jueves, 18 de octubre de 2018

PARA CUATRO DÍAS QUE ME QUEDAN (10)

      El término "socialismo" nos conduce a pensar en las masas humanas desasistidas. El "capitalismo" nos lleva a considerar por ilógica, la existencia de una minoría  que termina por ser poderosa al  costearse los bienes que otros desean con la riqueza que manejan. Unos pueden y otros no. En torno a estas abundancias y a esas carencias, surge la lucha de clases.Y para organizar la pelea, se crea la política.
      La "democracia" parece ser el sistema más equitativo con el que evitar el abuso del poder. Pero al
paso del tiempo se viene descubriendo que el control de ese poder está en manos de los poseedores de riquezas. En suma, de los que controlan la moneda fuerte.
      ¿Y la igualdad? La igualdad es un sueño. O si bien se mira, la igualdad conduce -por la ley, del mínimo esfuerzo- a la pobreza colectiva. Si lo que de verdad queremos es la prosperidad y la riqueza, tendremos que estudiar y aplicar el ingenio para ser diferentes;  y esta forma de proceder nos hará  desiguales y superiores. En todo caso distintos en el plano materialista del vivir de cada uno
      ¿No se puede ser pobre y ser distinto? Sí. El pobre por vocación, el que sabe vivir bajo mínimos, el que por dominio de si mismo se sacrifica, nunca se vende y eso da poder.
      Así es la vida.


 monedamoneda.
       Cuando los políticos se venden y cobranmbueniksmsalarios

miércoles, 17 de octubre de 2018

PARA CUATRO DÍAS QUE ME QUEDAN (9)

     La escena es conmovedora: una estilográfica, un pliego de papel y dos políticos que van a firmar por turno. Dos hombres que posan ante ante la cámara de la "tele" conscientes de que la estampa va  a ser divulgada y  conocida por tirios y troyanos. ¡Por eso ríen sin pestañear!
    Todo este escenario, esta teatralidad, tiene un sentido: que el pueblo se entere de cómo funciona la triste alianza, apoyada en las fuerzas anti sistema. La audacia mueve montañas.
     Y sus adversarios ¿cómo reaccionan? Para empezar,  desunidos. Recuerdan al Frente Popular de la anteguerra civil y a sus adversarios, los unos con los puños cerrados y los otros con la mano alzada y  extendida hasta colmar la paciencia de la gente llana y acabar por organizarse en guerra civil, ¡Que ya tiene bemoles el adjetivo!
     La reacción ha de ser pacífica, sin violencias, pero astuta y eficaz. La reacción  ha de estar impresa en la mente de las masas, a través de un ideario que llegue al alma y mueva a los votantes.  La reacción de los llamados a interpretarla entre próximos, no puede olvidar el juego limpio.
     Por encima de las amistades, hay que elegir al talento. Las listas cerradas electorales han de funcionar sometiéndose a esa guía y no a la del compañerismo.
     ¿Pero que nos dices? Esto lo sabe un niño cuando forma equipo.
      ¡Ya,ya! Pero la capa no aparece. 


















martes, 16 de octubre de 2018

EN RECUERDO,DE UN AMIGO

    Nos conocimos una tarde veraniega  en el vestíbulo de un cine vitoriano. Y nos liamos, inducidos por un amigo común, a charlar de la película en trance de  ser proyectada. Así nació una amistad entren dos personas tan distintas. ¿Qué nos unía?    Él era Koldo Larrañaga, un sacerdote residente en Caicedo de Yuso (Alava). Yo un aldeano  del valle de Valdegovía. Nos unía el cine, cada uno con su historia.
     Fui tomando conciencia de que mi nuevo amigo no era un hombre del montón. Sus conocimientos cinematográficos no eran cualquier cosa. Con todas las reservas era un profesor. Dominaba la materia  hasta coronarla con una tarea heroica: clasificar las películas editadas en todo el Orbe, atendiendo a una lógica didáctica que facilitara su consulta. El archivo de lo realizado, ocupaba un espacio digno de una biblioteca universitaria.
     Y yo me preguntaba: ¿qué pinta Koldo en una pequeña zona rural de Álava teniendo conocimientos y méritos para poner al día -en aquel entonces- a gran número de universitarios que consideran al cine como algo más serio que un puro espectáculo?
     A mí, particularmente, no me gustaba el chismorreo; pero ¿no  era una forma de destierro esta lejanía artificial?
      Éramos distintos. En tanto que a mi me gustaba ver el cine como un arte para dar interés al relato, Koldo Larrañaga lo veía como un medio social, una ciencia artística,  para mejorar conductas.
      Y en su quehacer mostraba una delicadeza de fino estilo.
       Yo se lo agradezco.
                                         PEDRO MORALES MOYA                                                                                                                                               

lunes, 15 de octubre de 2018

PARA CUATRO DÍAS QUE ME QUEDAN (8)

      El ansia de poder, el ejercicio del mando por medio de un sistema democrático, tiene sus
límites. La honestidad es uno de los valores que cumplen su misión. La burla de esta disciplina, es tentadora. Y son muchos los que muerden el anzuelo
     Cabe señalar que en España la honestidad es papel mojado. La superación de este límite ha llegado a variedades muy complejas, con un denominador común: las más altas jerarquías  del poder bajo su control,  no se enteraban o fingían su ignorancia.
     Al final se descubría la jugada y el desprestigio se divulgaba sin piedad y cobraba fuerza hasta el punto de poner en riesgo el futuro, no solo del partido afectado, sino de todo el sistema democrático,       ¿Y por dónde empieza la revancha?
      Por el desánimo de la "feligresía". Pierde la fe en el sistema.  Deja el feligrés de creer en las promesas y  termina por pensar que, con la política, cada cual busca un medio de vivir con holgura. Y los demás esperan que otro mesías venga con novedades creibles que, en una primera fase, suele tener seguidores.
      Tomen nota: en España estamos viviendo un cambio con  repercusiones más socio-económicas que doctrinales. Pongo de relieve lo que puede suceder: que con el pretexto de mejorar la capacidad adquisitiva de los peor dotados a costa de los ricos, los medio-clasistas que nutren las arcas del  Estado sean los que paguen la factura.
   

sábado, 13 de octubre de 2018

PARA CUATRO DÍAS QUE ME,QUEDAN (7)

     Sería ir contra sentido, no analizar el porqué una decisión excepcional -la financiación de un arranque constitucional imprevisto para una gran nación- se publicó.y no se maduró. ¿Por qué no se aprobó -por ejemplo- un programa de actuaciones y un presupuesto que lo financiara?
      Personalmente no tengo, ni soy quién, una idea clara sobre el plan a seguir para pasar sin contratiempos de un Estado totalitario a otro constitucional. El proceso de cambio surgió al ser proclamado Jefe del Estado el rey Don Juan Carlos de Borbón, a todos los efectos, a la muerte del que lo fue Francisco Franco.
      A trancas y barrancas se llegó a  un acuerdo entre izquierdas y derechas, entre marxistas y fascistas,  entre católicos y agnósticos... entre unionistas y secesionistas... entre  gatos y ratones. ¡Una maravilla para muchos...! Una  chapuza, según unos pocos. Un tente en pie mientras cobro, para los que conocían el paño.
 .   Entenderán, ahora, que la herida -por mal cerrada- está viva y supurando. Y dado que el clima celtibérico es propicio a las tormentas arrolladoras y que los españoles -incluidos los nacionalistas-somos étnica y culturalmente muy diversos, nos convendría saber si  no sería mejor  pararse a pensar. No nos conviene  darnos coces, como está sucediendo.
    Y no hemos hecho más que empezar.

viernes, 12 de octubre de 2018

PARA CUATRO DÍAS QUE ME QUEDAN (6)

     ¿Quién pagó la "inversión" dedicada al cambio? ¿Quien cargó con el muerto?
     Las arcas del Estado corrieron con el gasto de una parte del dinero puesto en juego para que se instalará en España la democracia; pero no  todos se beneficiaron en esta carrera: ganaron los que se alzaron con el triunfo y no por completo.
     Al decir "las arcas del Estado" estoy tocando la cartera del sufrido contribuyente al que, antes, lo habían  sometido a una anestesia. Eso es lo bueno: que el "pagano" no se entere. Al despertar del sueño anestésico, como alivio complementario, lo desayunaron con una reforma tributaria. ¡Un alivio!
     Pero el caso fue que ese generoso Estado corrió con  una parte del  total gastado y el  resto ¿qué? Se supone que  alguien quedó burlado. Y hoy por ti, mañana por mí, se generalizó el sistema de recuperación de lo invertido y mucho más,  por la vía del 3% de trinque en muy distintas versiones. ¡Y el españolito de a pie sin levantar cabeza y cada día más pobre!
     El sistema se divulgó de forma sorprendente, hasta el punto de que no tuvieron inconveniente de mojarse en la "eme"  los hijos de las mejores familias.
     Así está la cosa y como la podredumbre, -la mierda, es tan pegajosa-, aquí nos tienes, lector, a la espera de nuevos perros con los mismos collares, que quieren -y casi siempre lo consiguen- que metamos el dedo en el mocordo y luego lo chupemos.
     Seguiremos contando... ¡Mañana, más!
.                   

jueves, 11 de octubre de 2018

PARA CUATRO DÍAS QUE ME QUEDAN (5)

     Estoy convencido: la corrupción de los partidos democráticos de España, -salvo alguna excepción- tuvo su origen en 1977, cuando se dió el visto bueno a la primera convocatoria electoral con la que se remató el funeral del régimen totalitario.
     Solicitaron su admisión para concurrir a esta llamada, CIENTO ONCE partidos políticos aspirantes, con los nombres y apellidos de sus promotores que definían su circunstancia y doctrina. Era para temblar. ¿De donde sacarán el dinero para costear este  lujo? Tal oferta y tan  dispar demostraba que la solidaridad entre españoles era un fiasco. Cada uno barría para su tierra, para su casa. Mostraban la  insolidaridad propia de tribus primitivas. La doctrina era un pretexto. Prosperaba el cacicazgo.
    Perdonen la inmodestia: yo estaba allí. Y me tocó ver de cerca aquel mercado. Una millonada, cuando en España vivíamos la crisis del petróleo. (1973). Menos mal que los electores con buen sentido redujeron la plantilla de los elegidos a dos importantes partidos (UCD y PSOE), otros dos de tipo medio (PCE y AP)  y varios más, pocos, regionalistas o muy minoritarios.
     Al terminar el proceso se hicieron cuentas que merecieron la oficial aprobación. Pero ¿reflejaban la verdad? Nadie se alarmó. Cuando mi vecino de cola, allí donde teníamos que rendir resultados, me confesó en confianza: "¿Te das cuenta? Las elecciones más  caras del siglo; eso, después de ocultar el dinero en negro". Nosotros, en Álava, no hicimos trampa. Pero... ¿Será posible?
     Y ahora, cuando se ha levantado sólo la esquina del escondite-alfombra, ¿se sabe la verdad de aquel intento democrático tan elogiado pero tan sucio? ¡Claro! Ha prescrito. Aunque, yo no lo dudo, se creó un precedente.
     No he logrado encontrar una exposición escrita de esta realidad. Silencio en la noche. Y sin embargo, desde el PSOE en el poder por la década de los ochenta, se hizo saltar la liebre en Cataluña.
¿Para qué? Pero ese es otro cantar.
.