martes, 3 de abril de 2018

CÓMO SE PIERDE PODER Y PRESTIGIO

     No es broma. Aquella frase hecha: "La política ha de ir por delante de la economía", tiene su punto de razón. No confundirse: los problemas económicos no se pueden orillar, pero si se aplica para resolverlos una mala política, apaga y vámonos.
     No hay duda de que las ansias de independencia de una región o país, surgen con  fuerza cuando el poder central  se debilita. Combatir al secesionismo puede hacerse con ideas bien hilvanadas sin salirse del ideario democrático. A  eso se le llama política. Pero si el triunfo del secesionismo  cobra cuerpo es  porque  el sector unionista pierde poder y prestigio. O a la inversa; prestigio y poder.
      ¿Por qué y cómo se debilita el poder central unificado?
       Esta es la clave de la política. Su examen  bien merece  una atención extensa y profunda. No puede hacerse en cuatro líneas, pero sí se puede recurrir a un ejemplo. 
       El Gobierno de un país pierde fuerza, poder,  eficacia, prestigio  si, entre sus empoderados,  se generaliza la corrupción, el desmadre y la indolencia. No es una frase hecha: Es la dura realidad. De la corrupción deriva el desprestigio. Luego viene la ruina. El edificio se cae solo;  y se avanza en la caída si, además,  alguien lo empuja.
       Si a esto se añade la poca formación de muchos oficiosos ejecutantes de la política que,  a la buena de Dios, actúan sin ideal, sin  programa, sin  disciplina, estamos llamando al acabose. Son víctimas de su forma de proceder. En democracia cuando mandan los tontos, malo; cuando los blandos toman la batuta, peor: confunden la tolerancia con la indisciplina, el cumplimiento de las leyes sin  concesiones particularizadas, con el descuido  generalizado.
        Es el caso de Cataluña, del País Vasco. y de alguna tolerancia a ciertos sectores privilegiados. Y al revés.  Ahí tenemos a la Guardia Civil, en lucha para igualarse en salarios y dotaciones con los cuerpos de seguridad  de Vasconia y Cataluña! ¡¡Qué vergüenza!! 
       Si la economía irresuelta es mala, las  particularizadas concesiones son peores.
       Así estamos al borde de un estallido.


domingo, 1 de abril de 2018

LA EFICIENCIA DEL FÚTBOL

    Me refiero  al fútbol de los Clubs punteros. Observen por favor, liberándose a tal fin de todo tipo de pasiones y prejuicios, cómo las  masas futboleras,  cuando eligen un club como favorito, se fijan  en los triunfantes; en aquellos que carecen de espacios libres para exponer sus trofeos con holgura.
    Y no sólo estas masas generan fanáticos seguidores de un club ganador, sino que llegan a identificarse con él, y cuentan los goles como propios: "hemos  ganado por tres a cero". El "hemos" los define.
    Observen también este pormenor: los profesionales del fútbol cobran  relieve cuando  el club  los contrata por cantidades ingentes de dinero libres de impuestos (también los paga el club)  y dándoles libertad para recolectar ingresos marginales vendiendo su popularidad para publicidades mercantiles, en este caso con impuestos a su cargo..
      En suma, la opinión pública toma en consideración y aprueba que la eficacia y valía de un futbolista se pague muy bien y con cifras astronómicas. O sea que, por toda una mayoría de aficionados y espectadores,  está admitido el  derecho de los futbolistas a cobrar sumas de dinero muy elevadas,  sin establecer límites. Nunca he visto una huelga ni protestas sonadas porque en el fútbol los varones  ganen mucho más que las damas; ni porque los destacados de una alineación  cobren, también mucho  más que otros menos  eficientes.
      A los ciudadanos  votantes nos interesa  el bienestar de todos y, para conseguirlo,  nos  haría falta fichar talentos entre los mejor preparados, -primeras firmas políticas que haberlas hay-  que sustituyan a los  ineficaces,  mediocres e insulsos,  que son mayoría entre los profesionales y aficionados del ramo, sin olvidar a los fácilmente corrompibles; son muchos más que los ya descubiertos..
      A los políticos hay que pagarles bien para exigirles, a reglón seguido,  limpieza ética, rebaja del número existente y, sobre todo, eficiencia probada para golear a los contrarios en  bien de la mayoría.         No como ahora, que no se sabe, por muchos,  a quién votar.
     

jueves, 29 de marzo de 2018

LA NO VIOLENCIA COMPARADA

     En España se ha dado el caso de dos  manifestaciones multitudinarias que se han  acogido a la  "no violencia" para la defensa de sus derechos o de sus intereses: las manifestaciones de los secesionistas catalanes, por un lado, y de los jubilados que han sufrido la congelación de sus pensiones,  por otro.
    La "no violencia", para ser auténtica ha de estar justificada. Y por "violencia"  no se entiende sólo la materialidad del abuso, sino toda aquella decisión que lleve en su seno y defienda un abuso de poder o injusticia,  por el  medio que fuere.
    Los jubilados declararon en público su idea:  "no nos respalda partido político  alguno; luchamos  contra una injusticia. Queremos que se respeten nuestros derechos reconocidos legalmente, ahora  que el País ha superado la  crisis económica".
    Los secesionistas tienen a su alcance, para lograr su meta, un camino trazado y elegido democráticamente, también por el pueblo catalán,  para cambiar las leyes, incluso para llegar a la secesión. Y sin llegar  a tal extremo, tienen abierta la vía para  negociar una solución posible, sin causar perjuicio a los catalanes que, sin perder esta condición, quieren también ser españoles dentro de la Unión Europea.
     Dadas esas condiciones, no se justifica eso que llaman algunos  "no violencia" porque los manifestantes no estén conformes con las leyes democráticas vigentes -que por cierto vienen siendo conculcadas en perjuicio de terceros- ; su proceder, guste o no, es una injusticia y toda injusticia  y  participaciones en su favor son "violencia" pura  y dura. La violencia es un comportamiento deliberado que puede causar daños a terceros. No hacen falta  porras o fusiles para ser violento; uno puede serlo con la palabra, con el gesto, con  la idea.
      Lo malo de nuestros gobernantes es que no perciben que, tras  la "no violencia" masiva, funciona un cuerpo de doctrina para el cual carecen de respuestas convincentes y de  medios difusores que lleguen a combatir la influencia de los secesionistas metidos a "no violentos".
     Dios los cría... y ellos le vuelven la espalda.

martes, 27 de marzo de 2018

EL PODER JUDICIAL

     Mantengo un encuentro,  sesgado por una política navajera, dado al análisis de la realidad que  vive  España, Un interlocutor subraya; "no se puede judicializar la política", Y añade: "No se puede privar a los políticos de su tarea: dialogar y negociar entre ellos hasta entenderse".
     Pregunto:"¿Y  si  no se entienden?".  Me responden: Se encierra a los  negocIadores en  una sala incomunicada de la que no saldrán sin una solución pactada".  Repito: "¿Y si no salen, y una de las partes quebranta la ley para resistir en sus posiciones?" "¿Qué se puede hacer?"
     Me contestan: "Se puede recurrir a un Juez" . Al final eso es lo sucedido. Pero la intervención judicial ha creado multitudes descontentas que sostienen:  "No hay razones que justifiquen el enjuiciamiento del caso".
     Y así se inicia una  campaña de respuesta que tiene historia, que se empeña en que la Justicia instituida no funcione, que sigue  renegando de la autoridad  competente, también del Poder Judicial y quieren, en suma, ser protagonistas de ese Poder en todas sus variantes.
     ¿Y que hace la Nación de naciones?  Mantenerse  al pairo. Poner proa frente a las olas con poca vela, solo para aguantar la marejada.
      La pregunta nace sola:¿Qué hacen "los otros", sus contrarios?  Poner la embarcación a toda vela, a favor del viento, sin rumbo fijo,  aunque naufrague la nave.
      Por supuesto: cuando las cuentas no salen se cargan a la madre Patria. Las pagamos todos.
      ¡Adivinen ustedes quién iba a celebrar  la derrota que supone el hundimiento de la nave llamada España! ¿Y quién pagaría la restauración?
       A buen seguro todos, en especial los más inocentes, que están callados porque no quieren enredar más el tinglado con su participación en la "fiesta".
       Nadie quiere la violencia, pero mucho menos los que guardan silencio.

lunes, 26 de marzo de 2018

TRABAJOS PRECARIOS Y MAL PAGADOS

     La queja está generalizada y con razón: el paro disminuye, pero esta mejora peca por su precariedad y  sus salarios reducidos. La causa está en que  sobra la oferta de mano de obra  y
ha mermado el número de empresarios creadores de puestos de trabajo. Todo porque concurren una serie de circunstancias en la España actual que paralizan las iniciativas privadas.
     ¿Por qué no hay emprendedores? ¿Por qué no hay inversores ni un ambiente favorable para que surjan en la actualidad?  Vuelta a empezar:  porque concurren una serie de circunstancias  que propician la inestabilidad político-social y se corre el riesgo de perder la inversión y llevar a la ruina al  emprendedor.
      Por eso se paralizan las iniciativas de cierta dimensión  laboral. Prosperan, sí,  las grandes empresas multinacionales o las muy pequeñas de ámbito familiar. Pero en ambos casos, los puestos de trabajo están contados y sus titulares muy identificados con sus promotores: no  necesitan sindicarse. Los beneficios llegan para todos si la empresa funciona, y no por justicia social; es por pura y mutua conveniencia. Y si  no funciona, cambian de aires o se cierran por la vía rápida  sin más contratiempos.
       No hay empresas suficientes para  cubrir la demanda de trabajo, sobra la oferta laboral y los salarios se degradan.
       Muy sencillo para algunos  políticos: si la iniciativa privada no funciona,  promovamos  la iniciativa pública. Se acabó el empresario capitalista.
       La solución está  en marcha.  Los partidos populistas -pese a lo predicado en sus proclamas-.no pueden prescindir del dinero y anuncian el más equitativo reparto, claro está, una vez  atendida la "necesidad" de sus jerarcas cuando detenten el poder. El resto del país, si se empobrece es por culpa de los  ricos que han  huido.
      Y claro está, también: tal y como  funcionamos en España, la respuesta del poco capital activo para  pequeños o medianos negocios, bien  llega por vías innovadoras a encontrar soluciones, o no llega. Es decir, nos pondremos al borde de que triunfe el populismo. Aparecerán -está sucediendo- nuevas fórmulas de servilismo. Nuevos jerarcas, ahora con puertas correderas.
      La política en España está cayendo en los pecados ya ensayados en pasados tiempos.  Se maltratan los políticos unos  a otros, se  movilizan las masas,  se proclama la  "no violencia";  pero traen la guerra  que la sufrimos y pagamos todos.
      Esta pérdida de tiempo, de salud y de dinero,  está ya en marcha. Muchas gracias, señores políticos, por lo bien que lo hacen.


sábado, 24 de marzo de 2018

UNA DEMOCRACIA PERVERTIDA

     Los  fenómenos socio-políticos a la española, -sucesos extraordinarios y peligrosos provocados por la interacción de una masa creciente de políticos-  están decepcionando a las masas electoras;  lo han manifestado con claridad en las convocatorias destinadas a protestar por la congelación de las pensiones:
    Estas protestas se han manifestado con serenidad y con firmeza: "No queremos partidos políticos mediadores; queremos que nos atienda el Gobierno  directamente".
    Lo malo del caso es  que el Gobierno -tanto el actual como otro cualquiera que le suceda- tendrá que echar  cuentas para llegar a una conclusión: no hay dinero. ¿Por qué? Algo tradicional en nuestra España  folklórica y playera: se lo llevan los de siempre para  inversiones superfluas cuando no ilegales. Los azares de una democracia benéfica, han ido a parar al "Patio de Monipodio".
    Ni el país ni el paisanaje van a resistir esta situación que podría ir a la empinada, porque ya no cuela aquello de la España grande y libre, pero tampoco nadie levanta la bandera de la paz  para luego sostener  y  aguantar a políticos que se pasan de listos y no practican el juego limpio;  la "vaquiña" no da más leche y hay que repartirla equitativamente.
     Al final, una multitud de españoles, tiene grabada la idea de que los políticos se callan o mienten, por ser ellos los que sacan más provecho de esta ruina. No lo creo del todo, pero los limpios -si existen- no actúan, con arreglo a su conciencia, por  miedo a no figurar en las listas electorales o en las de puestos gratificantes. ¡Vaya democracia la que nos hemos  dado!
     Y por mucho que  se empeñen, no cambiará la cosa si  no cambiamos el sistema electoral.
 Pero tampoco se advierte que  partido alguno trabaje para ofrecer ese cambio posible y útil  para limpiar el sector público de tanta morralla que  pagamos entre todos.
     Con más daño, claro está, para los más necesitados.

viernes, 23 de marzo de 2018

PRODUCTIVIDAD Y PROGRESO

     No solo es un problema de España. La baja productividad afecta a grandes masas de población, donde la investigación no se practica o se mantiene en condiciones de abandono. Esto, sí nos atañe. En España se investiga poco y se tiene abandonados a su suerte, o poco menos,  a los investigadores.
     La investigación tiene un doble objetivo, por lo menos: ir a la Luna, por ejemplo (algo que pudo parecer un sueño) y sacarle rentabilidad  a la inversión en beneficio de una mayoría, por no decir de todos.
     La parte negativa de todo proceso investigador aparece siempre  que el avance a lograr se dedique a promover la destrucción y la muerte.
     Pero vamos al caso que nos interesa como españoles: España, para salir de la crisis  -que digan lo que quieran no se ha superado- ha de poner a investigar  a sus más destacados talentos para  hacer caja con los avances productivos que este oficio comporta. Es decir, para estar entre los países  que mejor viven.
     Me pueden decir que defiendo una doctrina materialista. Es cierto: "¿De que te sirve ganar todo el  mundo si pierdes el alma?". Pero no me negarán que esta es la realidad que mueve a una inmensa mayoría de mortales,  capaces hasta de investigar para ganar las guerras. Mi deseo es ganar la paz.
     España necesita que sus gentes vayan asumiendo que -salvo un milagro- los pueblos prosperan si toman en serio la importancia del estudio y del trabajo, -que incluye la productividad, el desarrollo y el ansia de prosperar.
      Todo ello compatible con una buena trayectoria política,  que ni por el forro se parece a la que padecemos y nos lleva a la pobreza y a la ruina a los españoles de a pie.
      Mientras...  los investigadores se van a otros países tan pronto como se les presente la ocasión.
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