Es admirable constatar la fuerza del modernismo impuesto desde los núcleos progresistas más avanzados -tomados en el más noble sentido del vocablo- hasta el punto de haber puesto fuera de juego a un socialismo "universal", para llevarlo a darse abrazos con los nacionalismos "localistas". Ejemplo, Cataluña. Segundo ejemplo,Vasconia. Corrimiento de estos ejemplos: los territorios autonómicos de España. El PSOE, que dejó, de ser obrero, se convierte en "fronterizo".
Contemplamos -ahora que las costumbres rompen fronteras- cómo el, socialismo clásico, que en cierto modo defendía la "globalización", se vuelca en favor de la patria chica a ser posible con idioma propio.
Teoría que en la práctica nos llevó a dos guerras mundiales y a otros tropiezos bélicos demostrativos del error. Poner fronteras era volver a la tribu, pero con bombas de doble efecto: generar muertes y contaminar a millones de seres inocentes.
¿Y dónde está el remedio?
La modernidad nos lleva a la "globalización", pero si no funciona la escuela, hasta conocer y dominar la nueva doctrina y verla divulgada entre las buenas gentes, nos veremos sometidos al azar.
Soy consciente de que toda esta doctrina es rebatible, pero la educación es la mejor vacuna contra los políticos que nos rodean. No soy político, pero cuando lo fui me dí cuenta y volví para casa. Con un fin: el de aprender.
A lo mejor, necesito (o necesitamos) una buena escuela.
lunes, 21 de enero de 2019
domingo, 20 de enero de 2019
NO ES LO MISMO
Nunca he sentido la necesidad de los proselitistas: hacer que los demás sean fieles a un ideario. ¿Considero, acaso, que tal dominio doctrinal tiene sus méritos? Tampoco. Los tiempos cambian, las ideas también y las personas, no digamos.
En suma: no es lo mismo ser socialista con Felipe González que con Pedro Sánchez, ni del PP de
Fraga respecto al de Casado.
Estamos cuarenta años por detrás y hasta la historia se interpreta, ante el gran público, a gusto del narrador: los suyos son los buenos y los otros los malos.
A mí me da igual: estoy preparando las maletas para el último viaje y lo demás es paisaje. Y lo veo, pero no lo disfruto ni me hace hace mejor.
¿Cómo veo la actualidad política de España? A nadie le importa. Aquí, cada uno, está llevado por sus necesidades y el humilde sufridor va a dar el voto al que más confianza le inspira. Véase lo ocurrido en Andalucía.
Pongámonos en el caso de un vasco-español en Vasconia, después de cuarenta años de dominio ejercido de hecho por un nacionalismo secesionista. Dominio que se lo han ganado a medias entre el terrorismo de ETA y el sentido práctico y positivista del PNV que le llevó a empezar el "cambio" a favor de sus ideas desde la escuela.
Y los demás con la vitola de españoles en puestos de mando ¿qué?
Me lo dice el paisaje. Si no se atiende el nido por las aves que lo construyeron, los pajarillos se mueren.
Ahí está el cambio.
En suma: no es lo mismo ser socialista con Felipe González que con Pedro Sánchez, ni del PP de
Fraga respecto al de Casado.
Estamos cuarenta años por detrás y hasta la historia se interpreta, ante el gran público, a gusto del narrador: los suyos son los buenos y los otros los malos.
A mí me da igual: estoy preparando las maletas para el último viaje y lo demás es paisaje. Y lo veo, pero no lo disfruto ni me hace hace mejor.
¿Cómo veo la actualidad política de España? A nadie le importa. Aquí, cada uno, está llevado por sus necesidades y el humilde sufridor va a dar el voto al que más confianza le inspira. Véase lo ocurrido en Andalucía.
Pongámonos en el caso de un vasco-español en Vasconia, después de cuarenta años de dominio ejercido de hecho por un nacionalismo secesionista. Dominio que se lo han ganado a medias entre el terrorismo de ETA y el sentido práctico y positivista del PNV que le llevó a empezar el "cambio" a favor de sus ideas desde la escuela.
Y los demás con la vitola de españoles en puestos de mando ¿qué?
Me lo dice el paisaje. Si no se atiende el nido por las aves que lo construyeron, los pajarillos se mueren.
Ahí está el cambio.
sábado, 19 de enero de 2019
POLÍTICOS RUTINARIOS
Si usted lector se molestara en saber a cuánto ascienden los gastos superfluos de una nación, imputables a los políticos que la mal gobiernan, se quedaría perplejo..¡A nadie le preocupa! No se sabe si alguien ha calculado el dato. El caso es que ni la sacrosanta democracia andante, y mucho menos los que van subidos en el carricoche de los responsables, por algo no barajan este naipe; lo cual no impide que se hagan trampas al jugar en solitario con el dinero de todos.
Un dato inocente: nadie hace llegar al gran público el valor de los fármacos que no se consumen al ciento por cien, porque el enfermo se cura o se muere y el sobrante del pastillero se tira. ¿Cuánto nos cuesta?
En España el número de pobres clama, Para escarnio de todos y sufrimiento de los débiles, tampoco se sabe cuánto y cómo se cargan al erario público los gastos en festines, conmemoraciones, viajes, fiestas, comilonas y otras vanidades, Se benefician del lujo, sin que se les caiga la cara de vergüenza, titulares e cargos democráticos al calor de la predicada tolerancia.
Y usted, lector, ¿cómo va a tomarse en serio a estos querubines de la res pública? ¿Tiene algún arreglo esta sociedad?
Ahí donde lo ven, este calvario es rutina. Es decir que se ha impuesto como costumbre, Y claro, cuando los pobres crecen en número, aumentamos la presión tributaria y quién viene por detrás, ¡allá se las componga!
Un dato inocente: nadie hace llegar al gran público el valor de los fármacos que no se consumen al ciento por cien, porque el enfermo se cura o se muere y el sobrante del pastillero se tira. ¿Cuánto nos cuesta?
En España el número de pobres clama, Para escarnio de todos y sufrimiento de los débiles, tampoco se sabe cuánto y cómo se cargan al erario público los gastos en festines, conmemoraciones, viajes, fiestas, comilonas y otras vanidades, Se benefician del lujo, sin que se les caiga la cara de vergüenza, titulares e cargos democráticos al calor de la predicada tolerancia.
Y usted, lector, ¿cómo va a tomarse en serio a estos querubines de la res pública? ¿Tiene algún arreglo esta sociedad?
Ahí donde lo ven, este calvario es rutina. Es decir que se ha impuesto como costumbre, Y claro, cuando los pobres crecen en número, aumentamos la presión tributaria y quién viene por detrás, ¡allá se las componga!
viernes, 18 de enero de 2019
PODER Y DINERO
Se alimentan el uno al otro: el poder atrae y da dinero y el dinero atrae y da poder. En lógica consecuencia, el poderoso como político es (o ha de ser), por una ley no escrita que se pierde en el tiempo, un vigilante protector de la economía y el economista un sensato conductor de la política
Si ambos factores no sintonizan el país (la nave) irá a la deriva y lo que lleva dentro, (el paisanaje) al pairo; pueden estrellarse en cualquier costa roquera.
En esas estamos, sin norte, con unos políticos tan ineptos como para creer que el poder del voto da derecho a todo y el poder del dinero ha de supeditarse a su ideario, a sus ritos, a su memoria.
El socialismo, andante a la española, ha metido el Caballo de Troya en sus cuadras, al pactar con los ganaderos secesionistas, no se sabe qué. El resultado está a la vista y no hace falta ser muy listo para intuirlo.
El centrismo libero-social flexible y con aficiones ejemplares ha hecho algo parecido en el polo opuesto, creyendo que el tocino es de oveja.
Lo, lógico, lo práctico, estaba a la vista: aliar a los partidos principales y constitucionalistas -PP y PSOE- con el poder económico suficiente y mayoritario para retocar la Constitución vigente manteniendo vivo el poder hegemónico en España, dentro de una Europa Unida con mayúscula; no maltrecha cómo la actual.
Lo que hoy van a sufrir los españoles se pudo evitar dejando de inspirarse en la Guerra Civil y manteniendo un poder económico equilibrado y dinámico.
¿O no?
Si ambos factores no sintonizan el país (la nave) irá a la deriva y lo que lleva dentro, (el paisanaje) al pairo; pueden estrellarse en cualquier costa roquera.
En esas estamos, sin norte, con unos políticos tan ineptos como para creer que el poder del voto da derecho a todo y el poder del dinero ha de supeditarse a su ideario, a sus ritos, a su memoria.
El socialismo, andante a la española, ha metido el Caballo de Troya en sus cuadras, al pactar con los ganaderos secesionistas, no se sabe qué. El resultado está a la vista y no hace falta ser muy listo para intuirlo.
El centrismo libero-social flexible y con aficiones ejemplares ha hecho algo parecido en el polo opuesto, creyendo que el tocino es de oveja.
Lo, lógico, lo práctico, estaba a la vista: aliar a los partidos principales y constitucionalistas -PP y PSOE- con el poder económico suficiente y mayoritario para retocar la Constitución vigente manteniendo vivo el poder hegemónico en España, dentro de una Europa Unida con mayúscula; no maltrecha cómo la actual.
Lo que hoy van a sufrir los españoles se pudo evitar dejando de inspirarse en la Guerra Civil y manteniendo un poder económico equilibrado y dinámico.
¿O no?
jueves, 17 de enero de 2019
LAS COSAS QUE PASAN
Lo que intento decir es que una cosa fue el mal sufrido por las víctimas de la Guerra Civil
de ambos bandos en contienda y otra los males padecidos por quienes, por muchas y muy diversas cuestiones -que no razones- de vieron rodeados por la pelea endemoniada.
Un servidor tenia trece años y pese a su edad, por desgracia y tras oír a los mayores, dedujo que ya
estaban en varios frentes, muchos españoles, "rompiéndose el alma a hostia limpia", como dijo el caminero. Y un veterano de la última Guerra Carlista, sentenció: "Lo peor es la posguerra".
Nadie soñaba -después de oír a Indalecio Prieto, republicano, en un discurso alentador- con la victoria de los insurrectos. Pero así fue como se organizó un Estado totalitario de corte fascista.
Seis años más tarde los fascismos fueron derrotados en la II Guerra Mundial y Franco quedó aislado con pocas probabilidades de perdurar. Sin contar persecuciones que las hubo siguió en el poder. ¿Quién le ayudó?
Franco hizo lo nunca soñado. En visita diplomática, con ribetes amistosos, llegó a España en 1953, el general Eisenhower, Presidente de los EE.UU, que paseó en coche descubierto por todo Madrid en honra del Jefe del Estado y del Gobierno de España, el general Franco, que iba junto al visitante proclamando la mutua confianza de ambos países.
¿Quién influyó para sin grandes cambios admitir el ingreso de la España fascista en las Naciones Unidas?
Cosas que pasan entre gentes con pocas lecturas.
de ambos bandos en contienda y otra los males padecidos por quienes, por muchas y muy diversas cuestiones -que no razones- de vieron rodeados por la pelea endemoniada.
Un servidor tenia trece años y pese a su edad, por desgracia y tras oír a los mayores, dedujo que ya
estaban en varios frentes, muchos españoles, "rompiéndose el alma a hostia limpia", como dijo el caminero. Y un veterano de la última Guerra Carlista, sentenció: "Lo peor es la posguerra".
Nadie soñaba -después de oír a Indalecio Prieto, republicano, en un discurso alentador- con la victoria de los insurrectos. Pero así fue como se organizó un Estado totalitario de corte fascista.
Seis años más tarde los fascismos fueron derrotados en la II Guerra Mundial y Franco quedó aislado con pocas probabilidades de perdurar. Sin contar persecuciones que las hubo siguió en el poder. ¿Quién le ayudó?
Franco hizo lo nunca soñado. En visita diplomática, con ribetes amistosos, llegó a España en 1953, el general Eisenhower, Presidente de los EE.UU, que paseó en coche descubierto por todo Madrid en honra del Jefe del Estado y del Gobierno de España, el general Franco, que iba junto al visitante proclamando la mutua confianza de ambos países.
¿Quién influyó para sin grandes cambios admitir el ingreso de la España fascista en las Naciones Unidas?
Cosas que pasan entre gentes con pocas lecturas.
miércoles, 16 de enero de 2019
POLÍTICA TRASNOCHADA
Confieso que mi forma de pensar no está basada en experiencias de laboratorio; por tanto he de razonar cuanto expongo con cierta lógica. Y con el ánimo dispuesto a no engañar en beneficio de terceros y mucho menos en favor de uno mismo.
Voy a empezar por dar a entender al lector interesado que a muchas naciones -entre ellas España- la llamada "globalización" las ha pillado por sorpresa y sus políticos no han valorado -en su mundo- por donde sopla el viento. Dicho en prosa llana, para que todos entiendan, la estructura del poder político que se ejerce sobre los ciudadanos por su respectivos Estados (que incluye los valores económico-sociales) está pasando a dominarse y ejercerse por grandes empresas multinacionales (apátridas) en beneficio de sus socios o de las gentes de su cuerda.
Por citar un ejemplo de cómo esto sucede voy a referirme al caso de la energía eléctrica, que se vende en España bajo tarifas que parecen impuestas desde un poder mercantil supra-nacional, sin que nuestros políticos -cualquiera que sea su ideario- se decidan a meterle mamo a tal supuesto abuso.
Si nuestros prometedores políticos dieran la importancia que tiene a esta realidad -que por otro lado es un fenómeno que impide el desarrollo de pequeñas empresas energéticas con perjuicios laborables donde el paro es una plaga- no estaríamos dedicando tiempo y dinero en predicar chorradas que ni me atrevo a enjuiciar, ¡qué ya es decir!, por miedo a los que defienden la libertad de expresión.
El Estado (o los Estados) tienen que modernizarse si de verdad luchan por el bien de las mayorías. Le llaman democracia al viejo truco de vestir a un santo, dejando en pelota picada a otros.
martes, 15 de enero de 2019
DEBATE INÚTIL Y CARO
Al paso de los años va uno comprobando, poco a poco, la imposibilidad del acuerdo entre seres humanos, cuando se da el caso ineludible del empate. Ineludible, sobre todo, porque una de las partes se vale, para razonar, de un argumentario dogmático.
La división entre cristianos se hizo posible y es duradera, - jugándose el Cielo, que ya es decir - por hacer que los dogmas intervinieran en la solución de diferencias materiales. Algo parecido sucede en España, de momento con Cataluña, cuando para debatir materialidades se tienen en cuenta diferencias dogmáticas basadas en teorías étnicas de las que dimanan argumentos raciales. La victoria es total o no es victoria.
¿Cuál es la respuesta lógica al dogma, por los que no lo aceptan? La indiferencia. Usted, creyente, se queda con el dogma, es decir con símbolos y cánticos, que otro se encargará de administrar el poder derivado de bienes y servicios útiles para la vida misma.
¿Han visto, han comprobado ustedes, si las autoridades españolas se han servido, para desarrollar su política, ante exigencias sectarias, de la más constante indiferencia ante el dogma, y proyectando el favor sobre todos los que cumplen la legislación vigente?
¡Vaya tropa! Están haciendo todo lo contrario.
Me lo dijo un fraile marista: "El mayor enemigo de la Iglesia católica es la indiferencia". No es aconsejable fusilar a nadie.
Y claro está: la indiferencia no está reñida con el fiel cumplimiento de las leyes.
La división entre cristianos se hizo posible y es duradera, - jugándose el Cielo, que ya es decir - por hacer que los dogmas intervinieran en la solución de diferencias materiales. Algo parecido sucede en España, de momento con Cataluña, cuando para debatir materialidades se tienen en cuenta diferencias dogmáticas basadas en teorías étnicas de las que dimanan argumentos raciales. La victoria es total o no es victoria.
¿Cuál es la respuesta lógica al dogma, por los que no lo aceptan? La indiferencia. Usted, creyente, se queda con el dogma, es decir con símbolos y cánticos, que otro se encargará de administrar el poder derivado de bienes y servicios útiles para la vida misma.
¿Han visto, han comprobado ustedes, si las autoridades españolas se han servido, para desarrollar su política, ante exigencias sectarias, de la más constante indiferencia ante el dogma, y proyectando el favor sobre todos los que cumplen la legislación vigente?
¡Vaya tropa! Están haciendo todo lo contrario.
Me lo dijo un fraile marista: "El mayor enemigo de la Iglesia católica es la indiferencia". No es aconsejable fusilar a nadie.
Y claro está: la indiferencia no está reñida con el fiel cumplimiento de las leyes.
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