domingo, 27 de octubre de 2019

VIVIMOS UN PROCESO CRÍTICO (4)

     Me llama la atención la facilidad que muestran los españoles para salir a la calle a clamar unidos por lo que fuere. Y es deplorable la escasa dedicación que aportan los susodichos para asociarse, por ejemplo, e imponer una mejora de la enseñanza que dotara a los escolares de conocimientos comprobados como útiles para elevar los niveles de vida de cada uno.
      Estoy desengañado. La política ejercida siguiendo inspiraciones sentimentales, conduce al odio primero encubierto, abanderado después y violento en última instancia. Creer que en España el odio y las cabronadas asesinas de tiempos pasados, solo son imputables a un  bando, es propio de idiotas  que encima pretenden vender sus torpezas como si fueran virtudes.
      Los españoles sometidos a una Constitución democrática, convertida en una filfa (puro engaño) que hace posible la prevaricación impune  (faltar a sus deberes) de distinguidos y bien pagados irresponsables, no se paran a pensar lo que cuestan estos lujos ni en quién los paga.
      Los españoles no levantarán cabeza si no empiezan por depurar las camadas de politicastros (ineptos o de ruines propósitos) y por reducir la prodigalidad de los contribuyentes.
      Si los españoles cultos empezaran por ahí, otro gallo cantaría.

sábado, 26 de octubre de 2019

VIVIMOS UN PROCESO CRÍTICO (3)

     Estos días, insertos en un período electoral, resultan ser propicios para servir, a quienes tienen derecho al voto, las más deliciosas ofertas con las que vivir un futuro hermoso, feliz, celestial.
     Es cierto que el número de incrédulos crece y las abstenciones, también. Y sin darnos cuenta, el pintoresco bienestar que pregonan los más audaces políticos,  es un rito con el que fortalecer al sacerdocio de la Democracia que sustituye al casi desaparecido eclesiástico que nos prometía el cielo.
     El voto de nuestros días  es muy prosaico. Cada día se cotiza menos la ideología partidista. El equipo de los elegibles puede ayudarnos a colocar a un hijo o a una hija en las mil ocupaciones bien pagadas que se inventan; todo político que se precie, si es conspicuo y se gana una vacante, resulta casi siempre generoso  con el dinero que era de todos. No es la idea; es la esperanza del chollo la que mueve voluntades.
    ¿Y usted vende su voto? Ya lo tengo dicho: sólo pido a cambio de mis papeletas un café y media hora de compañía durante la cual disfruto viendo como se pierde el tiempo en nombre de la santa democracia, que por cierto creo en ella, la respeto y me duele que se cite sin ton ni son y en su nombre se vendan voluntades a cientos y se consoliden mil chapuzas.
     O sea que el voto ¿se vende? No todos lo venden, claro está, y eso nos puede salvar, Pero en tiempos críticos, como los actuales, la epidemia se instala y la ofrecen como si fuera gloria.
     Por ejemplo:¿Qué pasaría en Suiza si la llenáramos de españoles? Pues eso.¡No echemos la culpa al maestro armero!

     

jueves, 24 de octubre de 2019

VIVIMOS UN PROCESO CRÍTICO (2)

     Siempre recordaré la seguridad de Indalecio Prieto cuando en un discurso, en julio de 1936, pronosticó, cargado de razones, la derrota de los sublevados en el protectorado marroquí. Y de verdad, no sucedió que los insurrectos ganaran; más bien sus legítimos enemigos fueron los que perdieron.
     ¿Cuáles fueron las causas de la derrota? La división de poderes. Entonces fue cuando el dictador  de las derechas decidió: ¡a mi no me la dan con queso! Y de varios partidos políticos hizo un Movimiento para tenerlos parados; y de paso les dió directivos con la orden de que se mantuvieran quietos. Así son los dictadores.
      ¿Cuando empezó a temblar el tinglado? Al firmar el Concordato con la Santa Sede y dar paso al nacional catolicismo.
      Claro está: la Santa Sede de los años cincuenta se había liberado de los totalitarismos derechosos salvo el de España y, para más inri,  quisieron convertir la  Patria (con mayúscula) en un ídolo. Y así empezó el cambio desde dentro.  Algo largo de explicar, pero, verosímil. Un cambio encubridor, no lo duden, del que supieron liberarse muchos voluntarios forjados en la primera pelea.
      ¿Y dónde está el parecido de la democracia con el totalitarismo dictatorial? ¿Es que las ambiciones no atraen a los demócratas? Si bien se mira, la ambición de poder es, por los siglos de los siglos,  un tóxico con el que no cuentan los animadores de la contienda, pese a que algo se huele.
      Divididos como están los combatientes, veremos como sobran los animadores de turno. Todos demócratas. Pero algunos más interesados que otros.
      Por esa rendija se está introduciendo una crisis endémica que nos está conduciendo a los españoles de buena fe,  calentados con medicamentos democráticos, a soluciones dictatoriales vestidas de progresistas. Véase Cataluña. todos divididos
      Todo lo dicho puede parecer parábola. Pero las crisis crean abulias.

       (Continuará)

miércoles, 23 de octubre de 2019

VIVIMOS UN PROCESO CRÍTICO (1)

     A veces, uno -un servidor- se complica la vida -la suya- por poner en juego aseveraciones que pudieron ser útiles si se hubieran tenido en cuenta a su debido tiempo. Nunca pensé que llegaría a ser tan viejo y en buenas condiciones de uso, para andar con ganas de romper la monotonía vulgar que me rodea.
     En el año, de 1976, antes de los sucesos de marzo, me atreví  a aseverar, en un artículo publicado en el "Norte Exprés" de Vitoria, que las sucesivas reuniones de obreros organizadas para reclamar mejoras laborales, estaban sirviendo para promover una reacción política rompedora. No era una deducción hilvanada al azar. Con la Iglesia colaborando sin reparos, mediante la prestación de templos y otros medios para celebrar reuniones entonces ilegales, la deducción era lógica: aquí y ahora esto indica que detrás de las apariencias, hay quien se mueve con intenciones supra-laborales.
     Los hechos del tres de marzo y los acontecimientos que surgieron por encima de lo previsto, daban pie para pensar que las apariencias apostólicas encubrían serios deseos de cambio.
     Lo dejo ahí pero me permitirán que diga: ahora, hoy, algo se está cociendo para promover otro cambio. ¿Cuáles son los síntomas? ¿Y quién está detrás de la "movida"? Me gustaría saberlo. En estos tiempos que corren lo mismo puede ser un clan chino, que una jugada de las petroleras asiáticas los que agitan la embestida. ¿O quizás la Europa desunida?
    Atentos a la realidad de la calle, no se puede creer que un Gobierno bajo el signo social-demócrata, consienta, con falsa tolerancia,  que el Estado español esté reviviendo con mentalidad del siglo  XX, cuando el PSOE luchaba por la dictadura del proletariado, un problema que no existe y, por otro lado, aplique tolerancia y dulzura a quienes les está comiendo el voto.

(Continuará)

martes, 22 de octubre de 2019

EL PODERÍO DE LAS MULTITUDES

   La tendencia de los seres humanos, por puro instinto superviviente, es respetuosa al relacionarse con los de su especie. Somos enemigos de la violencia. Pedimos justicia en son de paz. Defendemos la democracia para equilibrar el tipo de vida y los poderes de cada ser mortal.
   Queremos el bien para el pueblo sin quebrantar el orden. No a la ley injusta. Sí a la equidad. No somos los amos de la calle ni por persuasión. Nunca, si hay buena voluntad,  daremos  paso a la violencia...Y la violencia empieza, -quede claro- con la más simple amenaza. ¡No se salvan ni los catalanes del amor hermoso!
    En este nunca paraíso  terrenal, la lucha tiene su lógica y el talento humano induce  a la reflexión si lo que se quiere es vivir y hacerlo en paz. Esto que digo es razonable y constituye un freno que favorece el buen entendimiento, la concordia, la solidaridad, el sentirse satisfecho al cumplir con los deberes y más aún cuando se respetan los derechos de cada uno.
    Cuando los pueblos de raza proclaman su ambición de conquista, lo primero que hacen es romper barreras para divulgar e imponer un ideal  y, por las buenas, reclutar fieles a la doctrina que predican siempre por vías pacíficas;  hasta que... se agota la paciencia y se pasa de la amenaza -una forma de violencia sin sangre- a los gestos amenazantes preparatorios de la guerra.
    En esas estamos, bordeando los límites de una quinta guerra civil. ¡Y lo veo con optimismo! Estamos llegando al límite de la convivencia para pasar a la desgracia de la penitencia bélica donde se cultiva como meritoria la muerte y ¡a mucha honra!
    Y a moro muerto, gran lazada... Lo estamos viendo...
   

sábado, 19 de octubre de 2019

HAY QUE RENDIR CUENTAS

     Lo malo de España son los españoles. Todo por un irremediable y falso concepto de su valía. El mejor negocio: comprarlos por lo que valen y venderlos por el valor que ellos se otorgan.
     Pregunta al canto: ¿Y usted dónde se sitúa? ¿Cómo se valora?
    ¿Yo? Respondo: soy un arrepentido, una piltrafilla, un latino nacido y  criado con salsa mestiza en un pueblo llamado Espejo -condado de Lantarón- tierra fronteriza donde parieron y mandaron muchos años las mujeres autrigonas; un sujeto incapacitado en consecuencia para ejercer de vasco. Me valoro, como es lógico, con un complejo de inferioridad muy tóxico, si bien emana dosis reducidas  de productos saludables que me permiten discurrir en pequeñas dosis.
      Y siempre digo lo mismo:  con  catalanes y vascos (y cierto número de gallegos), hay que hacer cuentas. Todos ellos me caen bien porque es gente honrada y donde hay palabra no hacen falta papeles. ¡Hagamos cuentas!
     Háganme caso. Llevara su tiempo, pero merece la pena. Puestos en forma, podremos influir en Europa.

     Y si se hacen bien, juego limpio al canto, todos saldremos ganando. ¿Pero que se puede esperar de unos políticos que únicamente, en las dos bandas, solo  se  ponen de acuerdo para subir sus salarios?









viernes, 18 de octubre de 2019

A CUALQUIER COSA LLAMAN DEMOCRACIA

     Recuerdo una frase hecha, propia del siglo XIX, cuando era costumbre reunirse en torno a la mesa camilla para disfrutar untando el churro en un buen chocolate; con más deleite cuando uno era invitado en casa ajena. Y si la calidad no respondía a lo esperado, exclamaban: "a cualquier cosa llaman chocolate las patronas".
      Al ver en nuestros días la conducta progresista hasta la hermosura, expresiva hasta caer de culo, cariñosa, justa y respetable hasta el beso baboso entre correligionarios, - todo para regalarnos con un buen chocolate untado con justicia social y pelotas blandas,  donde cada día crece, sin remedio, el censo de los desvalidos-  nos conduce a exclamar: ¡Vamos a Cataluña! ¡A cualquier cosa llaman democracia los secesionistas! !Veréis que hermosa se vuelve la noche jugando a la pelota simbólicamente dulce, cremosa y divertida.
      Cumplir y hacer cumplir la ley, porque si capeamos bien al morlaco, igual nos votan y, ya se sabe, si algo sale mal, ¡más se perdió en Cuba!, otra frase hecha en los comienzos del siglo XX.
      Ahora, cuando los jubilados han tenido el valor de llegar a Madrid para poner en su sitio a los políticos, encuentran a éstos tirando el dinero en fantasías que siempre, siempre, resultan muy caras y empobrecedoras. Cuando no terminan a cornada limpia.
      Ya eso le llaman progreso. Como para darse de baja...