miércoles, 31 de octubre de 2018

PARA LOS CUATRO DÍAS QUE ME QUEDAN (21)

      No sé por qué pero me gana la impresión negativa del cambio que espera a los españoles. No será -deduzco- de signo positivo; más bien tendrá el carácter de un pseudo totalitarismo impuesto por cuatro ganapanes que se las dan de profetas y, para más cachondeo´,  de listillos.
      Tampoco es cosa de echar la culpa a nadie. Como sucede en muchos países poco cultivados, la tendencia de las masas vivas, que quieren mejorar, se inclina por confiar la encomienda a los políticos que -aún cuando quieran demostrar lo contrario-tienden a priorizar sus problemas. Es ley de vida y se puede observar como inevitable desde tempos históricos.
      Ese proceder es lógico puesto que todo ser vivo  tiende a seguir siéndolo (ser vivo) con el mínimo esfuerzo y por mucho tiempo. Y el dulce no  hacer nada es fácil  de asimilar, sobre todo si se convierte en espectáculo.
      Para que la política no gravite hacia la golosa corrupción -por más que lo disimulen- hace falta  crear un contra poder, consciente de su misión y costeado desde una organización independiente y cooperativa al servicio de la plebe. De una plebe con mucha escuela, ¡claro está!
     Podría ejercer esta función el "cuarto poder" y en cierto modo lo hace. Pero... no siempre. Se ve en  la práctica.
     Lo que se hace necesario es acabar con el paradójico quehacer de los políticos. Prometen felicidad y revientan al contribuyente que les vota.
     Hay que empezar por reducir el gasto público superfluo. Y no  están por la labor.

martes, 30 de octubre de 2018

PARA LOS CUATRO DÍAS QUE ME QUEDAN (20)

    Un personaje derechoso tiene por costumbre valerse de su poder influyente para -en su particular beneficio- ahorrarse unos dineros  en perjuicio del común. Es una costumbre muy extendida en España de la que se lucran muchos políticos -no todos- sin considerar que estas  míseras y vulgares prácticas,, son además sucias y contagiosas.
    Que ésto lo hagan los de izquierdas, se comprende.  Ellos, convencidos de que se dejan la piel en beneficio de los pobres, se merecen el perdón popular como justa respuesta. Es el chocolate del loro que, cuando abunda, hiere.
     Son las paradojas del destino, algo tan mal explicado como peor comprendido.
      Estas izquierdas no ven putrefacción alguna en el caso del jerifalte de su cuerda que se compra un chalet de alta factura por la vía del crédito con el que  no habría ni soñado hace tres años. ¿Qué ha pasado? Ha crecido en influencia. "Do ut des".
      ¿Y por qué persiguen a los ricos, siendo, como son, tan necesarios?
       Verán: soy alavés, la provincia pobre del País Vasco. Empezaba el año cincuenta y uno, y la católica Vitoria -unos 50.000 mil habitantes- era un muestrario de estrecheces. Mano de obra barata. Sé cómo  y gracias a qué  empezaron a fabricar las furgonetas DKW (Donde hoy está la "Mercedes"). Mano de obra dócil, en aquel tiempo.
       Hoy Vitoria bordea los 250.000 habitantes. Ha dejado de ser católica en el plano social. ¿La han hecho los ricos? ¿O los pobres? ¿O la clase media? ¿O todos?
      ¿Y cómo va la ética?  Creo que no tan mal, aunque en trance de bajar escalones.
       Los pobres de espíritu  crecen en  número. ¿Saben por qué? Por el mal ejemplo. ¿De dónde viene? Esa es la clave.

lunes, 29 de octubre de 2018

PARA LOS CUATRO DÍAS QUE ME QUEDAN (19)

     Si nos esforzáramos en analizar el argumentario de cada partido político para ganar adeptos y votos,  llegaríamos a esta conclusión: nada tan ineficaz como desprestigiar al adversario; nada tan poco convincente como  personificar los errores. Hay que detenerse en la calidad del producto. Luego, una vez cumplida esta tarea analítica, viene -en segundo plano- la lista de ofertas  del rival,  tantas, tan pródigas e inútiles y tan costosas como para pensar y demostrar que el adversario miente.
     No conviene hablar mucho y mal del competidor cualquiera que sea su doctrina.. En el plano comercial la rivalidad es tan dura y consecuente como para concluir: no cites ni por descuido a tu contrario con nombre y apellidos y  menos para resaltar su defectos. El producto se vende si se demuestra que es el mejor y más barato. Lo demás es leche migada.
     Obras son amores. Si uno cambia el destino de su voto es por conveniencias personales. Cambian cuando  la oferta es posible y cuando se hace por personas responsables y cumplidores de su palabra.
     El día señalado, el momento ideal para la dimisión de un político de relieve, se presenta cuando  no puede cumplir lo prometido. Es decir cuando se da  noticia del incumplimiento de algo fundamental del programa, sin que haga falta citar a persona alguna.
      El secreto está en saber razonar la inutilidad del intento fracasado, su desprestigio. Claro que  esta propuesta hay que estudiarla y no puede fracasar.
      ¿Pero quién soy yo para meterme en estos berenjenales?.

sábado, 27 de octubre de 2018

PARA LOS CUATRO DÍAS QUE ME QUEDAN (18)

     A los llamados para vivir de la política les conviene que funcione la teoría de la igualdad del género humano. Esto no impide que ellos -los políticos-  en cuanto tiene conciencia  de su personalidad, traten -siempre que sea posible- de ser distintos. Y lo consiguen, viniendo a demostrar que la igualdad que pregonan -hasta en el ejercicio de sus derechos- es un mito. Padres que tenéis hijos: procurad que  se distingan por el lado bueno. La política es dudosa. La codicia es mala.
     Expuesto este principio, no es menos cierto que los seres humanos se dejan llevar por la rutina  de la igualdad hasta el punto de masificarla. Esta tendencia hace que los pueblos caigan en eso que llaman "adocenamiento",  hasta confíar en  las encuestas. Cuando los seres humanos se mueven en manada, son capaces de echarse al río aunque esté plagado de cocodrilos.
     Me atrevo a decir, y confieso que no es una osadía, que cuando las masas se contaminan con cualquier tipo de ideas, se vuelven contumaces y rebeldes, Esto lo saben al dedillo aquellos que se llamaron agitadores.La contumacia en  manos de agitadores solo se aplaca haciendo concesiones.  En España  estamos en esa  fase. O, por lo menos, el Gobierno del PSOE está amasando ese pan.
     ¿En manos de quién estamos? Me atrevo a decir -y en este caso sí, lo hago con osadía- que quien dirige el cotarro con astucia es el equipo directivo de "Podemos"; por ahora de asistentes pero en vías de alzarse con el santo y la limosna. Con el, puño en alto y bien guardado.
      Están llamando a un "golpe" de signo contrario.

viernes, 26 de octubre de 2018

PARA LOS CUATRO DÍAS QUE ME QUEDAN (17)

     Me van a permitir una digresión que viene a cuento, como nota marginal, a unas elecciones españolas que más o menos tarde se anuncian ya con un previo afilado de cuchillos.
     Si tu adversario-enemigo obra mal y no le importa darse un baño de juego sucio, espéralo al acecho. Eso no ha de impedirte que los electores se enteren, por vías desinteresadas,  del disparate que supone, por ejemplo,  una alianza  que ata de pies y manos a tu rival.
     Es muy sencillo: nada tan eficaz para ganar unas elecciones como  favorecer que el adversario
se desprestigie por su cuenta. Es la táctica de algunas emisoras de TV que funcionan con éxito ante una derecha que pierde el tiempo y el dinero en un bla-bla que suena a falso. Que se lo pegunten a la señora Aguirre.
     Dicho esto quiero que sepan que ni me va ni viene, y menos a mis años, el éxito o el fracaso ajeno. Cada cual tiene derecho a organizarse como quiera. Al final, ya se sabe, le van a echar la culpa al  moro muerto. Pero que pretendan -como decía el otro- querer gobernar sin astucia y de paso dar lecciones de lo contrario,  es como asar la manteca.
     Uno puede estar equivocado pero, usted lector, párese a pensar: ¿qué relación puede tener una encuesta  electoral hecha  con datos de hace semanas, con un debate celebrado anteayer?
     Y sin embargo, ahí está por si llueve.

jueves, 25 de octubre de 2018

PARA LOS CUATRO DÍAS, QUE ME QUEDAN (16)

     Ayer, 24 de octubre del 2018, se reunieron en las Cortes (Cámara baja) los padres de la Patria España para escuchar al Presidente del Gobierno   y para ser escuchados los jerifes de cada partido allí representado. Llovían piedras. Miré a la pantalla.
      Conecté el televisor y salió en primer plano el jefe de las derechas. El proyector recorría el espacio de las distintas camadas. Sólo uno de los jefes se reía solapadamente: el de "Podemos".
       La trinca resultó espectacular y pude observar cómo esta sesión parlamentaria estaba creando historia. En las intervenciones partidistas hubo sinceridad, ganas de causarse daño y cornadas dialécticas espectaculares.
       ¿Quién ganó a quién? Yo no apostaría un maravedí. Pensé, más bien, que la pelea bajaría a la calle y no había hecho más que iniciarse. Era la hora de los intérpretes. ¿Quién dice la vedad? ¿Quién juega con nobleza? ¿Quién se sirve de la astucia para motivar a las masas? ¿Quién se quiere llevar el gato al agua? ¿Quién subirá o bajará en unas posibles elecciones?
       Sólo me atrevo a pronosticar que en esta sesión se han puesto de relieve realidades que serán decantadas en la Unión Europea y en aquellos países donde cuentan una serie de problemas por resolver: crisis económicas larvadas, migraciones sin control, paraísos fiscales, hambrunas, drogas, abusos codiciados, etc. que acarrean guerras.   
      Es decir la basura  política que huele.

martes, 23 de octubre de 2018

PARA LOS CUATRO DÍAS QUE ME QUEDAN (14)

     Tengo mis dudas. ¿Son las elecciones el método ideal para dotarnos de buenos y bien formados gobernantes? ¿Hay otros sistemas,  una vez superado el hereditario de tan tristes recuerdos? No quiero ni pensar en la lista de los que propiciaron su propio nombramiento, que casi siempre terminan por ser unos egoistas sátrapas.
      Creo que el hecho de ser ciudadanos -y no súbditos- nos da derecho a que todo aspirante a ser jefe de un gobierno reuna un conjunto de aptitudes y una limpieza moral que acredite sus posibilidades de acierto en el ejercicio del cargo.
      España como conjunto tiene graves problemas que resolver, no por capricho sino pensando en  sus gobernados, empezando por los más débiles.
       No es cosa de buscar responsables pero, sin salir de mis dudas ¿cómo es posible que se haya hecho con el poder un personaje minoritario que ha necesitado aliarse con  sus contrapuestos ideológicos a los que está hipotecado?
       Esto sólo puede suceder en un país donde el cuadro de dirigentes se permite necedades, que llevan consigo la pobreza mental con el añadido de una indeseable avidez.
       Solo nos queda por ver, en unas próximas elecciones, como se disparan entre ellas, -las fuerzas
 constitucionales- para rizar el rizo.
       No sería la primera vez. Y cada año que pasa más pobres. Es el mal de España; somos medio pobres y además estamos divididos y a los pies de Europa.