jueves, 1 de junio de 2017

DEMOCRACIA Y DEMAGOGIA

      Cuando me decido a iniciar una lectura o a soportar la audición de una tertulia televisada, suelo detenerme para resolver:  ¿Qué pretende el  autor del texto escrito o cada  contertulio  cuando se expresan con tanta pasión y entrega? ¿Quieren informarme o convencerme? ¿Esperan conducirme al huerto? ¿O tal vez aportan novedades precursoras de un cambio a mejor?
      Al fin, pienso, son políticos partidarios y como es lógico buscan cotas desde las que ejercer el poder. Y sobre todo, presumen de demócratas: es lo que está de moda.
      La democracia lleva implícita la tolerancia personal, las buenas maneras, el respeto mutuo;  lo cual no impide confrontar ideas, pero...
      Más que ideas hilvanan juicios de valor. La noticia que manejan con soltura, venga o no al caso, estos políticos que se tienen por demócratas modernos y progresistas, la convierten en  un análisis parcial donde lo que importa es desprestigiar al adversario. Por la vía comparativa, uno y los  suyos son los buenos y los demás los malos. El que mejor expresa sus cualidades, las bendice y maldice las del contrario, se siente demócrata; el adversario, es el "facha".
       Al poder  se llega antes por  la vía del desprestigio del  adversario, que por méritos propios.
De nada vale que la democracia, esencialmente,  induzca  al respeto de los demás para conseguir acuerdos y por esta vía  alcanzar el progreso...
      No suele suceder tal cosa. Los demócratas de pacotilla suelen ir por uvas con un lenguaje desgarrado y ofensivo; lenguaje que induce a su interlocutor a ponerse tapones en los oídos,  mientras mira para otro lado a fin de evitar un diálogo de sordos.
      Cuando uno presta atención al opinante y reflexiona, pronto distingue las diferencias  que se dan entre el  grano y la paja; entre la democracia y la demagogia.
       ¡Es lo que nos puede salvar del juego sucio!

miércoles, 31 de mayo de 2017

LA ESPAÑA QUE CRECE

     Mientras la ola rompedora de la Nación está a punto de reventar en los  acantilados de Cataluña, los datos económicos que transmite el Gobierno central son alentadores: España crece.  Esto lleva a una conclusión: puede verse reducido el número de parados en  España, cumpliéndose las previsiones anunciadas desde lo organismos oficiales
      Pero... -según los partidos en la oposición- el empleo que se crea es precario, de corto vuelo y  no da siquiera para nivelar  los gastos e ingresos de la seguridad social, rama del pensionado.
      En suma, al frente de una minoría muy minoritaria, al Gobierno ya  sus colaboradores les espera una legislatura con tres morlacos a los que no puede perder de vista: el secesionista, el laboral y el judicial,  ligado este último a una corrupción galopante que se expande con la briosa ayuda mediática, incansable y que  no cesa,  en perjuicio del partido en el Poder.
      ¿Cómo evitar, eludir o resolver sin grandes deterioros las manifestaciones y protestas masivas y callejeras que le preparan al Gobierno sus adversarios para provocar unas elecciones, cuyo principal objetivo es echar del Poder a las huestes del PP con su Presidente a la cabeza?  ¿Y cómo disolver la presión que los opositores va a poner en juego en las Cámaras legislativas?
       El propósito se adivina: conseguir que el Sr. Rajoy no pruebe el turrón  de la próxima Navidad  en la Moncloa.
       ¡Todo un espectáculo!  ¿Y  tendrá algo de positivo?
     
     
   

martes, 30 de mayo de 2017

MILITANCIA Y ELECTORADO

      
     En el mundo dedicado al ajetreo político, el militante viene a ser quien  comulga con un ideario  y se esfuerza en defenderlo y propagarlo; al fin,  lucha por  imponerlo.. Un elector, es aquel  que otorga su confianza, con una papeleta,  a los militantes de un partido político, seducido por sus promesas unas veces o  para evitar un mal mayor en otras ocasiones.
     Quiero decir de antemano que,   conociendo a los militantes  de cualquier partido político, al margen de sus ideas,   no es  extraño que unos los aplaudan y otros los rechacen; que unos los ovacionen  como fieles y leales que son, y otros los silben en  prueba de todo lo contrario. La militancia se gana con besos, abrazos  y palmadas; con un magreo bien  orientado dedicado a los fieles. Ganarse al electorado es otra cosa: hay que saber mentir, si es que uno es incapaz de ganarse electores con la verdad.
      Claro está: es probable que, en  situaciones límite, la militancia de un partido en crisis se divida para elegir a un nuevo equipo de mandarines.  
      Esto está sucediendo  en muchos países, también en España, porque los partidos  no saben renovarse. Y no se renuevan porque las camarillas reinantes de cada partido se sienten infalibles y se arropan, para imponer su conducta,  en la militancia más próxima o que consideran mas leal, aunque la formen una cuadrilla de ladrones o de trepas. Aplican, desde el complejo y diverso mundillo de su militancia, unos rituales contradictorios cuyos efectos desaniman al elector. 
      Los votantes, cuando ven estos procederes, suelen  ser prudentes:  en un primera votación se abstienen. Con el paso del tiempo vuelven a votar y lo hacen en favor del cambio. 
     Miren por  donde estamos en esa fase. En las reiteradas y pasadas elecciones, crecieron  las abstenciones. Esperen y verán.
     Una cosa es la militancia   y otra bien distinta el electorado. 

lunes, 29 de mayo de 2017

LA NACIÓN SEGÚN SABINO ARANA

A Sabino Arana hay que agradecerle su claridad y su proceder sincero y sin tapujos. Lo que deseaba, al definir al Pueblo vasco, era dar a saber a quién debiera alcanzar, y a quién no, la condición de vasco; quién es, y quién no, el titular del derecho a formar parte de este Pueblo, pera ser o no miembro de la nación vasca.
“Empleo aquí el término nación –nos dice- en su sentido más estricto de conjunto de familias procedentes de un origen físico común y próximo,  análogas entre sí y distintas de las demás por sus caracteres morales y físicos. Es un término etnológico, no político como es el estado”.
“La nación -sigue- es producto de la naturaleza. Ningún hombre puede cambiar de nación aunque quiera. A ningún vasco puede hacérsele de nación española o francesa, ni a tiros de cañón: como ningún español o francés podrá jamás ser vasco. ¿Por qué? Porque España y Francia son naciones latinas, y el vasco no es latino; sino… vasco”.
Sabino Arana, en cierto modo, reaccionaba así ante la masiva llegada de emigrantes a la zona minera de Vizcaya que, a su entender, contaminaban los “buenos usos y costumbres” del Pueblo Vasco.
Al paso de los años, la emigración se generalizó y han sido los propios nacionalistas, seguidores de Sabino Arana, quienes han ido modificando su criterio, por la sencilla razón de que si en el País Vasco votaran a los partidos nacionalistas sólo los vascos,  conforme a las tesis del fundador del PNV, éste sería un partido minoritario en las convocatorias electorales. Al PNV lo salvan las decenas de miles de votos emitidos por los étnicamente tomados por “latinos” en los textos sabinianos.
Con una política envolvente, también de redes tendidas, han conseguido los nacionalismos el voto de muchos que no pertenecen en rigor al Pueblo vasco. A estos neo-vascos les han puesto el hábito de este Pueblo, y (muchos, no todos) se han identificado con las reivindicaciones nacionalistas. Han cambiado la ortografía de sus apellidos, han adoptado el santoral vasco para bautizar a sus hijos y estudian en euskera batua, que es algo así como rizar el rizo de la identificación eusquérica.
Pero el hábito no hace al monje y no se pueden romper los rasgos de identificación culturales, como los que dimanan del idioma español. No puede negarse que los vascos de verdad están en minoría en su propio país. Sin embargo, y esto es su mérito, han sabido captar los votos de etnias culturales que no son vascas, y con ello los han puesto en contra de los valores que representaban sus padres y abuelos; valores que, para el progreso de todos y, entre otros, gracias a ellos arraigaron en la Euskalerría o tierra de los que hablan en vasco.

¡Es curioso a la par que paradójico y frustrante! Pero la vida es así.

sábado, 27 de mayo de 2017

COMPRENDER LA REALIDAD

     Es harto difícil comprender la realidad en manos de los políticos. ¿Qué y por qué prometen cosas que luego no son realizables?
     El paro en España alcanza cifras fabulosas. Hay un paro autóctono y otro importado, Y también, según se denuncia por expertos, existen tareas realizadas en negro gracias a ofertas laborales clandestinas .
    Solución A: para `promover el anuncio de puestos de trabajo, hay que contar con empresas productivas. Y, para crear empresas, son  precisos los emprendedores Para eso hay que animarlos y darles estabilidad y garantías de que  su negocio puede ser rentable. Muy rentable. Y ¿quién le pone el cascabel al gato? ¿quién defiende el despido libre,  los sueldos proporcionados y  horarios rígidos? Tal vez las empresas multinacionales que si vienen mal dadas cierran el chiringuito y se van a países con climas más suaves y menos exigentes.
     Solución B: si las empresas tradicionales se retraen, habrá que reforzar el sector público para que sustituya a la iniciativa privada. El Estado, puesto a ser empresario, juega con el dinero de todos que no es de nadie,  y paga bastante bien sin ser muy exigente. Programa de izquierdas: cargar la iniciativa empresarial y su coste, al erario público y para sostener el tinglado, aumentar la presión tributaria hasta desanimar al propio trabajador, convenciéndolo de que quien más pone más pierde.
     La cosa no funciona en muchos casos porque los de dentro se las saben todas y los de fuera aprenden enseguida. Se desestabiliza el equilibrio entre la oferta y la demanda y los salarios, a cambio de trabajos vulgares, están a la baja.
     El país se empobrece. Crece el derecho a la igualdad y se generalizan las carencias. Al final .puede el mas fuerte: el que más cañones tiene.
     ¿Hay que resignarse? ¡Nunca! Hay que discurrir. Y siempre terminamos por el principio. El secreto está en la escuela, entendida no como recurso, sino como palanca.

viernes, 26 de mayo de 2017

POBRES Y RICOS

     Las situaciones que motivan los grandes distanciamientos entre seres humanos, surgen al calor de la riqueza de unos, -los menos- cuando se  enfrenta con la pobreza de  otros -los más-.
   Se diría que es axiomático: para mantener en el planeta Tierra a un millón de ricos al cuadrado, han de someterse a denodada explotación a muchos más miles de millones de pobres al cubo. (recuento por hacer que siempre sería aproximado y poco expresivo; la pobreza no solo se mide con números)
    Lo curioso del caso es que a medida que pasan siglos y más siglos, las población aumenta, el número de ricos también y el de pobres aún más y la cosa no tiene remedio;  a no ser que el ciclo de crecimiento se pare y los seres vivos bípedos e implumes,  vayan desapareciendo sin darse cuenta: entonces tendríamos menos ricos  y también menos pobres.  
     La ceremonia ya está en marcha. Si usted lector tiene tiempo, párese  y  observe: detrás de eso que llaman "control de la natalidad" no hay otro objetivo que el de no empobrecer a todo un país. Pero bien mirado, se consigue poca cosa, porque el censo poblacional crece por la otra punta: cada día hay mas ancianos. Habrá que enriquecer los pastilleros con tóxicos para promover la dulce muerte entre los  mayores. Crece la cifra de los que pasan de cien años y ésto no hay plan de pensiones que lo aguante.  
     Pero, seamos serios. Solo hay una palanca que proporciona algún remedio: la escuela exigente y dinámica, con reválidas periódicas que inciten a la eficiencia.
     Sin embargo, los padres de muchas criaturas, no quieren la eficiencia para sus hijos. Se conforman con la suficiencia que da el titulo. Y mientras tanto a jugar a las canicas.
     ¡Para cuatro días que vamos a vivir!

jueves, 25 de mayo de 2017

LA MILITANCIA

     Es muy probable  que la militancia de un partido político alcance un grado de preparación y madurez ideológica superior al de las personas que forman parte de la masa de sus votantes.
    La votación realizada para elegir a su secretario general en el PSOE, nos demuestra que más de la mitad de su  militancia votante, se decide por una política de izquierdas con un adversario a batir: el PP.
    Traducido a la realidad práctica: hay que expulsar del poder al PP desde el liderazgo de la izquierda "española" y olvidarse de los "podemitas"que, aun ejerciendo el papel de castos, puros y bien lavados, irán perdiendo importancia, por ser todo lo de ellos presunción antes que doctrina.
    Pero una cosa es el voto de la militancia y otra el voto callejero, el voto de las gentes del montón. Son públicos con distinta formación, distintos sentimientos e indoctrinados. Están más atentos a la pensión del abuelo y cosas parecidas, que al pensamiento social-demócrata o populista dispuestos a que todos seamos iguales.
     ¿Quiere eso decir que el PSOE perderá de nuevo votantes en las próximas elecciones generales?
     Nunca afirmaré tal cosa. Está todo muy revuelto y es una temeridad hacer pronósticos. Es tiempo  de tribulaciones. Y los políticos, han cerrado sus seminarios cuando más  los necesitan.       
      La política está plagada de curas laicos de misa y olla. Y así no hay encuestador  que acierte.