Eso dicen y, si es verdad, es para pensárselo: los ricos pueden acrecentar sus tesoros sin grandes contratiempos y los pobres se ven obligados a palpar cómo crece su pobreza.
Para mayor incordio los observadores añaden: la expansión del número de pobres nativos aumenta por días. Y para colmo de desdichas se suman los emigrantes que llegan con lo puesto y nada más.
En España el paro forzoso alcanza cifras que sobrepasan los tres millones de personas y no hay indicios de que pueda reducirse esta cifra sin medidas promotoras de eficaces inversiones.
Los contratos laborales pecan por su precariedad y mínimo montante. No hay ánimos inversores en tareas productivas Los ahorros se orientan hacia el sector especulativo.
Las naciones, que se quiera o no tienen sus límites, ante los problemas que surgen aportan soluciones varias; suena la hora de los políticos.
Conviene a estos políticos salvadores, antes de poner en marcha cualquier iniciativa, provocar a las masas y facilitar su protesta callejera. Las multitudes se sienten así fortalecidas. Es la hora crítica y para los políticos: cualquier remedio es bueno. Luego, cuando ya es tarde, las promesas no se cumplen y el fracaso es irremediable. Los frustrados que pueden, huyen. Los que no hacen la guerra.
Y la raíz del mal ¿como se arranca?
(Continuará)
Los políticos eluden la eficacia del remedio ni sueltan un repertorio de promesas de imposible cumplimiento. No reconocen ni se enfrentan al diluvio que viene.
sábado, 9 de marzo de 2019
viernes, 8 de marzo de 2019
FEMINISMO ELECTORAL
No sé por qué se empeñan algunos en predicarnos -los dogmáticos han dado un corte de mangas a la iglesia para pasarse a la política- que el hombre y la mujer son iguales y por tanto tienen los mismos derechos. Está a la vista que ambos se parecen en parte, pero sin anular las diferencias.
La interpretación dogmática de la verdad, si cuela es porque conviene al macho ganarse el voto de los y las feministas. Y ahí se paran: todo lo demás es espejismo, literatura teatro.
Yo creo -sin llegar al dogmatismo- que la mujer está mejor dotada que el hombre para la política, siempre y cuando no entre en juego la fe ciega, ni la tiranía, ni el dogma; siempre y cuando su objetivo, el de la mujer, sirva para ampliar la convivencia del género humano.
La mentira siempre se delata sola. El sentimiento machista de todos los que exaltan la valía de la mujer, la posponen en sus pedantes parloteos, más vulgares que la roña escrita. Dicen siempre, "los vascos y las vascas" o "los catalanes y las catalanas", etc. etc., allí donde el viejo señorío de nuestros abuelos diría "damas y caballeros" por este orden y sin artículos.
La mujer y el hombre están ahí, creados o no por la divina gracia, para dar vida a nuevos seres humanos y, en consecuencia, están llamados a unirse para completar las tareas necesarias tanto generativas como vitales. La muerte forzada -la guerra es -por lo general- cosa de hombres.
Por eso creo y proclamo la superioridad de ellas, salvo excepciones que confirman la ley.
La interpretación dogmática de la verdad, si cuela es porque conviene al macho ganarse el voto de los y las feministas. Y ahí se paran: todo lo demás es espejismo, literatura teatro.
Yo creo -sin llegar al dogmatismo- que la mujer está mejor dotada que el hombre para la política, siempre y cuando no entre en juego la fe ciega, ni la tiranía, ni el dogma; siempre y cuando su objetivo, el de la mujer, sirva para ampliar la convivencia del género humano.
La mentira siempre se delata sola. El sentimiento machista de todos los que exaltan la valía de la mujer, la posponen en sus pedantes parloteos, más vulgares que la roña escrita. Dicen siempre, "los vascos y las vascas" o "los catalanes y las catalanas", etc. etc., allí donde el viejo señorío de nuestros abuelos diría "damas y caballeros" por este orden y sin artículos.
La mujer y el hombre están ahí, creados o no por la divina gracia, para dar vida a nuevos seres humanos y, en consecuencia, están llamados a unirse para completar las tareas necesarias tanto generativas como vitales. La muerte forzada -la guerra es -por lo general- cosa de hombres.
Por eso creo y proclamo la superioridad de ellas, salvo excepciones que confirman la ley.
miércoles, 6 de marzo de 2019
UNA CRISIS IGNORADA (3)
Podría detenerme a explicar la razón que impulsó el desarrollo en Álava, y el enriquecimiento y ensanche subsiguientes, en favor de nuevos inversores, llegados de fuera. Pero no; sólo quería constatar lo elemental del caso. Y probar que si los políticos saben y quieren pueden hacer sonar la flauta y no por casualidad.
Nada mas lejos de mi ánimo que mostrarme crítico con los demócratas que no aciertan a darle actividad plena, porque no quieren., al aeropuerto de Foronda, con fama de ser el mejor dotado en doscientos kilómetros a la redonda; lo tenemos condenado a un paro a medias, se supone que contabilizando pérdidas.
¿Qué hacer para darle mecha y gas a una inversión que no funciona?
Primero estudiar el tema, para no caer en la tentación de fracasar. Y segundo, hacer patente (aunque exigiera alguna inversión) que aterrizar en Foronda puede ser el primer paso para gozar de un turismo irrepetible.
Esto supone hacer que desde Vitoria, en cortos desplazamientos, pueda el turista ponerse en contacto con las mejores playas, con la más variada riqueza gastronómica, con templos y otros edificios simbólicos, con escenarios cargados de historia, con cuevas y parajes donde vivieron
los primeros pobladores de esas tierras, con orquestas, con pinturas, con zonas deportivas, con pueblos y ciudades llenos de encantos... con los puntos de origen del castellano y del euskera, etc.
Esto exige, repito, un estudio a conciencia y una difusión global. Y prepararse para organizar distintas rutas por Cantabria, Burgos, Logroño, Navarra, Guipúzcoa y Vizcaya por lo menos.
Como todo proyecto, tiene sus pros y sus contras. Buscarlas es muy divertido. Inténtelo.
Nada mas lejos de mi ánimo que mostrarme crítico con los demócratas que no aciertan a darle actividad plena, porque no quieren., al aeropuerto de Foronda, con fama de ser el mejor dotado en doscientos kilómetros a la redonda; lo tenemos condenado a un paro a medias, se supone que contabilizando pérdidas.
¿Qué hacer para darle mecha y gas a una inversión que no funciona?
Primero estudiar el tema, para no caer en la tentación de fracasar. Y segundo, hacer patente (aunque exigiera alguna inversión) que aterrizar en Foronda puede ser el primer paso para gozar de un turismo irrepetible.
Esto supone hacer que desde Vitoria, en cortos desplazamientos, pueda el turista ponerse en contacto con las mejores playas, con la más variada riqueza gastronómica, con templos y otros edificios simbólicos, con escenarios cargados de historia, con cuevas y parajes donde vivieron
los primeros pobladores de esas tierras, con orquestas, con pinturas, con zonas deportivas, con pueblos y ciudades llenos de encantos... con los puntos de origen del castellano y del euskera, etc.
Esto exige, repito, un estudio a conciencia y una difusión global. Y prepararse para organizar distintas rutas por Cantabria, Burgos, Logroño, Navarra, Guipúzcoa y Vizcaya por lo menos.
Como todo proyecto, tiene sus pros y sus contras. Buscarlas es muy divertido. Inténtelo.
martes, 5 de marzo de 2019
UNA CRISIS IGNORADA (2)
Si por algo cité ayer al lugar donde resido -Vitoria- es porque ahí observé el desarrollo de una ciudad condenada a ser capital de provincia sin futuro.¿Por qué lo afirmo? Por el triunfo de la llamada atonía.0
Esto supone que a los vitorianos les faltaba empuje y voluntad para hacer algo notable, para innovar y promover iniciativas que abrieran camino a la prosperidad.
¿Solo pasa en Vitoria? Es igual:pasa. Entonces ¿para que pagamos tanto a tantos políticos?
Hablemos un poco de tiempos pasados. En España, como consecuencia de la guerra civil, quedamos pocos, divididos y medio muertos de hambre. Luego vino la segunda Guerra Mundial y nos aislaron, para que pasáramos del hambre a la peste. Solo se salvaban los enchufados; y algunas
empresas beneficiadas por la escasez y gracias al estraperlo (mercado en negro) que, pese a estar perseguido, se mantuvo mientras estuvieron racionadas las materias primas.
La atonía surgió a cuenta de la sobriedad impuesta por la pobreza generalizada. Las empresas fabriles, limitadas como estaban las importaciones, progresaron gracias a la inflación que primaba al productor y castigaba al asalariado. Los precios subían por el ascensor y los salarios por la escalera. Y no se podía invertir en negocios industriales, porque las fuentes de energía estaba también racionadas.
La construcción de nuevos edificios habitables, estaba muerta. Con las rentas de alquiler congeladas, nadie osaba levantar paredes. Era la época de los subarriendos.
Puedo seguir exponiendo las causas que prolongaron la crisis ignorada para no perder la moral. Hasta que estalló la paciencia en mayo de 1951. Vivimos, en varias ciudades de España, una huelga que pudo tener origen político pero como base se apoyó en la carestía de los productos alimenticios racionados.
Se rompió la atonía. En 1952 desaparecieron los racionamientos. También la leche aguada. Y el Gobierno empezó a pensar que la autarquía era un atraso.
(Continuará)
Esto supone que a los vitorianos les faltaba empuje y voluntad para hacer algo notable, para innovar y promover iniciativas que abrieran camino a la prosperidad.
¿Solo pasa en Vitoria? Es igual:pasa. Entonces ¿para que pagamos tanto a tantos políticos?
Hablemos un poco de tiempos pasados. En España, como consecuencia de la guerra civil, quedamos pocos, divididos y medio muertos de hambre. Luego vino la segunda Guerra Mundial y nos aislaron, para que pasáramos del hambre a la peste. Solo se salvaban los enchufados; y algunas
empresas beneficiadas por la escasez y gracias al estraperlo (mercado en negro) que, pese a estar perseguido, se mantuvo mientras estuvieron racionadas las materias primas.
La atonía surgió a cuenta de la sobriedad impuesta por la pobreza generalizada. Las empresas fabriles, limitadas como estaban las importaciones, progresaron gracias a la inflación que primaba al productor y castigaba al asalariado. Los precios subían por el ascensor y los salarios por la escalera. Y no se podía invertir en negocios industriales, porque las fuentes de energía estaba también racionadas.
La construcción de nuevos edificios habitables, estaba muerta. Con las rentas de alquiler congeladas, nadie osaba levantar paredes. Era la época de los subarriendos.
Puedo seguir exponiendo las causas que prolongaron la crisis ignorada para no perder la moral. Hasta que estalló la paciencia en mayo de 1951. Vivimos, en varias ciudades de España, una huelga que pudo tener origen político pero como base se apoyó en la carestía de los productos alimenticios racionados.
Se rompió la atonía. En 1952 desaparecieron los racionamientos. También la leche aguada. Y el Gobierno empezó a pensar que la autarquía era un atraso.
(Continuará)
lunes, 4 de marzo de 2019
UNA CRISIS IGNORADA (1)
La primera idea que me inquieta -como a muchos vitorianos al tanto de cuanto sucede- es la decadencia del gremio empresarial. La ciudad estancada lleva años perdiendo fuelle. Han desaparecido empresas, ha crecido un paro encubierto, languidece el comercio, se cierran tiendas, crece el ocio, aumenta la diversión drogada... una calma chicha nos acompaña...
¿Creen ustedes que los políticos al uso pueden arreglar esta falta de ánimo emprendedor? A muy pocos se le ve con capacidad para frenar ese ritmo decadente. Bastante tienen con preocuparse de su personal futuro. Es doloroso pero cierto.
Vitoria se industrializó en la segunda mitad de los cincuenta gracias al Concierto Económico recién renovado (año de 1951) y a dos personajes que hicieron historia y que voy a citar: Ignacio Landa e Ignacio Bajo. Actuaron por separado, haciendo coincidir sus tesis progresivas sin ser siquiera amigos.
Curiosamente se mecanizó el sector agrícola de la provincia de Alava, tarea dura y silenciosa, gracias a la Concentración Parcelaria -iniciativa Estatal- acogida con disciplina por la población de labradores.
Por esas fechas llegó a Vitoria la DKW, empresa automovilística alemana y no fue una casualidad. También se instalaron varias empresas guipuzcoanas. Se industrializó la zona de Llodio y modernizó la Rioja Alavesa
. Años más tarde -no muchos- un Alcalde de Vitoria que ya no suena, activó las zonas industriales, hoy carentes de importancia y vida, que rodeaban a la Ciudad. Vitoria, había pasado, en veinte años, de censar 50.000 habitantes a más de 200.000. No hubo chabolismo.
(Continuará)
¿Creen ustedes que los políticos al uso pueden arreglar esta falta de ánimo emprendedor? A muy pocos se le ve con capacidad para frenar ese ritmo decadente. Bastante tienen con preocuparse de su personal futuro. Es doloroso pero cierto.
Vitoria se industrializó en la segunda mitad de los cincuenta gracias al Concierto Económico recién renovado (año de 1951) y a dos personajes que hicieron historia y que voy a citar: Ignacio Landa e Ignacio Bajo. Actuaron por separado, haciendo coincidir sus tesis progresivas sin ser siquiera amigos.
Curiosamente se mecanizó el sector agrícola de la provincia de Alava, tarea dura y silenciosa, gracias a la Concentración Parcelaria -iniciativa Estatal- acogida con disciplina por la población de labradores.
Por esas fechas llegó a Vitoria la DKW, empresa automovilística alemana y no fue una casualidad. También se instalaron varias empresas guipuzcoanas. Se industrializó la zona de Llodio y modernizó la Rioja Alavesa
. Años más tarde -no muchos- un Alcalde de Vitoria que ya no suena, activó las zonas industriales, hoy carentes de importancia y vida, que rodeaban a la Ciudad. Vitoria, había pasado, en veinte años, de censar 50.000 habitantes a más de 200.000. No hubo chabolismo.
(Continuará)
sábado, 2 de marzo de 2019
EL DINERO NO LLEGA PARA TODOS
El caso es que los ricos huyen y los pobres llegan con las manos vacías. Y la España dolorida pierde puntos y mal cumple el principio de solidaridad reconocido como inevitable para extender la justicia social.
Los políticos no quieren hacer milagros y, si no disimulan su incapacidad, se quedan desnudos. Para mantener la esperanza -y no lucir su nulidad en pelota picada - crean el puente de la promesa. Así mantienen "el tinglado de la antigua farsa" que diría don Jacinto Benavente.
¿Cómo se puede arreglar este desmadre?
No es fácil. Habría que empezar por reconocer que los obligados a dar ejemplo son los elegidos. No se les pide grandes sacrificios personales. Se les invita a reconocer que España, como Estado, (que incluye a las CC.AA, provincias, municipios, etc.) no puede mantener a tanto político, a tanto funcionario, a tanto aparato, a tanto viaje, a tantos festejos, a tantas leyes, a tantas embajadas, a tantos cohetes... No puede mantener a tantos "elegidos" porque encarecen la vida del que se sacrifica y trabaja.
Dicho esto, apreciado lector, ya me dirá usted si en los programas electorales de nuestros partidos políticos figura la austeridad.
Pueden sugerir: para que un pueblo prospere hay que activar el consumo. Tal vez, si el dinero es propio y sale del bolsillo de cada uno. ¡Lo que no puede ser...!
Los políticos no quieren hacer milagros y, si no disimulan su incapacidad, se quedan desnudos. Para mantener la esperanza -y no lucir su nulidad en pelota picada - crean el puente de la promesa. Así mantienen "el tinglado de la antigua farsa" que diría don Jacinto Benavente.
¿Cómo se puede arreglar este desmadre?
No es fácil. Habría que empezar por reconocer que los obligados a dar ejemplo son los elegidos. No se les pide grandes sacrificios personales. Se les invita a reconocer que España, como Estado, (que incluye a las CC.AA, provincias, municipios, etc.) no puede mantener a tanto político, a tanto funcionario, a tanto aparato, a tanto viaje, a tantos festejos, a tantas leyes, a tantas embajadas, a tantos cohetes... No puede mantener a tantos "elegidos" porque encarecen la vida del que se sacrifica y trabaja.
Dicho esto, apreciado lector, ya me dirá usted si en los programas electorales de nuestros partidos políticos figura la austeridad.
Pueden sugerir: para que un pueblo prospere hay que activar el consumo. Tal vez, si el dinero es propio y sale del bolsillo de cada uno. ¡Lo que no puede ser...!
viernes, 1 de marzo de 2019
EL FUTURO DE LA ESPAÑA QUE SUDA
Puede parecer temerario decir que la España interior tiene peor futuro que la periférica. Y sin embargo, salvo en unas pocas ciudades, la población disminuye, se reduce hasta crear tristeza. La presencia de los contados pobladores que aún resisten en estos paisajes vacíos, es digna de atención.
Lo que sí parece anormal es que los partidos políticos, con su derroche solidario -según predican-, presten tan poca atención a este fenómeno migratorio interno que, además de vaciar unas zonas tranquilas, llevan la inquietud y la pobreza a barriadas de ciudades donde terminan mal y sufriendo elementales carencias.
Este y otros desequilibrios que están influyendo en un proceso de empobrecimiento de muchas naciones -entre ellas España- tienen su origen en el desarrollo de la globalización de los mercados, sin que esos políticos -tan seguros de sí mismos- hayan llegado siquiera a sospechar que para la doma de los efectos nocivos de un mercado rompedor de fronteras, hace falta modernizarse y unirse mirando al futuro desde la escuela.
Y digo efectos de una globalización que se desmadra y es perniciosa cuando las dosis no se respetan.
No olvidemos que, hoy por hoy, los oligopolios están imponiendo tarifas (como las del consumo de energía eléctrica en España) porque los políticos están en la higuera o chupan del frasco.
Usted lector, examine el panorama: las clases media baja, pierden a chorro su capacidad de consumo. Y las cuentas mal reflejan quién se lleva la ganancia.
Lo que sí parece anormal es que los partidos políticos, con su derroche solidario -según predican-, presten tan poca atención a este fenómeno migratorio interno que, además de vaciar unas zonas tranquilas, llevan la inquietud y la pobreza a barriadas de ciudades donde terminan mal y sufriendo elementales carencias.
Este y otros desequilibrios que están influyendo en un proceso de empobrecimiento de muchas naciones -entre ellas España- tienen su origen en el desarrollo de la globalización de los mercados, sin que esos políticos -tan seguros de sí mismos- hayan llegado siquiera a sospechar que para la doma de los efectos nocivos de un mercado rompedor de fronteras, hace falta modernizarse y unirse mirando al futuro desde la escuela.
Y digo efectos de una globalización que se desmadra y es perniciosa cuando las dosis no se respetan.
No olvidemos que, hoy por hoy, los oligopolios están imponiendo tarifas (como las del consumo de energía eléctrica en España) porque los políticos están en la higuera o chupan del frasco.
Usted lector, examine el panorama: las clases media baja, pierden a chorro su capacidad de consumo. Y las cuentas mal reflejan quién se lleva la ganancia.
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