En el mes de julio de 1936, segunda mitad, tras varios días dudosos que siguieron al suceso clave, secuestro y asesinato de José Calvo Sotelo, sonaron las campanas de la iglesia del pueblo donde nací, Espejo ( Álava), con ritmo de arrebato. Así empezó para unos pocos vecinos del pueblo la guerra civil. No les digo como terminó porque aún no se ha acabado.
Cuando hoy, año 2020 del siglo XXI -muchos años más tarde- después de haber llegado a la luna y corrompido las cercanías del cielo, tras haber despoblado mi pueblo, cuando ya no suenan las campanas y no hay cura al que maltratar ni leche recién ordeñada que mamar, parecerá mentira, pero estamos de nuevo ideando cómo fornicar a la marrana y echar la culpa a los chinos.
No sé el porqué, me levanto optimista -he dormido bien y no he madrugado- pero tan pronto leo cuatro titulares de la prensa que modernamente vuela, me bajo del burro: ¡No tenemos remedio!
Estamos caminando por tierras corredizas y embarradas y después de echarse la culpa los unos a los otros, nos vamos a Finlandia y tierras de su entorno a pedir limosna. !Algo parecido a comer cerillas!
No somos pobres del todo, pero nos gusta presumir de lo contrario y luego pedir limosna. Y tal decisión, allí -en esas naciones del norte- no cuela.
Y si no cuela, hay dos soluciones. Una, mandar al carajo a la Europa unida y resucitar a la máquina de hacer billetes peseteros para alinearnos con los populistas de la América latina, y otra aprender a manejar con sentido crematístico la máquina de globalizar a los españoles desde la niñez para que, como los chinos, sepan desprenderse del mal y vender el remedio curativo a la par que rentable.
No sé qué digo y estoy despierto.
martes, 31 de marzo de 2020
lunes, 30 de marzo de 2020
SIN MIEDO A LA VERDAD (43))
A mi entender cuando una enfermedad contagiosa invade a un pueblo -en el más amplio sentido término- no hay donde elegir: o separas a los enfermos de la mayoría sana, o se fomenta el descalabro.
Es una solución parcial, menos mala, más asequible... más barata.
El caso es que la separación lleva implícita en todo caso, un cese de la actividad constructiva y necesaria para sobrevivir, pasiva para unos, y al contrario, la aceleración del paso laboral activo para los otros.
Después de todo los gobernantes de nuestra España, puestos a separar han sido radicales: los enfermos, para que no contagien, a los hospitales; y a los sanos, para que no se les pueda contagiar, a sus casas.
¿Y qué? La vida se paraliza y el hambre o las ganas de comer y otras rutinas, no pueden parar si no queremos morir.
Cambiar de costumbres exige un aprendizaje; y esto pide espacio libre y dinero al paso, desde que Adán y Eva perdieron el paraíso.
Seguir adelante con esta política nos lleva a cielo.
!Qué buenos son los padres y madres populistas y socialdemócratas de España! ¡Ya verán que pronto nos sacan de excursión!
.
No quiere decir que la tal separación resuelva el problema... -significa
Es una solución parcial, menos mala, más asequible... más barata.
El caso es que la separación lleva implícita en todo caso, un cese de la actividad constructiva y necesaria para sobrevivir, pasiva para unos, y al contrario, la aceleración del paso laboral activo para los otros.
Después de todo los gobernantes de nuestra España, puestos a separar han sido radicales: los enfermos, para que no contagien, a los hospitales; y a los sanos, para que no se les pueda contagiar, a sus casas.
¿Y qué? La vida se paraliza y el hambre o las ganas de comer y otras rutinas, no pueden parar si no queremos morir.
Cambiar de costumbres exige un aprendizaje; y esto pide espacio libre y dinero al paso, desde que Adán y Eva perdieron el paraíso.
Seguir adelante con esta política nos lleva a cielo.
!Qué buenos son los padres y madres populistas y socialdemócratas de España! ¡Ya verán que pronto nos sacan de excursión!
.
No quiere decir que la tal separación resuelva el problema... -significa
domingo, 29 de marzo de 2020
SIN MIEDO A LA VERDAD (42)
Puse en evidencia -en la chirinola anterior- los valores positivos de nuestro Presidente Pedro, con el apoyo de su Vicepresidente Pablo el de la coleta, dicho con todos los respetos.
Puestos en su lugar -algo imposible pero imaginable- se reconocen discretamente y cara a cara, como magníficos interpretes de un sainete que puede terminar en drama. Es decir que no sopesan -pese a que afirman lo contrario- cómo y cuanto sufren aquellos españoles que viven en pobreza creciente y en mayor número cada día que pasa y sin otro remedio.
Así, de memoria, recuerdo que desde Finlandia, desde Austria, desde Alemania han tomado posiciones contrarias a las defendidas por italianos y españoles que quieren pasta contante y sonante a pecho descubierto.
Dramatizan -con razón- los daños del coronavirus y dan a entender que no padecemos otras carencias. Por ejemplo que tenemos dos millonadas largas de parados; o un profundo número de jubilados que mal comen, mal viven y mal mueren;a una miriada de estudiantes haciendo de camareros para emigrar a otros países; a pueblos y ciudades despoblándose a raudales, o llenas e emigrantes puestos a vivir repartiendo basura o violencia... Una sonora y visible decadencia de la que los ricos huyen y los listos emigran...
Y una política desarrollada sin reservas por una mayoría medra y las muchedumbres terminan prisioneras sin salir de casa...
Ya se verá...
Puestos en su lugar -algo imposible pero imaginable- se reconocen discretamente y cara a cara, como magníficos interpretes de un sainete que puede terminar en drama. Es decir que no sopesan -pese a que afirman lo contrario- cómo y cuanto sufren aquellos españoles que viven en pobreza creciente y en mayor número cada día que pasa y sin otro remedio.
Así, de memoria, recuerdo que desde Finlandia, desde Austria, desde Alemania han tomado posiciones contrarias a las defendidas por italianos y españoles que quieren pasta contante y sonante a pecho descubierto.
Dramatizan -con razón- los daños del coronavirus y dan a entender que no padecemos otras carencias. Por ejemplo que tenemos dos millonadas largas de parados; o un profundo número de jubilados que mal comen, mal viven y mal mueren;a una miriada de estudiantes haciendo de camareros para emigrar a otros países; a pueblos y ciudades despoblándose a raudales, o llenas e emigrantes puestos a vivir repartiendo basura o violencia... Una sonora y visible decadencia de la que los ricos huyen y los listos emigran...
Y una política desarrollada sin reservas por una mayoría medra y las muchedumbres terminan prisioneras sin salir de casa...
Ya se verá...
SIN MIEDO A LA VERDAD (41)
Escuché ayer, anteúltima hora, la lección dada por el presidente de España, gubernamental por antonomasia, valiéndose de la "tele", o sea a distancia. Fue una lección de alta política llena de un énfasis convincente.
En mi juventud quise comprar una moto que costaba 7.000 pesetas y yo sólo tenía 2.000. Fui a una entidad bancaria a pedir un préstamo y les pareció normal mi demanda. Estas son las condiciones: tres firmas de otros tantos garantes y un seguro por si te mueres o rompes o te roban la moto.
- Yo venía con otras pretensiones: comprar la moto por 7.000 pesetas. y venderla al cabo de dos años por 15.000; es un canje seguro. Tengo un empleo fijo, mi honradez está a prueba de bomba y con el seguro como complemento, está dicho todo.
Las motos eran un lujo y la escasez revalorizaba lo usado si estaba en buenas condiciones.
Las motos eran un lujo y la escasez revalorizaba lo usado si estaba en buenas condiciones.
- Lo sentimos pero la norma está para cumplirla -terminó por afirmar el banquero.
Entonces, para asegurar el pago, tuve que dejar de fumar la cajetilla de rubio y así ahorrar cuatro
"pelas" diarias.
Volviendo a la actualidad: Le vi al Presidente muy seguro recreándose en el planteamiento de su demanda. Según él lo entiende, el dinero a crédito para salir de la trampa de los bichos chinescos, es un chollo, en el mejor sentido del término, para el que lo presta.
Pero... al hombre precavido no es fácil sacarlo del nido.
Es probable que en vez de tres firmas, al Presidente de España le pidan dos, aunque a los de a pie, a los de la puñetera calle, no les llegue el dinero logrado con el sudor de su piel, ni para las reparaciones de sus zapatillas.
sábado, 28 de marzo de 2020
SIN MIEDO A LA VERDAD (40)
No hace un par de días o poco menos, el politólogo y locutor de una televisión emisora de izquierdas -cuyo nombre poco importa- se cabreaba al calificar de injusta, y cínica, a la respuesta dada por los representantes norteños de la Europa unida, a la petición de los sureños (Francia, Italia, España y Portugal) para salir del atasco creado por la cargante pandemia de natural asiático, asentándose en Europa, que recuerda a las plagas bíblicas.
Yo creo que no era para tanto la respuesta de la Europea del norte, si se tienen en cuenta las vergonzosas conductas protagonizadas, a lo largo del tiempo, por un sector muy destacado de políticos que vendían su presunta honestidad cuando se forraban a costa de los fondos públicos y frenaban, con su desvergüenza, el desarrollo económico y social prometido en favor de los españoles del montón.
Esto unido a una desafortunada gestión del poder patrio por unos políticos de dudosa preparación para ejercer ciertos cargos, justifica las dudas que hoy viven los aludidos norteños, al tanto de la deriva populista, en la que figura un destacado líder al que se le dijo "no" con solemnidad honorable en tiempos idos, para luego darle el "sí" y hacerlo vicepresidente de su Gobierno sureño.
Ahora estamos metidos en una zanja llena de barro y para salir a flote nadie va a ayudarnos sin pedir a cambio una segura respuesta y unos dirigentes de confianza, es decir virtuosos hasta los huesos y con garantías por delante. ¡Con el dinero no se juega!
Al punto que hemos llegado -y no quiero dar lecciones -pobre de mí!- no queda otra solución: errar o herrar.
Yo creo que no era para tanto la respuesta de la Europea del norte, si se tienen en cuenta las vergonzosas conductas protagonizadas, a lo largo del tiempo, por un sector muy destacado de políticos que vendían su presunta honestidad cuando se forraban a costa de los fondos públicos y frenaban, con su desvergüenza, el desarrollo económico y social prometido en favor de los españoles del montón.
Esto unido a una desafortunada gestión del poder patrio por unos políticos de dudosa preparación para ejercer ciertos cargos, justifica las dudas que hoy viven los aludidos norteños, al tanto de la deriva populista, en la que figura un destacado líder al que se le dijo "no" con solemnidad honorable en tiempos idos, para luego darle el "sí" y hacerlo vicepresidente de su Gobierno sureño.
Ahora estamos metidos en una zanja llena de barro y para salir a flote nadie va a ayudarnos sin pedir a cambio una segura respuesta y unos dirigentes de confianza, es decir virtuosos hasta los huesos y con garantías por delante. ¡Con el dinero no se juega!
Al punto que hemos llegado -y no quiero dar lecciones -pobre de mí!- no queda otra solución: errar o herrar.
viernes, 27 de marzo de 2020
SIN MIEDO A LA VERDAD (39)
Estamos asistiendo en España -unos como protagonistas y otros como espectadores- a un proceso insalubre con la celeridad propia de una civilización no globalizada. Los remedios puestos en juego para vencer a la enfermedad recuerdan a los parches de sor Virginia.
La celeridad del veneno gana por leguas a la velocidad del remedio. Y para complicar la situación los políticos, puestos a ser curanderos, se rascan tras la oreja para demostrar su impericia y luego la cagan organizando la huida del bueno. A eso le llaman progreso.
En lo que me afecta, recuerdo cómo para luchar contra la endémica tuberculosis de las posguerra, se crearon sanatorios antituberculosos para los enfermos y hacíamos vida normal los sanos; la huida de éstos estaba impuesta por la puñetera necesidad de buscar donde y como matar la hambruna. Hoy al sano lo encerramos ayuno de personalidad rebelde y se le multa si lo pillan en la vía pública. ¡Jo... que tropa!
Hay que estudiar la solidez de este nuevo y moderno edificio políticamente enfermizo, creado por el populismo andante; estudiar el equilibrio que lo sostiene, su difusión y permanencia valiéndose de los medios inseguros que han puesto en juego y la "sapiencia" de las personas que dominan la materia.
Y me pregunto: ¿acaso los políticos actuales en fila están preparados para lidiar al "coronavirus" con recursos electro-magnéticos o químicos para evitar -y no digo curar- el envenenamiento difundido por un micro-organismo que nos revienta?
Como no dejen -los aludidos- de ir a la deriva y sigan orientándose con la divina gracia de su progresismo trasnochado, España será un despojo junto a otras naciones de su estilo.
¡Dios no lo quiera!
La celeridad del veneno gana por leguas a la velocidad del remedio. Y para complicar la situación los políticos, puestos a ser curanderos, se rascan tras la oreja para demostrar su impericia y luego la cagan organizando la huida del bueno. A eso le llaman progreso.
En lo que me afecta, recuerdo cómo para luchar contra la endémica tuberculosis de las posguerra, se crearon sanatorios antituberculosos para los enfermos y hacíamos vida normal los sanos; la huida de éstos estaba impuesta por la puñetera necesidad de buscar donde y como matar la hambruna. Hoy al sano lo encerramos ayuno de personalidad rebelde y se le multa si lo pillan en la vía pública. ¡Jo... que tropa!
Hay que estudiar la solidez de este nuevo y moderno edificio políticamente enfermizo, creado por el populismo andante; estudiar el equilibrio que lo sostiene, su difusión y permanencia valiéndose de los medios inseguros que han puesto en juego y la "sapiencia" de las personas que dominan la materia.
Y me pregunto: ¿acaso los políticos actuales en fila están preparados para lidiar al "coronavirus" con recursos electro-magnéticos o químicos para evitar -y no digo curar- el envenenamiento difundido por un micro-organismo que nos revienta?
Como no dejen -los aludidos- de ir a la deriva y sigan orientándose con la divina gracia de su progresismo trasnochado, España será un despojo junto a otras naciones de su estilo.
¡Dios no lo quiera!
jueves, 26 de marzo de 2020
SIN MIEDO A LA VERDAD (38)
¿Qué es un "puenteo" en la trascendente y delicada vida de un partido político? Es el acto de conocer las propuestas de futuro del adversario y llegar a un acuerdo traidor para sus fieles
Es una forma de llevar a la ruina al pastor del rebaño y a los fieles que le ayudan. Y una forma segura de alejar el voto y ponerle ruedas al votante para huir a otras latitudes.
Se dice que se fueron de la Vasconia peninsular unos doscientos mil vasco-españoles que se sintieron burlados. No les quedó otro remedio.
Cuando uno en su patria chica advierte que el poder renovador -el nacionalista pura sangre- se siente no el jefe, sino el amo, y obra a su capricho siguiendo el dictado de la conveniencia castiza (de casta), cabe pensar que el humo es señal de fuego.
¿Y que remedio cabe aplicar para eludir el incendio? ¿Qué se puede hacer para no quemarse ni que le quemen a uno antes de aborrecer a su pequeña patria?
Pensar. ¿Y por qué?
Porque no se puede prometer nada de provecho ni obrar en consecuencia sin estudiar el tema. ¿Y quien puede estudiar el caso? Pocos, capaces y leales. El Nazareno empezó con una docena y a sabiendas que entre ellos había un traidor. Hay que correr el riesgo.
No se puede conseguir nada mirando solo al pasado. El futuro nos ha pillado desprevenidos. ¡Ya se está viendo!
Es una forma de llevar a la ruina al pastor del rebaño y a los fieles que le ayudan. Y una forma segura de alejar el voto y ponerle ruedas al votante para huir a otras latitudes.
Se dice que se fueron de la Vasconia peninsular unos doscientos mil vasco-españoles que se sintieron burlados. No les quedó otro remedio.
Cuando uno en su patria chica advierte que el poder renovador -el nacionalista pura sangre- se siente no el jefe, sino el amo, y obra a su capricho siguiendo el dictado de la conveniencia castiza (de casta), cabe pensar que el humo es señal de fuego.
¿Y que remedio cabe aplicar para eludir el incendio? ¿Qué se puede hacer para no quemarse ni que le quemen a uno antes de aborrecer a su pequeña patria?
Pensar. ¿Y por qué?
Porque no se puede prometer nada de provecho ni obrar en consecuencia sin estudiar el tema. ¿Y quien puede estudiar el caso? Pocos, capaces y leales. El Nazareno empezó con una docena y a sabiendas que entre ellos había un traidor. Hay que correr el riesgo.
No se puede conseguir nada mirando solo al pasado. El futuro nos ha pillado desprevenidos. ¡Ya se está viendo!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)