Ayer, (13-07-14), fue elegido Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, que no pudo resistir la tentación de ofrecer, a sus inmediatos seguidores, y a quien quiso oírle, todo un programa de actuaciones. Como un nuevo Moisés, llegó con las tablas de ley y habló al pueblo fiel lleno de fe, para despertar la esperanza de recuperar el poder.
Demasiados proyectos para tan menguadas huestes, cuando los pronósticos de los augures indican que, tanto el PP como el PSOE, van a ser barridos por los nuevos políticos que llegan con nuevas mentiras.
¡No se asusten! Todavía hay tiempo para poner algún remedio, solo que será preciso hilar muy fino. Las ruecas socialistas, como las populares, están muy desgastadas y reponerlas es cosa de artistas. La política, al fin y a la postre es un arte, pese a que en Europa han querido que sea una ciencia económica. La economía ayuda, pero los problemas humanos tienen otras dimensiones.
Lo importante es que Pedro Sánchez ha prometido que va a ser intransigente con la corrupción. Y desde aquí soy capaz de provocarle: Agradecido a sus buenas intenciones pero usted y los suyos, si van solos contra los corruptos - y esto también vale para sus contrincantes- no podrán desarraigarlos nunca.
¿Por qué? Porque está de tal forma la corrupción enquistada en la vida oficial, -la que maneja todos los resortes electorales (y no quiero ser más explícito)- que por más que respectivamente se esfuercen, fracasarán. Y los corruptos les llevarán a perder las elecciones futuras. Ambos partidos parecen estar ciegos y ciegan a los de arriba; a los que se han dejado robar.
Por eso han de ir unidos PP y PSOE en esta lucha. Corrupción no hay más que una. ¿A ver si se atreve el recién elegido, él solo, con los corruptos andaluces? ¿O el Presidente del Gobierno con los que rodean a Bárcenas? Para combatir toda corrupción, hay que consensuar unas leyes muy estrictas.
Han de ir unidos ellos, con alguno mas si pueden. Por eso les digo que la política es un arte. Sin demérito de la economía, que nos la presentan como una ciencia.
lunes, 14 de julio de 2014
domingo, 13 de julio de 2014
EL FETICHE FEDERALISTA
Hoy es el día. Los socialistas eligen a un nuevo superior de la cofradía. No se enfade nadie. Ya sabemos que se trata de elegir al Secretario General de una federación política: la del Partido Socialista Obrero Español. Pero...
Convendrán conmigo en que este partido, de obrero tiene ya muy poco. Obreros, son los que obran y para eso necesitan un puesto de trabajo. Al estar casi todos en el paro, las clases, sociales de España han quedado reducidas a pobres, medio pobres y ricos. Al PSOE le votan los medio pobres, clase nutrida por los que antes formaban marcha con corbata y camisa raída. Cuando éstos pasen a ser pobres, votaran a "Podemos".
El PSOE puede estar, ahora, a punto de perder la condición de español, a nada que se ponga a enredar en un futuro próximo. Viene a cuento porque dos de los aspirantes a la secretaría dicha, quieren construir una España Federal y ya me dirán qué es, o cómo llamarían a lo que ya tenemos, sino una federación de comunidades autónomas. Federar es "unir o asociar (varias provincias o estados independientes, o unos con otros) bajo un gobierno central, manteniendo la autonomía en cuestiones de régimen local". (Diccionario Manuel Seco. Primera acepción).
Se comprende que - dada la aspiración de los partidos nacionalistas periféricos, que no es otra que la independencia de Euskadi, de Cataluña y de Galicia -, esta propuesta federativa socialista esté llamada a irse al carajo; a no ser que bajo ese fetiche federalista se les concedan a tales CC.AA. mas privilegios, que sería un paso adelante en sus afanes independentistas.
España sería así una cofradía, que no es otra cosa que la "unión de determinados pueblos para participar de ciertos privilegios". (Diccionario Manuel Seco). Así es como el PSOE, después de haber perdido la condición de obrero, dejaría en la cuneta el calificativo de español.
Cosas veredes Sancho que harán hablar las piedras
Convendrán conmigo en que este partido, de obrero tiene ya muy poco. Obreros, son los que obran y para eso necesitan un puesto de trabajo. Al estar casi todos en el paro, las clases, sociales de España han quedado reducidas a pobres, medio pobres y ricos. Al PSOE le votan los medio pobres, clase nutrida por los que antes formaban marcha con corbata y camisa raída. Cuando éstos pasen a ser pobres, votaran a "Podemos".
El PSOE puede estar, ahora, a punto de perder la condición de español, a nada que se ponga a enredar en un futuro próximo. Viene a cuento porque dos de los aspirantes a la secretaría dicha, quieren construir una España Federal y ya me dirán qué es, o cómo llamarían a lo que ya tenemos, sino una federación de comunidades autónomas. Federar es "unir o asociar (varias provincias o estados independientes, o unos con otros) bajo un gobierno central, manteniendo la autonomía en cuestiones de régimen local". (Diccionario Manuel Seco. Primera acepción).
Se comprende que - dada la aspiración de los partidos nacionalistas periféricos, que no es otra que la independencia de Euskadi, de Cataluña y de Galicia -, esta propuesta federativa socialista esté llamada a irse al carajo; a no ser que bajo ese fetiche federalista se les concedan a tales CC.AA. mas privilegios, que sería un paso adelante en sus afanes independentistas.
España sería así una cofradía, que no es otra cosa que la "unión de determinados pueblos para participar de ciertos privilegios". (Diccionario Manuel Seco). Así es como el PSOE, después de haber perdido la condición de obrero, dejaría en la cuneta el calificativo de español.
Cosas veredes Sancho que harán hablar las piedras
sábado, 12 de julio de 2014
LA DEUDA DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS.
Hace unos días se publicaron las deudas que atenazan a los partidos políticos españoles. No se salva ni uno de los que tienen algunos años de historia. Sus acreedores, como es lógico, son organizaciones bancarias en manos de potentes
grupos financieros.
Un minuto para responder a esa pregunta: ¿Qué independencia de actuación, en materias sensibles para esos financieros, pueden tener unos partidos políticos endeudados cuando se ven constreñidos a tomar decisiones?
Esto explica -entre otras cosas- la existencia de paraísos fiscales en los cuales hallan refugio, para eludir el pago de impuestos, estos prestamistas del carajo que menudo favor están haciendo a la democracia. Nadie hace prestamos a cambio de nada.
Pero no echemos la culpa a prestamistas y prestatarios. Los tontos somos, o son, quienes se creen las mismas mentiras de siempre y no saben que cuando toda la cosecha está podrida, solo tiene algún provecho el fruto menos maleado.
Lo primero que ha de demostrar un partido político es que sabe administrar lo propio para, por añadidura ser un buen gestor de lo ajeno. Ya me dirán que confianza se merecen quienes año tras año siguen endeudados hasta las pestañas.
Una buena administración se basa en el ejercicio de su tarea honestamente, con austeridad, competencia y disciplina, para promover el bien de los administrados.
Ya ven el resultado. Ustedes perdonen que les ponga ante tan triste realidad: cuando un partido político no sabe administrar lo propio, ¿que garantías ofrece para gestionar lo intereses de todo un país?
viernes, 11 de julio de 2014
SOMOS EL ASOMBRO DEL MUNDO.
No quisiera equivocarme. Me dicen que la frase, "somos el asombro del
mundo" es de nuestro actual Ministro de Hacienda. O sea que el mundo -según el Sr. Montoro- se ha sentado de culo al vernos; será para no caerse del susto: los españoles luchando contra la crisis y con cinco o más millones de parados.
Estas cosas causan la risa de propios y extraños, porque recuerdan al gilipollas que se contemplaba en un espejo y se decía; "mecachis que guapo soy". Es natural y propio que suscite un cierto pudor entre los mejor intencionados y la vergüenza de los compañeros que disfrutan de buena información. "Te juro por mi madre (y madre solo hay una), que el Sr. Montoro es eso: nada menos que Ministro y fíjate que cosas dice".
Ahora está por ver si -con asombro o sin él- el dicho Sr. Ministro está en lo cierto o no. Creo que no, porque el paro nacional proviene de una catastrófica deserción de emprendedores españoles con negocios sostenidos a fuerza de dedicación y personales sacrificios; empresarios , arrepentidos y escarmentados que, al salirse de este área- han alertado a tres generaciones de posibles empleadores. Y estos son los inversores que necesita España.
Esto supone que quienes tienen capital, no están dispuestos a invertirlo en empresas de tipo medio que necesitan personal por encima de una cifra razonable, y en las que es fácil para el empresario entrar, pero no salir indemne.
La crisis y los palos recibidos por una mayoría de estos optimistas con iniciativas que, además, jugaban limpiamente, han hecho que cundiera el desánimo, cuando no el pánico. Algunos, no levantaban cabeza, pero aguantaron pese a sentir el peso insufrible y el agobio de la nómina, de los seguros sociales, del IVA y otras zarandajas. Hasta que, no pudiendo más, se plantaron.
Los únicos que en estas condiciones pueden funcionar, y no siempre, son los autónomos, empleando únicamente a familiares de toda confianza y, a ser posible, sin signos externos que puedan despertar el celo oficial, es decir el celo de funcionarios siempre dispuestos a tocar los perendengues del que discurre y trabaja por su cuenta; algo así como a negociar con y desde el ordenador.
Pero esto ya está inventado y no causa el asombro de nadie. ¿O no?
mundo" es de nuestro actual Ministro de Hacienda. O sea que el mundo -según el Sr. Montoro- se ha sentado de culo al vernos; será para no caerse del susto: los españoles luchando contra la crisis y con cinco o más millones de parados.
Estas cosas causan la risa de propios y extraños, porque recuerdan al gilipollas que se contemplaba en un espejo y se decía; "mecachis que guapo soy". Es natural y propio que suscite un cierto pudor entre los mejor intencionados y la vergüenza de los compañeros que disfrutan de buena información. "Te juro por mi madre (y madre solo hay una), que el Sr. Montoro es eso: nada menos que Ministro y fíjate que cosas dice".
Ahora está por ver si -con asombro o sin él- el dicho Sr. Ministro está en lo cierto o no. Creo que no, porque el paro nacional proviene de una catastrófica deserción de emprendedores españoles con negocios sostenidos a fuerza de dedicación y personales sacrificios; empresarios , arrepentidos y escarmentados que, al salirse de este área- han alertado a tres generaciones de posibles empleadores. Y estos son los inversores que necesita España.
Esto supone que quienes tienen capital, no están dispuestos a invertirlo en empresas de tipo medio que necesitan personal por encima de una cifra razonable, y en las que es fácil para el empresario entrar, pero no salir indemne.
La crisis y los palos recibidos por una mayoría de estos optimistas con iniciativas que, además, jugaban limpiamente, han hecho que cundiera el desánimo, cuando no el pánico. Algunos, no levantaban cabeza, pero aguantaron pese a sentir el peso insufrible y el agobio de la nómina, de los seguros sociales, del IVA y otras zarandajas. Hasta que, no pudiendo más, se plantaron.
Los únicos que en estas condiciones pueden funcionar, y no siempre, son los autónomos, empleando únicamente a familiares de toda confianza y, a ser posible, sin signos externos que puedan despertar el celo oficial, es decir el celo de funcionarios siempre dispuestos a tocar los perendengues del que discurre y trabaja por su cuenta; algo así como a negociar con y desde el ordenador.
Pero esto ya está inventado y no causa el asombro de nadie. ¿O no?
jueves, 10 de julio de 2014
ESCALADA NACIONALISTA VASCA.
En los meses pasados, gracias a un título peliculero, salió a relucir la idea sabiniana de los "ocho apellidos vascos" .
Sabino Arana Goiri, al fundar el primer batxoki, estimó que para dar autenticidad a la asociación, deberían sus miembros contar con ocho primeros apellidos genuinamente vascos.
Ya en esos tiempos -finales del siglo XIX- era muy difícil cumplir con este requisito y los viejos euskaldunes decidieron cambiar de rumbo y admitir como nacionalista vasco a todo aquel que, viviendo y trabajando en Euskadi, manifestara una clara voluntad integradora; o sea, se mostrara dispuesto al abrazo de la verdad vasca, de su ley vieja, sus costumbres, etc. y al estudio de las primeras lecciones de euskera, hasta hablarlo habitualmente.
Para avanzar y que las nuevas generaciones fueran convenciéndose de las ventajas que dimanan de ser vasco -y sobre todo de ser nacionalista vasco- los más veteranos se reunieron y se impusieron la disciplina de ir hábilmente (por vías democráticas, claro está, pero sin olvidarse de apalear el nogal) alcanzando cotas de poder en los ayuntamientos, en las diputaciones, en el gobierno autonómico, etc., al tiempo que se lograba el dominio de distintos sectores de influencia, como el económico, el social y sindical, el profesional, el deportivo, el turístico-gastronómico, el artístico etc., etc., y, sobre todos ellos, el control de la escuela; porque si se ganaba la escuela y se orientaba la enseñanza, todo lo demás iría cayendo en sus manos por su propio peso.
¡Buena lección de escalada nacionalista la que en el País Vasco han dado, en poco más de treinta años, los herederos de Sabino Arana Goiri! ¡Buena lección, viva el cielo! Al fin y al cabo un milagro logrado gracias a la colaboración y entrega de un gran número de nacionalistas vascos de raza española, porque lo que se dice vascos-vascos, biznietos de abuelos con todos sus apellidos vascos, ya casi no quedan.
Ya pueden los del PP y del PSOE tomar nota. En su lugar, uno empezaría por buscar buenos maestros y poner escuela.
A lo mejor, así, algún biznieto de estos independentistas vasco-españoles, aunque integrados, después de pasar por esa escuela y sabiendo historia, no tendría miedo ni vergüenza en reivindicar su origen español.
Sabino Arana Goiri, al fundar el primer batxoki, estimó que para dar autenticidad a la asociación, deberían sus miembros contar con ocho primeros apellidos genuinamente vascos.
Ya en esos tiempos -finales del siglo XIX- era muy difícil cumplir con este requisito y los viejos euskaldunes decidieron cambiar de rumbo y admitir como nacionalista vasco a todo aquel que, viviendo y trabajando en Euskadi, manifestara una clara voluntad integradora; o sea, se mostrara dispuesto al abrazo de la verdad vasca, de su ley vieja, sus costumbres, etc. y al estudio de las primeras lecciones de euskera, hasta hablarlo habitualmente.
Para avanzar y que las nuevas generaciones fueran convenciéndose de las ventajas que dimanan de ser vasco -y sobre todo de ser nacionalista vasco- los más veteranos se reunieron y se impusieron la disciplina de ir hábilmente (por vías democráticas, claro está, pero sin olvidarse de apalear el nogal) alcanzando cotas de poder en los ayuntamientos, en las diputaciones, en el gobierno autonómico, etc., al tiempo que se lograba el dominio de distintos sectores de influencia, como el económico, el social y sindical, el profesional, el deportivo, el turístico-gastronómico, el artístico etc., etc., y, sobre todos ellos, el control de la escuela; porque si se ganaba la escuela y se orientaba la enseñanza, todo lo demás iría cayendo en sus manos por su propio peso.
¡Buena lección de escalada nacionalista la que en el País Vasco han dado, en poco más de treinta años, los herederos de Sabino Arana Goiri! ¡Buena lección, viva el cielo! Al fin y al cabo un milagro logrado gracias a la colaboración y entrega de un gran número de nacionalistas vascos de raza española, porque lo que se dice vascos-vascos, biznietos de abuelos con todos sus apellidos vascos, ya casi no quedan.
Ya pueden los del PP y del PSOE tomar nota. En su lugar, uno empezaría por buscar buenos maestros y poner escuela.
A lo mejor, así, algún biznieto de estos independentistas vasco-españoles, aunque integrados, después de pasar por esa escuela y sabiendo historia, no tendría miedo ni vergüenza en reivindicar su origen español.
miércoles, 9 de julio de 2014
INTERPRETACION HEROICA DE LA HISTORIA
El tema me lo proporciona Picardo (expresivo apellido), Ministro colonial de Gibraltar. Estaba sobre las nueve de la mañana en "Antena 3" defendiendo los "intereses económicos" de la Roca, frente a un grupo tertuliano de españoles a los que se les obliga a recurrir por toda defensa al Tratado de Utrecht, es decir a los "intereses heroicos" de España sobre tal enclave.
No soy nadie, lo confieso, y Dios me libre de meterme en camisas de once varas, que diría la abuelita, pero ponerse heroicos sin contar con la posibilidad de dinamitar la Roca con todos sus alrededores, es como llamar a Cachano, el sordo, batiendo dos tejas. O sea tarea inútil.
Si la diplomacia española se olvidara de Utrecht y de Felipe V y quisiera de veras materializar algunas ganancias (o sea, si quisiera defender los intereses económicos de todos los españoles), se preguntaría algo así: ¿Qué tal si creamos una pequeña autopista -ancha y generosa- único acceso por tierra a Gibraltar, con un enclave comercial próximo al que se otorgarían franquicias especiales, como las que disfrutan los titulares del comercio gibraltareño? La autopista para facilitar el acceso a la Colonia mediante el cobro de un buen peaje; y la zona comercial franquiciada, para evitar esperas al turista y hacerle grato su paso y estancia en la comarca.
Pero eso no es legal. Seguro que no es legal. Pero ¿quién nos lo impide? Primero se hace y se pone en marcha y luego se resiste uno a quitarlo buscando leyes y decretos que pregunten: ¿No estamos todos en la Unión Europea? ¿Por qué unos sí otros no?
Y si no existen esas leyes de igualdad, se lucha porque se implanten. No haría falta siquiera defender los intereses de España, sino los que demanda la Justicia con mayúscula. Es justo, luego es bueno.
Como decía Costa (Don Joaquín) hay que enterrar bajo siete llaves el sepulcro de El Cid. Dar de comer a la gente es un problema actual y el Sr. Picardo no tiene Justicia que le apoye si el asunto se plantea en tiempo y forma .
No soy nadie, pero si puedo dudar y lo hago. ¿No estarán algunos jugando a héroes con lo de Gibraltar, mientras otros se aprovechan del tinglado, como las grandes empresas financieras españolas allí domiciliadas?
No lo eche usted, lector, en saco roto.
No soy nadie, lo confieso, y Dios me libre de meterme en camisas de once varas, que diría la abuelita, pero ponerse heroicos sin contar con la posibilidad de dinamitar la Roca con todos sus alrededores, es como llamar a Cachano, el sordo, batiendo dos tejas. O sea tarea inútil.
Si la diplomacia española se olvidara de Utrecht y de Felipe V y quisiera de veras materializar algunas ganancias (o sea, si quisiera defender los intereses económicos de todos los españoles), se preguntaría algo así: ¿Qué tal si creamos una pequeña autopista -ancha y generosa- único acceso por tierra a Gibraltar, con un enclave comercial próximo al que se otorgarían franquicias especiales, como las que disfrutan los titulares del comercio gibraltareño? La autopista para facilitar el acceso a la Colonia mediante el cobro de un buen peaje; y la zona comercial franquiciada, para evitar esperas al turista y hacerle grato su paso y estancia en la comarca.
Pero eso no es legal. Seguro que no es legal. Pero ¿quién nos lo impide? Primero se hace y se pone en marcha y luego se resiste uno a quitarlo buscando leyes y decretos que pregunten: ¿No estamos todos en la Unión Europea? ¿Por qué unos sí otros no?
Y si no existen esas leyes de igualdad, se lucha porque se implanten. No haría falta siquiera defender los intereses de España, sino los que demanda la Justicia con mayúscula. Es justo, luego es bueno.
Como decía Costa (Don Joaquín) hay que enterrar bajo siete llaves el sepulcro de El Cid. Dar de comer a la gente es un problema actual y el Sr. Picardo no tiene Justicia que le apoye si el asunto se plantea en tiempo y forma .
No soy nadie, pero si puedo dudar y lo hago. ¿No estarán algunos jugando a héroes con lo de Gibraltar, mientras otros se aprovechan del tinglado, como las grandes empresas financieras españolas allí domiciliadas?
No lo eche usted, lector, en saco roto.
martes, 8 de julio de 2014
NO HAY MAS QUE UNA
Aquellos años de la posguerra y primeros de "La Codorniz", alguien formuló el axioma que dio paso, más tarde, a una canción: "España, no hay más que una". "La Codorniz", ingenuamente, respondió: "Si tuviéramos dos, todos nos pasaríamos a la otra".
Nunca estamos contentos y cada vez que se anuncia una reforma, échate a temblar. Ya sabes la que nos viene encima: más leyes, mas prohibiciones, más políticos, más funcionarios, más corrupciones, más impuestos...
Y como el follón crece, va a más y nadie lo controla, cuando no quede otro remedio terminaremos por llamar a los militares y... vuelta a empezar. Entonces, todos gimiendo: ¡Mamá pupa! o ¡A esto no hay derecho!
Al terminar la guerra, alguien se preguntó: "¿Qué es de España?". Su vecino, rascándose la caspa, contestó: "Ya ves: milicia, clero y puñetera masa". Y un tercero reafirmó: "Lo peor es que de la puñetera masa salen los estraperlistas, los futboleros (que no futbolistas) y los estudiantes de Derecho...". "Y eso ¿qué significa?"
El paso de los años nos dio la contestación: De los estraperlistas, nace la corrupción que nos asfixia; de los futboleros, vienen las buenas gentes que van por donde las llevan y de los estudiantes de Derecho surgieron las diecisiete autonomías, otros tantos parlamentos y leyes, muchas leyes, que nos cuestan un ojo de la cara.
¿La solución del futuro? Una cosa que los socialistas de hoy llaman federalismo, sin ideas claras sobre qué significa federarse.
Es muy sencillo: cuando varios quieren unirse, se federan. Cuando, como sucede en España, quieren separarse, se independizan. Por eso se llaman independentistas. Y a un independentista no te lo ganas con federaciones.
¡Qué bueno! ¡La nueva generación, sucesora del Pablo Iglesias auténtico, viviendo en las nubes! La moneda mala desplaza a la buena.
¡eo eros socialistfgas de hy
Nunca estamos contentos y cada vez que se anuncia una reforma, échate a temblar. Ya sabes la que nos viene encima: más leyes, mas prohibiciones, más políticos, más funcionarios, más corrupciones, más impuestos...
Y como el follón crece, va a más y nadie lo controla, cuando no quede otro remedio terminaremos por llamar a los militares y... vuelta a empezar. Entonces, todos gimiendo: ¡Mamá pupa! o ¡A esto no hay derecho!
Al terminar la guerra, alguien se preguntó: "¿Qué es de España?". Su vecino, rascándose la caspa, contestó: "Ya ves: milicia, clero y puñetera masa". Y un tercero reafirmó: "Lo peor es que de la puñetera masa salen los estraperlistas, los futboleros (que no futbolistas) y los estudiantes de Derecho...". "Y eso ¿qué significa?"
El paso de los años nos dio la contestación: De los estraperlistas, nace la corrupción que nos asfixia; de los futboleros, vienen las buenas gentes que van por donde las llevan y de los estudiantes de Derecho surgieron las diecisiete autonomías, otros tantos parlamentos y leyes, muchas leyes, que nos cuestan un ojo de la cara.
¿La solución del futuro? Una cosa que los socialistas de hoy llaman federalismo, sin ideas claras sobre qué significa federarse.
Es muy sencillo: cuando varios quieren unirse, se federan. Cuando, como sucede en España, quieren separarse, se independizan. Por eso se llaman independentistas. Y a un independentista no te lo ganas con federaciones.
¡Qué bueno! ¡La nueva generación, sucesora del Pablo Iglesias auténtico, viviendo en las nubes! La moneda mala desplaza a la buena.
¡eo eros socialistfgas de hy
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