¿Y los otros? Dándose aire con el abanico españolista. Y no ven -no saben o no quieren- que estamos en otra onda. Quieren recuperar a la familia. ¿Y la persona?
¡Ya hablaremos! (D.m.)
Es indudable que un merecido castigo económico, resulta eficaz si se aplica con medida proporcionada y justa a un malhechor; y es contraproducente e injusto, si de lo que se trata es de recaudar fondos para costear otros fines que sobrepasan los efectos de un correctivo.
En los sistemas democráticos de pacotilla (adivine el lector quién viene a cenar esta noche), es frecuente que se desvíen del objetivo noble ciertas colectas, a pagar en moneda palpable y vigente, para destinar lo recaudado a redimir deudas ajenas al tema. El cambio del destino de fondos oficiales han supuesto la ruina de millones de personas y el mal no se arregla en tres semanas,
Se acerca el período electoral. Hace falta pasta para mover voluntades. No valen las viejas recetas para distraer el dinero público. Hay que innovar.
Tenemos a Cataluña gobernada por secesionistas que piden más, desde su caballo de Troya, y al jefe de los jefes de la España constitucional -de afiliación socialista- con deseo de complacerlos. ¡Es que, si no, se marchan! (Tiene pelotas). Y Extremadura o Aragón o la Mancha despoblándose a fuerza de pobreza.
Es para mover multitudes. Y para mantener vivos los derechos legales de las personas partiendo de los principios de equidad, que olvida el de los jefes.
¿Y los otros? Dándose aire con el abanico españolista. Y no ven -no saben o no quieren- que estamos en otra onda. Quieren recuperar a la familia. ¿Y la persona?
¡Ya hablaremos! (D.m.)
viernes, 11 de enero de 2019
RENOVADORES DE CORTO VUELO
Según parece, los políticos de casa -sean de la derecha, del centro o de la izquierda - están superando una crisis en fase renovadora. El deseo popularizado por la mayoría lo encajan en un término llamado "progreso". Pido perdón por mi atrevimiento: no hay tal; es rutina en cuanto atañe al progreso social
Vayamos a la realidad: los factores que según los expertos dan idea del progreso de un país son: el índice de personas, de todo sexo o condición, ocupadas en un trabajo estable y dignamente remunerado, la existencia de un sistema de salud universal bien dotado, la actividad con planes de vanguardia de sistemas de enseñanza e investigación de primera, fila y el respeto y disciplina máximos en la aplicación de los derechos y deberes humanos, por ser de justicia.
No olvido a los jubilados. Los haberes pasivos están previstos en todo trabajo bien entendido.
Todos los puntos citados están en crisis -unos más, otros, menos- y si alguno piensa lo contrario basta con que se detenga a ver el repertorio de promesas de los partidos políticos que abundan en la oferta y luego se quedan cortos para cumplirla en toda regla.
En España -y países de semblante parecido-, tienen que empezar desde abajo con niñas y niños, a cambiar a fondo el sistema de enseñanza, haciendo intervenir -debidamente preparados- a los padres o tutores de los indefensos alumnos.
Claro está: la tarea inicial ha de ser por fuerza minoritaria con padres muy responsables Solo cabe pensar en la iniciativa privada.
Los políticos, puestos a pedagogos, quieren catecúmenos. No lo olviden.
Vayamos a la realidad: los factores que según los expertos dan idea del progreso de un país son: el índice de personas, de todo sexo o condición, ocupadas en un trabajo estable y dignamente remunerado, la existencia de un sistema de salud universal bien dotado, la actividad con planes de vanguardia de sistemas de enseñanza e investigación de primera, fila y el respeto y disciplina máximos en la aplicación de los derechos y deberes humanos, por ser de justicia.
No olvido a los jubilados. Los haberes pasivos están previstos en todo trabajo bien entendido.
Todos los puntos citados están en crisis -unos más, otros, menos- y si alguno piensa lo contrario basta con que se detenga a ver el repertorio de promesas de los partidos políticos que abundan en la oferta y luego se quedan cortos para cumplirla en toda regla.
En España -y países de semblante parecido-, tienen que empezar desde abajo con niñas y niños, a cambiar a fondo el sistema de enseñanza, haciendo intervenir -debidamente preparados- a los padres o tutores de los indefensos alumnos.
Claro está: la tarea inicial ha de ser por fuerza minoritaria con padres muy responsables Solo cabe pensar en la iniciativa privada.
Los políticos, puestos a pedagogos, quieren catecúmenos. No lo olviden.
jueves, 10 de enero de 2019
POLÍTICOS A LA DERIVA
A la deriva; sin dirección; dejándose llevar por los vientos más traidores. Y, de paso, poniendo en juego su ser hasta despellejarse, según lo exponen desde distintas predicaderas. (Por cierto pregunto:¿Están subvencionadas?)
Estamos viviendo, ya, los efectos derivados del desarrollo global en ejercicio desde puntos muy concretos del planeta Tierra que, más o menos, afectan a muchedumbres gobernadas con valores decimonónicos. (Muchedumbres como las nuestras, digamos que por azares del destino).
En España se padece una epidemia sin remedio: un paro multimillonario. Todos los políticos prometen el alivio del mal, pero sin resultado positivo. Este paro repercute en la economía global de España e impide que levantemos cabeza como nación.
Uno de los factores que influye en la dimensión de ese paro es la frenada que se dio hace años al ramo de la construcción de viviendas. ¿Por qué?
El debate está abierto y, sin embargo, políticamente sin remedio. Ningún político vocacional dormiría en tanto no se resolviera el problema de la vivienda y, en consecuencia, del paro.
¿Se ha debatido el caso, con la prioridad que se merece, en Andalucía ahora que se disputan el cambio del Gobierno autonómico? ¡No!
Así con casi todo. Lo que no impide que se pierda tiempo y dinero en discusiones teóricas de fácil interpretación, si no fuera porque, galgos o podencos, al fin y al cabo son perros.
Estamos viviendo, ya, los efectos derivados del desarrollo global en ejercicio desde puntos muy concretos del planeta Tierra que, más o menos, afectan a muchedumbres gobernadas con valores decimonónicos. (Muchedumbres como las nuestras, digamos que por azares del destino).
En España se padece una epidemia sin remedio: un paro multimillonario. Todos los políticos prometen el alivio del mal, pero sin resultado positivo. Este paro repercute en la economía global de España e impide que levantemos cabeza como nación.
Uno de los factores que influye en la dimensión de ese paro es la frenada que se dio hace años al ramo de la construcción de viviendas. ¿Por qué?
El debate está abierto y, sin embargo, políticamente sin remedio. Ningún político vocacional dormiría en tanto no se resolviera el problema de la vivienda y, en consecuencia, del paro.
¿Se ha debatido el caso, con la prioridad que se merece, en Andalucía ahora que se disputan el cambio del Gobierno autonómico? ¡No!
Así con casi todo. Lo que no impide que se pierda tiempo y dinero en discusiones teóricas de fácil interpretación, si no fuera porque, galgos o podencos, al fin y al cabo son perros.
miércoles, 9 de enero de 2019
RETROCEDER POR NO CEDER
No es agradable discutir por nada si las soluciones en juego conducen al disparate. Y desde ese exceso lo natural es -cuando se trata de un país y de sus cuitas- que los moradores del terreno terminen por verse sometidos a una dictadura, tal cual sucedió en 1936, previa guerra civil al canto. Retroceder, por no ceder.
Y ¿quién no cede? Lo diré, pero conviene empezar con lógica, a rehuir del absurdo. Conviene saber que todas las "reformas" puestas en juego por cada uno de los partidos políticos, aquí en España, no conducen a nada bueno. Estamos dispuestos a fabricar millonadas de automóviles, cuando ya no hay espacios cómodos para aparcarlos. O nos ofrecen una enseñanza viciada por la política, cuando -para defendernos de los abusos globalizadores- necesitamos ciencia y sapiencia a raudales.
No es de recibo que nos pongan los políticos a pelear por chorradas, cuando no hay cuajo para ayudar a los países pobres, -mediante una gran reforma mundial- a enseñar al que no sabe, en su lugar de origen.(Incluyo a España entre los necesitados de esa reforma).
Que un partido socialista -fundador de una España constitucional y unitaria- ande cual cuajaleches -último grito- queriendo edulcorar al secesionismo andante, tiene un par de pelotas. O que se convierta en un circo la aplicación de normas en ayuda de los (o las) débiles se las trae con abalorios.
¡No estamos aquí para comer cerillas!
Y ¿quién no cede? Lo diré, pero conviene empezar con lógica, a rehuir del absurdo. Conviene saber que todas las "reformas" puestas en juego por cada uno de los partidos políticos, aquí en España, no conducen a nada bueno. Estamos dispuestos a fabricar millonadas de automóviles, cuando ya no hay espacios cómodos para aparcarlos. O nos ofrecen una enseñanza viciada por la política, cuando -para defendernos de los abusos globalizadores- necesitamos ciencia y sapiencia a raudales.
No es de recibo que nos pongan los políticos a pelear por chorradas, cuando no hay cuajo para ayudar a los países pobres, -mediante una gran reforma mundial- a enseñar al que no sabe, en su lugar de origen.(Incluyo a España entre los necesitados de esa reforma).
Que un partido socialista -fundador de una España constitucional y unitaria- ande cual cuajaleches -último grito- queriendo edulcorar al secesionismo andante, tiene un par de pelotas. O que se convierta en un circo la aplicación de normas en ayuda de los (o las) débiles se las trae con abalorios.
¡No estamos aquí para comer cerillas!
martes, 8 de enero de 2019
LA DEMOCRACIA NO FUNCIONA
No creo que mi opinión resulte útil. Es muy sencillo; de fácil comprender y difícil ejercer. Democracia, en sus orígenes, equivale a otorgar al pueblo el poder de gobernarse por sí mismo. Es decir, que los demócratas de verdad han de ser entresacados del pueblo llano, siempre y cuando el elegible esté dotado de virtudes democráticas si, como es natural, quiere da ejemplo
¿En qué consiste ser un buen demócrata? No sabría decirlo, pero un demócrata nunca podría dejar de cumplir las virtudes cardinales: prudencia, justicia, fortaleza y templanza. Creo no pasarme de castaño a obscuro: son virtudes mínimas de las que no puede prescindir líder político alguno.
Si miramos, con todo el respeto que se merecen, a los gobernantes de turno en España, concluiremos por deducir que mantener alianzas con los enemigos de la integridad constitucional de este País, no es una prueba de prudencia; y menos de justicia, aprobada por una mayoría de españoles con los catalanes incluidos.
Este argumentario -lo sé sobra- es como una pista de patinaje, donde los más hábiles circenses se las dan de políticos de alta cuna, presuntos demócratas y virtuosos padres de la Patria.
¡No todos son así! me dirán.Y es cierto. Pero...como demócratas están dando el pego. Quieren aparecer como virtuosos engrasadores de la pista donde dan el espectáculo.
Algo que hace llorar.
¿En qué consiste ser un buen demócrata? No sabría decirlo, pero un demócrata nunca podría dejar de cumplir las virtudes cardinales: prudencia, justicia, fortaleza y templanza. Creo no pasarme de castaño a obscuro: son virtudes mínimas de las que no puede prescindir líder político alguno.
Si miramos, con todo el respeto que se merecen, a los gobernantes de turno en España, concluiremos por deducir que mantener alianzas con los enemigos de la integridad constitucional de este País, no es una prueba de prudencia; y menos de justicia, aprobada por una mayoría de españoles con los catalanes incluidos.
Este argumentario -lo sé sobra- es como una pista de patinaje, donde los más hábiles circenses se las dan de políticos de alta cuna, presuntos demócratas y virtuosos padres de la Patria.
¡No todos son así! me dirán.Y es cierto. Pero...como demócratas están dando el pego. Quieren aparecer como virtuosos engrasadores de la pista donde dan el espectáculo.
Algo que hace llorar.
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