Al entender de atentos observadores europeos, sobre cómo se conduce una mayoría de los políticos en España, se están venteando problemas ya superados en los paìses más cultos., Lo cual no impide que pierdan además el tiempo en rivalidades personales, en lugar de resolver situaciones de interés general. Uno de estos temas de observación se refiere a las pensiones.
El sistema español es de reparto. Esto significa que el dinero que se aporta, es decir las cuotas que cada trabajador asegurado abona durante su vida activa, van a engrosar los fondos de una caja única institucionalizada. De esta caja salen las pensiones de cada jubilado. Si el número de los trabajadores en activo disminuye, o perciben salarios reducidos, se recauda menos y puede el sistema, al final, arrojar resultados deficitarios. Por el contrario, si el número de trabajadores aumenta y cobran buenos salarios, puede cerrarse cada ejercicio con superávit hasta hacer posible la creación de fondos de reserva.
El otro sistema de pensiones, llamado de capitalización, dispone que lo aportado por cada trabajador vaya a su cuenta individual y según sea el volumen de sus entregas y el tiempo que cotice, así será lo que reciba tras su jubilación.
Los expertos previsores del porvenir vienen anunciando desde hace años, que el sistema de reparto -tal y cómo va desarrollándose el crecimiento de la población pasiva, perceptora de las pensiones-, puede en España entrar en quiebra en un período de tiempo relativamente corto.
Si esto fuera verdad -y los expertos dicen que sí, que es cierto- todas las personas en activo llamadas a una pronta jubilación, y las ya jubiladas, estarían inquietas por lo que pudiere suceder, con más razón en tiempos de crisis.
Lo adecuado sería confirmar si se corre o no el peligro y, de ser cierto, instar a los gobiernos a intervenir de forma inmediata, con más intensidad que la ya desplegada; por lo menos para evitar derroches estatales o comunitarios y fomentar el ahorro de las capas más afectadas por el vendaval que se anuncia.
Pues bien (o mal): hay partidos políticos que se las prometen muy felices y buscan el voto anunciando sustanciosos aumentos de las pensiones actuales y adelantando las fechas de la jubilación de los trabajadores cotizantes.
A estas consideraciones que expongo, para no fiarse de promesas insolventes, le llaman fomentar el "voto del miedo". No; de ser algo, sería el "voto de la precaución".
Por precaución, no miren para otro lado, pero vean lo que pasa en Grecia. Siguiendo su ejemplo, los políticos españoles que se tienen por modernos quieren mejorar notablemente las pensiones y reducir la edad de jubilación, a pesar de que esto supone aumentar el déficit y adelantar la suspensión de pagos.
Esa es una de las promesas electorales que, pese a la dura realidad, más seduce a los votantes de próximos a su jubilación. En España es inútil llevar la contraria a tanto optimista, aunque se aporten argumentos irrebatibles.
Por ahí nos quieren llevar a trancas y barrancas.Y se tienen por modernos.
martes, 12 de abril de 2016
lunes, 11 de abril de 2016
ANTE LAS PRÓXIMAS ELECCIONES VASCAS
Si queremos situar el futuro más inmediato del País Vasco ante el horizonte electoral que lo rodea, hemos de tener en cuenta las variantes que se han introducido en la sociedad vasca en estos últimos años. No es mi deseo aventurar o profetizar lo que puede suceder. Solo pretendo hacer un breve análisis y cada cual que saque sus conclusiones, si a bien lo tiene.
Primer dato a tener en cuenta: el ejemplo de rebelión institucional dado por los separatistas catalanes; no ha tenido seguidores en el País Vasco, pero pueden aparecer imitadores.
Segundo dato: la presencia en esta C.A. de PODEMOS, surgió con fuerza en las últimas elecciones. Al ser partidario este partido del derecho a decidir el futuro político de cada Comunidad autónoma, le disputará el voto a los partidos nacionalistas.
Tercero: La participación de CIUDADANOS, que quiere romper con la tibieza unitaria española que transmiten el PP y el PSOE, puede influir en los resultados electorales de estos dos partidos en el ámbito electoral vasco.
Y cuarto: el cansancio de los votantes vascos que se inclinaban en favor del PP y del PSOE, puede alterar aún más los futuros resultados electorales porque, ninguno de estos dos partidos transmiten un mensaje claro de intervención directa y constitucional para evitar la burla que han hecho de la Constitución los separatistas catalanes, que pueden ser imitados por los vascos.
Por último creo adivinar que los partidarios de la derecha moderada de ámbito nacional están convencidos de que la credibilidad perdida tienen que ganársela en el PaísVasco, los políticos vascos; algo que atañe a los candidatos del PP y del PSOE, que tendrán que luchar por el voto mediante una acción directa y personal, a pie de calle, diaria y múltiple, con un programa creíble, corto y realizable.
No es un consejo; es la constatación de un hecho.
Primer dato a tener en cuenta: el ejemplo de rebelión institucional dado por los separatistas catalanes; no ha tenido seguidores en el País Vasco, pero pueden aparecer imitadores.
Segundo dato: la presencia en esta C.A. de PODEMOS, surgió con fuerza en las últimas elecciones. Al ser partidario este partido del derecho a decidir el futuro político de cada Comunidad autónoma, le disputará el voto a los partidos nacionalistas.
Tercero: La participación de CIUDADANOS, que quiere romper con la tibieza unitaria española que transmiten el PP y el PSOE, puede influir en los resultados electorales de estos dos partidos en el ámbito electoral vasco.
Y cuarto: el cansancio de los votantes vascos que se inclinaban en favor del PP y del PSOE, puede alterar aún más los futuros resultados electorales porque, ninguno de estos dos partidos transmiten un mensaje claro de intervención directa y constitucional para evitar la burla que han hecho de la Constitución los separatistas catalanes, que pueden ser imitados por los vascos.
Por último creo adivinar que los partidarios de la derecha moderada de ámbito nacional están convencidos de que la credibilidad perdida tienen que ganársela en el PaísVasco, los políticos vascos; algo que atañe a los candidatos del PP y del PSOE, que tendrán que luchar por el voto mediante una acción directa y personal, a pie de calle, diaria y múltiple, con un programa creíble, corto y realizable.
No es un consejo; es la constatación de un hecho.
sábado, 9 de abril de 2016
EL DESPRESTIGIO DE LO ESPAÑOL
Lo digo coloquialmente, no con ánimo de establecer una escala de valores ni con sentido crítico; lo digo con dolor y para constatar un hecho: lo español carece de prestigio entre un gran número de vascos y de catalanes y posiblemente entre los naturales de otras latitudes. También sé que -cuando se conocen de cerca las cualidades de lo español- son muchos los decididos a rectificar y moderar sus prejuicios.
Analizar temas de ese tipo, o se hace con rigor o puede conducirnos a conclusiones falsas. No se negará, no obstante, que este sentir citado produce desapego entre los que se sitúan en un plano superior y sus paisanos que no dejan de ser españoles; no olvidemos la vieja Vasconia peninsular, donde nacieron, hicieron su vida, enterraron a sus muertos y educaron a sus hijos gentes llegadas de otras regiones españolas y desde donde salieron vascos a millares para unir sus destinos a la corona de Castilla. No en vano el historiador Claudio Sánchez Albornoz sostuvo que Vasconia era la madre de Castilla y por tanto la abuela de España.
Sobre esa base disociativa que detecto, se han construìdo dos bandos políticos que corren el riesgo de radicalizar sus sentimientos: el nacionalismo vasco y el nacionalismo español. Y esto es peligroso para todos a nada que se pierda el equilibrio.
Para algunos de estos nacionalistas todo se arreglaría si España considerara que Euskadi es una nación; y para otros, si Euskadi admitiera que es una parte de España. Pues no; no está en ninguna de las dos propuestas la solución. Y con toda probabilidad se agravaría el problema si se radicalizaran estas tendencias.
Se podría indagar, racionalmente, sobre las causas del desprestigio de lo español para -antes de aplicar otros remedios- corregir errores desde la tolerancia y el buen deseo de represtigiar unas buenas relaciones entre las sociedades que se repelen.
Pero no hagan mucho caso de esto que digo; de sobra sé y veo que las gentes son más partidarias de la pelea que de un razonado entendimiento.La propuesta que hago exige trabajo, humildad y sacrificio y esto es duro, aunque luego resulte reconfortante. Los más, quieren soluciones rápidas, lo cual despierta el sentido oportunista de muchos políticos.
¡Así nos va!
Analizar temas de ese tipo, o se hace con rigor o puede conducirnos a conclusiones falsas. No se negará, no obstante, que este sentir citado produce desapego entre los que se sitúan en un plano superior y sus paisanos que no dejan de ser españoles; no olvidemos la vieja Vasconia peninsular, donde nacieron, hicieron su vida, enterraron a sus muertos y educaron a sus hijos gentes llegadas de otras regiones españolas y desde donde salieron vascos a millares para unir sus destinos a la corona de Castilla. No en vano el historiador Claudio Sánchez Albornoz sostuvo que Vasconia era la madre de Castilla y por tanto la abuela de España.
Sobre esa base disociativa que detecto, se han construìdo dos bandos políticos que corren el riesgo de radicalizar sus sentimientos: el nacionalismo vasco y el nacionalismo español. Y esto es peligroso para todos a nada que se pierda el equilibrio.
Para algunos de estos nacionalistas todo se arreglaría si España considerara que Euskadi es una nación; y para otros, si Euskadi admitiera que es una parte de España. Pues no; no está en ninguna de las dos propuestas la solución. Y con toda probabilidad se agravaría el problema si se radicalizaran estas tendencias.
Se podría indagar, racionalmente, sobre las causas del desprestigio de lo español para -antes de aplicar otros remedios- corregir errores desde la tolerancia y el buen deseo de represtigiar unas buenas relaciones entre las sociedades que se repelen.
Pero no hagan mucho caso de esto que digo; de sobra sé y veo que las gentes son más partidarias de la pelea que de un razonado entendimiento.La propuesta que hago exige trabajo, humildad y sacrificio y esto es duro, aunque luego resulte reconfortante. Los más, quieren soluciones rápidas, lo cual despierta el sentido oportunista de muchos políticos.
¡Así nos va!
viernes, 8 de abril de 2016
SENTADO A LA PUERTA DE SU JAIMA
No es que uno se oponga al diálogo por sistema, pero la historia y la experiencia personal enseñan que si, en situaciones críticas, no está ese diálogo apoyado por el dinero, o la artillería, o los votos o la fuerza que dan las muchedumbres, es papel mojado.
Dicho de otra forma, el aspirante a presidir un Gobierno de España, el socialista Pedro Sánchez, va de perdedor por la sencilla razón de que no tiene votos; en cambio si pueden tenerlos los de PODEMOS; pueden tenerlos hasta imponer su voluntad, si consiguen expulsar de la palestra, donde se libra la lucha, a CIUDADANOS.
Como me sucedió, siendo mozalbete, en una pelea no buscada en la que participé siendo yo el agredido, al poner sangrando de la nariz a mi adversario sus seguidores lo alentaron a gritos: "¡mánchale! ¡príngalo!". Y viéndose perdido así lo hizo, con lo que el público neutral, al verme envuelto en sangre, tomó partido y me gritaron que yo era un bárbaro. O sea, entramos en la fase de paliar los efectos de la derrota: hay que buscar un culpable. Nadie mejor para el desempeño de este rol que el PP, con un líder, Mariano Rajoy, sentando a la puerta de su jaima para ver el paso fúnebre de su adversario. Rajoy, con su pasividad, tiene la culpa de todo. No quiso atender la propuesta del Rey para formar gobierno.
Pero Rajoy, tiene su coartada: ya intentó y, como titular de la lista más votada, llamó a formar gobierno a sociatas y ribereños, pero estos le negaron hasta el saludo. No lo querían de jefe. Pedro Sánchez quería ocupar esa plaza y ahí empezó todo.
¿Estamos ante unas nuevas elecciones? Probablemente, pero no se fíen. Pedro Sánchez es un hombre de palabra y no traicionará a sus leales CIUDADANOS. Pero si estos se retiran, ¡ya es otra cosa! Sin faltar a lo prometido ya puede ir a pastorear con los jerifes de PODEMOS y compañeros de cama.
O no. Puede ser que los notables del PSOE le inviten a tomar carretera y manta. Todo porque el protagonista Sánchez, se empeña creyendo que le sobran razones, pero... le faltan votos.
Dicho de otra forma, el aspirante a presidir un Gobierno de España, el socialista Pedro Sánchez, va de perdedor por la sencilla razón de que no tiene votos; en cambio si pueden tenerlos los de PODEMOS; pueden tenerlos hasta imponer su voluntad, si consiguen expulsar de la palestra, donde se libra la lucha, a CIUDADANOS.
Como me sucedió, siendo mozalbete, en una pelea no buscada en la que participé siendo yo el agredido, al poner sangrando de la nariz a mi adversario sus seguidores lo alentaron a gritos: "¡mánchale! ¡príngalo!". Y viéndose perdido así lo hizo, con lo que el público neutral, al verme envuelto en sangre, tomó partido y me gritaron que yo era un bárbaro. O sea, entramos en la fase de paliar los efectos de la derrota: hay que buscar un culpable. Nadie mejor para el desempeño de este rol que el PP, con un líder, Mariano Rajoy, sentando a la puerta de su jaima para ver el paso fúnebre de su adversario. Rajoy, con su pasividad, tiene la culpa de todo. No quiso atender la propuesta del Rey para formar gobierno.
Pero Rajoy, tiene su coartada: ya intentó y, como titular de la lista más votada, llamó a formar gobierno a sociatas y ribereños, pero estos le negaron hasta el saludo. No lo querían de jefe. Pedro Sánchez quería ocupar esa plaza y ahí empezó todo.
¿Estamos ante unas nuevas elecciones? Probablemente, pero no se fíen. Pedro Sánchez es un hombre de palabra y no traicionará a sus leales CIUDADANOS. Pero si estos se retiran, ¡ya es otra cosa! Sin faltar a lo prometido ya puede ir a pastorear con los jerifes de PODEMOS y compañeros de cama.
O no. Puede ser que los notables del PSOE le inviten a tomar carretera y manta. Todo porque el protagonista Sánchez, se empeña creyendo que le sobran razones, pero... le faltan votos.
jueves, 7 de abril de 2016
EL CAMBIO QUE VIENE
Primero y principal: en los países avanzados el cambio no depende de los políticos; el cambio aparece y evoluciona al unísono con los avances tecnológicos e innovaciones ideológicas. Para mayor ridiculez de esos políticos que prometen el cambio a ultranza, están ahí las sociedades en vanguardia, muy competidoras entre sí. En esa vanguardia, es donde ha de situarse la sociedad española, pasando por encima de la mayoría de sus políticos, muchos de ellos paralizados en el siglo XIX.
Interpretar que los últimos resultados electorales del pasado diciembre están pidiendo un cambio, es tan inexacto como interesado. El voto más coherente y más sujeto a la disciplina que emana de la Constitución, (es decir recogido por el PP, por el PSOE y por CIUDADANOS) no prioriza el cambio, sino estudiadas reformas para mejorar la ley de leyes, con las que resolver los problemas que más acucian: la unidad de la nación y la justicia social.
El cambio que viene, patrocinado por esos políticos, se escenifica de mil maneras pero tiene un director y un propósito cuyo juego se adivina por los más tontos. El director es Pedro Sánchez, rodeado de su equipo. El objetivo es alcanzar el poder máximo: el gobierno de la nación. Su enemigo a batir (que no adversario) es Mariano Rajoy. Hay que desbancarlo. Este es -repetimos- el cambio que que quieren; el cambio que viene.
Para ganar la contienda Pedro Sánchez tiene que dominar, primero, a los suyos y luego a los ajenos. No lo tiene fácil, entre otras razones, porque para ejercer ese dominio, no duda en recurrir a soluciones traumáticas: véase como descabezó la directiva madrileña pasándose por el forro el resultado de unas primarias.
Pedro Sánchez ya se ganó el apoyo de CIUDADANOS y ahora, para justificar su aproximación a PODEMOS, tiene que saltar la valla del referéndum secesionista, porque sabe que sin la abstención de los separatistas no hay investidura. Y eso tiene un precio: el derecho a decidir de los separatistas.
¿Le convenía a Pedro Sánchez que CIUDADANOS se alejara del PP? Totalmente. ¿Le conviene a Pedro Sánchez el entendimiento con PODEMOS? Sí, del todo; y la cosa está a caer.
Paso siguiente: convencer a los separatistas para que se abstengan (o no comparezcan) en la sesión de investidura. Esa es la tarea de PODEMOS.
¿Puede fracasar el plan? Sí: PODEMOS está dirigido por otro adicto al poder, y hasta es capaz de algunos sacrificios para conseguirlo. Pero no renuncia a una buena tajada y eso hace que peligre la unión como sucede hasta en las mejores familias.
De cualquier forma, Pedro Sánchez, perdedor nato, puede conseguir -si fracasa- dejar a su partido hecho unos zorros. Es, también, otro cambio.
Interpretar que los últimos resultados electorales del pasado diciembre están pidiendo un cambio, es tan inexacto como interesado. El voto más coherente y más sujeto a la disciplina que emana de la Constitución, (es decir recogido por el PP, por el PSOE y por CIUDADANOS) no prioriza el cambio, sino estudiadas reformas para mejorar la ley de leyes, con las que resolver los problemas que más acucian: la unidad de la nación y la justicia social.
El cambio que viene, patrocinado por esos políticos, se escenifica de mil maneras pero tiene un director y un propósito cuyo juego se adivina por los más tontos. El director es Pedro Sánchez, rodeado de su equipo. El objetivo es alcanzar el poder máximo: el gobierno de la nación. Su enemigo a batir (que no adversario) es Mariano Rajoy. Hay que desbancarlo. Este es -repetimos- el cambio que que quieren; el cambio que viene.
Para ganar la contienda Pedro Sánchez tiene que dominar, primero, a los suyos y luego a los ajenos. No lo tiene fácil, entre otras razones, porque para ejercer ese dominio, no duda en recurrir a soluciones traumáticas: véase como descabezó la directiva madrileña pasándose por el forro el resultado de unas primarias.
Pedro Sánchez ya se ganó el apoyo de CIUDADANOS y ahora, para justificar su aproximación a PODEMOS, tiene que saltar la valla del referéndum secesionista, porque sabe que sin la abstención de los separatistas no hay investidura. Y eso tiene un precio: el derecho a decidir de los separatistas.
¿Le convenía a Pedro Sánchez que CIUDADANOS se alejara del PP? Totalmente. ¿Le conviene a Pedro Sánchez el entendimiento con PODEMOS? Sí, del todo; y la cosa está a caer.
Paso siguiente: convencer a los separatistas para que se abstengan (o no comparezcan) en la sesión de investidura. Esa es la tarea de PODEMOS.
¿Puede fracasar el plan? Sí: PODEMOS está dirigido por otro adicto al poder, y hasta es capaz de algunos sacrificios para conseguirlo. Pero no renuncia a una buena tajada y eso hace que peligre la unión como sucede hasta en las mejores familias.
De cualquier forma, Pedro Sánchez, perdedor nato, puede conseguir -si fracasa- dejar a su partido hecho unos zorros. Es, también, otro cambio.
miércoles, 6 de abril de 2016
NUESTROS PARAÍSOS FISCALES
¡O sea que Panamá es un paraíso fiscal! ¿Y cuántos paraísos así calificados hay en el planeta Tierra? Voy a "internet" para ver la lista y ¡oh! sorpresa: entre pitos y flautas pasan de cincuenta.
Si tenemos en consideración las ventajas que ofrecen estos paraísos a los millonarios, son dos y son colosales: se premia la fuga de capitales, eximiéndoles de la carga tributaria en perjuicio de sus paisanos; y se les consiente que disfruten del bienestar del territorio perjudicado, donde los más han de sudar la camiseta, soportar una creciente presión tributaria para cubrir el vacío y vivir la dieta del ajo y agua .
Eso sí, casi todos los que huyen con el dinero a cuestas funcionan con el placet de naciones bien instaladas: ejemplo Gibraltar colonia acogida a la bandera del Reino Unido, o Luxemburgo al socaire de la vista gorda que le presta la UE, o Suiza, refugiada bajo el silencio ¿cómplice? de los países más poderosos del orbe. Estamos hablando de algo consentido y protegido legalmente por importantes y poderosos países. Algo muy serio.
Dicho de otro modo, todo este entramado de paraísos fiscales supone un doble gozo para los que buscan el libre crecimiento de su fortuna: sus títulos plutocráticos están a buen recaudo a coste mínimo, y sus titulares afortunados viven y gozan a pierna suelta; todo su bienestar y disfrute de la prosperidad y adelantos del país donde residen, han sido y están siendo costeados por currelas de medio pelo, que forman esa gran masa humana sufrida, irritable, desesperada, sin futuro y en desbandada por este mundo ramplón, camino de la otra orilla donde les espera la estación término.
Es un placer, por ejemplo, mantener una fortuna en el refugio de Gibraltar, y gozar de las ventajas y placeres sostenidos por currantes españoles que aguantan marea y pagan sus buenos tributos.
Importa y mucho airear esta (en sentido moral y material) macanuda injusticia, pero, ¿ya nos servirá de provecho a la mayoría de los mortales? ¿Es el principio del cambio?
Lo dudo, porque hay demasiada artillería protegiendo a unos pocos entre los que se cuentan los traficantes de drogas, los mandos del terrorismo mundial, los bandidos de cuello duro y otras especies del género humano que nos tienen a los demás marcando el paso.
Reza una oración si sabes.
Si tenemos en consideración las ventajas que ofrecen estos paraísos a los millonarios, son dos y son colosales: se premia la fuga de capitales, eximiéndoles de la carga tributaria en perjuicio de sus paisanos; y se les consiente que disfruten del bienestar del territorio perjudicado, donde los más han de sudar la camiseta, soportar una creciente presión tributaria para cubrir el vacío y vivir la dieta del ajo y agua .
Eso sí, casi todos los que huyen con el dinero a cuestas funcionan con el placet de naciones bien instaladas: ejemplo Gibraltar colonia acogida a la bandera del Reino Unido, o Luxemburgo al socaire de la vista gorda que le presta la UE, o Suiza, refugiada bajo el silencio ¿cómplice? de los países más poderosos del orbe. Estamos hablando de algo consentido y protegido legalmente por importantes y poderosos países. Algo muy serio.
Dicho de otro modo, todo este entramado de paraísos fiscales supone un doble gozo para los que buscan el libre crecimiento de su fortuna: sus títulos plutocráticos están a buen recaudo a coste mínimo, y sus titulares afortunados viven y gozan a pierna suelta; todo su bienestar y disfrute de la prosperidad y adelantos del país donde residen, han sido y están siendo costeados por currelas de medio pelo, que forman esa gran masa humana sufrida, irritable, desesperada, sin futuro y en desbandada por este mundo ramplón, camino de la otra orilla donde les espera la estación término.
Es un placer, por ejemplo, mantener una fortuna en el refugio de Gibraltar, y gozar de las ventajas y placeres sostenidos por currantes españoles que aguantan marea y pagan sus buenos tributos.
Importa y mucho airear esta (en sentido moral y material) macanuda injusticia, pero, ¿ya nos servirá de provecho a la mayoría de los mortales? ¿Es el principio del cambio?
Lo dudo, porque hay demasiada artillería protegiendo a unos pocos entre los que se cuentan los traficantes de drogas, los mandos del terrorismo mundial, los bandidos de cuello duro y otras especies del género humano que nos tienen a los demás marcando el paso.
Reza una oración si sabes.
martes, 5 de abril de 2016
LA LUCHA POR EL VOTO
Hay que reconocer que Jordi Évole es, sin duda, un periodista con garra, justamente premiado por ser original, agudo, lacerante, amable y, de rebote, muy productivo.
Sería interesante pulsar la evolución profesional del periodismo en España, durante los últimos cien años. Téngase en cuenta el desarrollo gráfico de las publicaciones impresas, la aparición de la radio y de la televisión, el milagro de las comunicaciones electrónicas... Y también el giro dado a la libertad de expresión durante ese tiempo.
El estilo periodístico crítico y satírico personalista, como el que cultiva Jordi Évole, no habría surgido si España no se hubiera librado de las censuras más o menos intolerantes que en todo ese período (salvo estas últimas décadas) funcionó en favor de los políticos en el poder. Si en la actualidad se progresa es, en gran parte, porque los y las periodistas profesionales, abundantes en número y preparados como nunca, pasan por una competencia durísima: innovan o perecen. Jordi Évole es un periodista muy evolucionado y triunfador.
El Presidente del Gobierno -como tantos políticos en auge- se resistió a estas entrevistas periodísticas nada reconfortantes y que, sin embargo, pueden ser útiles para ganar popularidad y votos. Resistió hasta que la realidad llamó a su puerta y hubo de concluir por decidirse. Como decía el clásico, al grito de "peor sería no verlo" se prestó al fin al juego pero, eso sí, bien armado para dar estudiadas respuestas en beneficio de futuros resultados electorales.
En resumen: el periodista actuó como acerado pesquisidor y el entrevistado se comportó como sujeto condicionado por la pesquisa: respondió meditadamente, poniendo en juego su perspicacia y su astucia. Sería interesante descubrir el contenido de la carpeta que reposaba en la mesa del despacho del Presidente entrevistado.
Jordi Évole encontró al gallego en la escalera y terminó la entrevista sin saber si subían o bajaban. A veces era Jordi el entrevistado.
Sería interesante pulsar la evolución profesional del periodismo en España, durante los últimos cien años. Téngase en cuenta el desarrollo gráfico de las publicaciones impresas, la aparición de la radio y de la televisión, el milagro de las comunicaciones electrónicas... Y también el giro dado a la libertad de expresión durante ese tiempo.
El estilo periodístico crítico y satírico personalista, como el que cultiva Jordi Évole, no habría surgido si España no se hubiera librado de las censuras más o menos intolerantes que en todo ese período (salvo estas últimas décadas) funcionó en favor de los políticos en el poder. Si en la actualidad se progresa es, en gran parte, porque los y las periodistas profesionales, abundantes en número y preparados como nunca, pasan por una competencia durísima: innovan o perecen. Jordi Évole es un periodista muy evolucionado y triunfador.
El Presidente del Gobierno -como tantos políticos en auge- se resistió a estas entrevistas periodísticas nada reconfortantes y que, sin embargo, pueden ser útiles para ganar popularidad y votos. Resistió hasta que la realidad llamó a su puerta y hubo de concluir por decidirse. Como decía el clásico, al grito de "peor sería no verlo" se prestó al fin al juego pero, eso sí, bien armado para dar estudiadas respuestas en beneficio de futuros resultados electorales.
En resumen: el periodista actuó como acerado pesquisidor y el entrevistado se comportó como sujeto condicionado por la pesquisa: respondió meditadamente, poniendo en juego su perspicacia y su astucia. Sería interesante descubrir el contenido de la carpeta que reposaba en la mesa del despacho del Presidente entrevistado.
Jordi Évole encontró al gallego en la escalera y terminó la entrevista sin saber si subían o bajaban. A veces era Jordi el entrevistado.
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