¡Ahí la tienen descubriendo las Américas! La vieja política española está más inclinada al aprendizaje por medio de viajes turísticos que a hincar los codos en una biblioteca para formar criterio sobre lo que conviene a la prosperidad de un país.
Esto viene a cuento del diálogo de sordos -garantizado por oídos secesionistas- para poner remedio al descontento de unos dos millones de catalanes, incomprendidos por otros, también catalanes, que no quieren perder su condición de españoles.
No olvidemos que estos secesionistas catalanes toman como modelo, para aplicarlo en Cataluña, al proceso refrendatario seguido en Canadá
Los que leyeron algo sobre este tema y sus consecuencias, descubrieron que en tierras canadienses los nativos, los indígenas, pedían -cargados como estaban de razones históricas- la independencia de territorios que fueron de sus antepasados; territorios incardinados en la zona franco-canadiense en juego, donde era mayoritario el voto de los nativos y el pueblo no afrancesado. ¿Qué pasaría, si Barcelona ciudad votara para seguir siendo española?
No quería enredar este tema. Quería remitirme al caso de nuestros pensionistas, sometidos al logro de una negociación harto difícil, puesto que tras un ajuste al alza de unos haberes pasivos degradados injustamente, piden, también, que no se pierda su capacidad adquisitiva por el paso del tiempo, a causa de una inflación programada deliberadamente año tras año.
Una España cargada de gastos superfluos, con una burocracia hipertrofiada, un tren de vida político desproporcionado, un lujo oficial de aquí te espero, un derroche de euros en fiestas y cohetes y una economía sumergida que hace temblar el misterio, teniendo que soportar además unas migraciones incontroladas, no resiste el envite.
Las promesas de unos y de otros políticos son caireles. Y la mayoría asisten a esta pasión-sainete con la boca abierta.
martes, 25 de septiembre de 2018
lunes, 24 de septiembre de 2018
DEMÓCRATAS DESLEALES Y EMBAUCADORES
Perdonen: no quiero interpretaciones confusas. Al pan, pan; y al vino, vino. Cuando se pide y desea una democracia, que incluye una leal oposición , quiere decirse que, en el ejercicio de sus derechos y en el cumplimiento de sus obligaciones, los ciudadanos (con sus políticos) han de ser escrupulosos y puntuales. La democracia exige la práctica del juego limpio por activa y por pasiva y si no se cumple este requisito se está preparando el terreno -el de la Patria- para el éxito de los embaucadores y de su juego sucio frente a a la rectitud y el debate que dignifica y edifica.
Es el mal que padece España por culpa de los españoles que en gran parte se han hecho con el poder y lo administran y dirigen en beneficio del grupo y no del pueblo.
Para desgracia de las mayorías sensibles y forzadas a correr con el gasto del festín político, vienen -las mismas- dando pruebas de su buena fe que les induce a creer que la felicidad de los pueblos se gana por el odio de los unos contra los otros.
Esta realidad -y la podredumbre generalizada- lleva a la protesta, a la rebeldía y -al menor descuido- a la violencia. Y la violencia organizada, es la guerra.
¿Por qué, entre las gentes llamadas a desempeñar cargos políticos, se da con prodigalidad la deslealtad a unos valores, a unas leyes -como la Constitución, Ley de leyes- aprobadas por una inmensa mayoría y se sustituyen por otras que no se sometieron a ese consenso?
La interpretación desleal de las leyes básicas de un país, conducen al desgobierno. Y por ahí no viene la paz.
Así vino la guerra del 36. Y los responsables del desastre están repartidos entre españoles de los dos bandos y compañeros cómplices que no se entendieron por las vías de la rectitud y de la paz.
Es para tomar nota.
Es el mal que padece España por culpa de los españoles que en gran parte se han hecho con el poder y lo administran y dirigen en beneficio del grupo y no del pueblo.
Para desgracia de las mayorías sensibles y forzadas a correr con el gasto del festín político, vienen -las mismas- dando pruebas de su buena fe que les induce a creer que la felicidad de los pueblos se gana por el odio de los unos contra los otros.
Esta realidad -y la podredumbre generalizada- lleva a la protesta, a la rebeldía y -al menor descuido- a la violencia. Y la violencia organizada, es la guerra.
¿Por qué, entre las gentes llamadas a desempeñar cargos políticos, se da con prodigalidad la deslealtad a unos valores, a unas leyes -como la Constitución, Ley de leyes- aprobadas por una inmensa mayoría y se sustituyen por otras que no se sometieron a ese consenso?
La interpretación desleal de las leyes básicas de un país, conducen al desgobierno. Y por ahí no viene la paz.
Así vino la guerra del 36. Y los responsables del desastre están repartidos entre españoles de los dos bandos y compañeros cómplices que no se entendieron por las vías de la rectitud y de la paz.
Es para tomar nota.
sábado, 22 de septiembre de 2018
LAS PIEDRAS DEL CAMINO
Para no llamarnos a engaño voy a pedirles perdón por mi osadía: soy muy elemental; soy como un niño bien intencionado y cuando topo con un dislate no paro de darle vueltas hasta casarlo con la lógica. Con mi lógica, claro está.
En la escuela de mi pueblo -pobre pero honrado- nos enseñaban desde muy chiquitos la "Historia Sagrada" que incluía los "Diez Mandamientos" y, entre ellos, el que rezaba: "No desearás la mujer de tu prójimo".
Les aseguro que siendo niño, aun cuando me sentía hombre, me vi liberado de esa tentación. Las señoras de mi pueblo -salvo una- como madres, un cielo; como deseables, un cero. No por guapas -que lo eran-sino por virtuosas.
Con una mentalidad -pueblerina, si quieren- yo siento un placer limpio de impurezas cuando veo a las mujeres moverse y actuar como expertas en el ejercicio del poder, en los más destacados púlpitos de los templos democráticos.
Pero los caminos están llenos de piedras, sobre todo en España. También algunas mujeres pecan. y tropiezan en las mismos cantos de su andadura, como algunos -demasiados- varones de nuestra descompuesta patria.
Muy delicado el tema. Para mí, tan elemental como un troglodita, lo femenino es la tentación. Pero, lo reconozco, puedo estar equivocado.
En la escuela de mi pueblo -pobre pero honrado- nos enseñaban desde muy chiquitos la "Historia Sagrada" que incluía los "Diez Mandamientos" y, entre ellos, el que rezaba: "No desearás la mujer de tu prójimo".
Les aseguro que siendo niño, aun cuando me sentía hombre, me vi liberado de esa tentación. Las señoras de mi pueblo -salvo una- como madres, un cielo; como deseables, un cero. No por guapas -que lo eran-sino por virtuosas.
Con una mentalidad -pueblerina, si quieren- yo siento un placer limpio de impurezas cuando veo a las mujeres moverse y actuar como expertas en el ejercicio del poder, en los más destacados púlpitos de los templos democráticos.
Pero los caminos están llenos de piedras, sobre todo en España. También algunas mujeres pecan. y tropiezan en las mismos cantos de su andadura, como algunos -demasiados- varones de nuestra descompuesta patria.
Muy delicado el tema. Para mí, tan elemental como un troglodita, lo femenino es la tentación. Pero, lo reconozco, puedo estar equivocado.
viernes, 21 de septiembre de 2018
ANCHA MANGA, CARADURAS
Es normal entre celtíberos y seres humanos (y humanas) de la controvertida península hispánica el éxito de los y las caraduras. La indefensa respuesta popular ante estos frescales es sabia y concisa; "Tienen un morro que se lo pisan"
Rara vez cito ejemplos con alusiones personales. Usted lector puede deducir -si sigue de cerca la conducta de significados caraduras- con quiénes puede hacer la lista más completa.
Tome, por favor, como modelo la cacareada "libertad de expresión". No es raro que algún chulito se "cague en Dios" a sabiendas de que hiere la sensibilidad de los creyentes.¿Es lógico que éstos se sienten injuriados y pidan justicia? ¡Qué osadía!
Cagarse en Dios es un deseo que hace acto de presencia en labios "inocentes" para descargar sus miserias. Está permitido porque lo contrario sería atentar contra la libertad de expresión. Combatir esa libertad -el simple hecho de pensar lo contrario - no puede uno hacerlo en público porque va en contra de la sacrosanta democracia. La limpieza en España es un agravio. Llenar todo, de mierda, un alivio.
¿Por qué, cansados de soportar a la "España hipócrita", hemos de pasar sufrir a la "España inhóspita"
Se explica que el plagio -sobre todo si lo ponen en práctica egregias autoridades- esté bien visto por los pelotaris cobistas. No deja de ser una libertad de expresión.
jueves, 20 de septiembre de 2018
EL DINERO VUELA
Un ex-ministro del PSOE, al referirse a los haberes que hoy perciben los pensionistas, ha dado a entender que con sus cotizaciones no han pagado ni la mitad de lo que hoy perciben. Como puede comprenderse ha dado en el clavo, pero no ha podido ser más inoportuno. Los que se mueren pobres después de toda una vida cargada de sacrificios, no se merecen este exabrupto Al que vas a castigar de hecho, no lo maltrates de palabra.
¿Castigar de hecho? No miento. El problema es que no hay dinero y habría que adeudarse hasta las orejas, para atender la demanda de los jubilados satisfactoriamente y en cosa de días.
Me produce sonrojo decir esto, pero a la vista va que los llamados a resolver los problemas que exigen un desembolso inmediato, ni están ni se les espera.
Además, la política facilona y con trampa, viene de la mano de políticos inútiles que se creen dioses, como lo demuestran con la lucha despiadada que mantienen para nada, dando sonrisas y palmas a los que más destacan con descarados y mutuos insultos.
No hay dinero, señores, y sacárselo a los de siempre -a las clases medias- está muy visto, muy socorrido y agotado. Dicen que van a pedírselo a los ricos, pero la patada al órgano que más duele la reciben siempre los que sudaron tinta para mejorar su condición.
Yo hablaría de las escuelas y de los maestros. Pero no tengo derecho alguno a cansar al lector. ¡Veremos cómo se las arreglan los meritados políticos para deshacer el entuerto!
Es materia para otra ocasión.
m
¿Castigar de hecho? No miento. El problema es que no hay dinero y habría que adeudarse hasta las orejas, para atender la demanda de los jubilados satisfactoriamente y en cosa de días.
Me produce sonrojo decir esto, pero a la vista va que los llamados a resolver los problemas que exigen un desembolso inmediato, ni están ni se les espera.
Además, la política facilona y con trampa, viene de la mano de políticos inútiles que se creen dioses, como lo demuestran con la lucha despiadada que mantienen para nada, dando sonrisas y palmas a los que más destacan con descarados y mutuos insultos.
No hay dinero, señores, y sacárselo a los de siempre -a las clases medias- está muy visto, muy socorrido y agotado. Dicen que van a pedírselo a los ricos, pero la patada al órgano que más duele la reciben siempre los que sudaron tinta para mejorar su condición.
Yo hablaría de las escuelas y de los maestros. Pero no tengo derecho alguno a cansar al lector. ¡Veremos cómo se las arreglan los meritados políticos para deshacer el entuerto!
Es materia para otra ocasión.
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miércoles, 19 de septiembre de 2018
EL GRITO PATRIÓTICO; EL SILENCIO, NO
Gracias al progreso televisivo pudimos, ayer, asistir a la lucha más desgarrada que podía uno concebir entre distintas figuras de la política española. Fue un espectáculo no deseable entre demócratas.
Lo que más llamó mi atención fue el grito patriótico de un participante. Yo estoy aquí, vino a concluir, por amor a mi patria. ¡Mentira! A no ser que "su patria" sea su propia casa. Lo cual -no es de extrañar- está muy en boga entre políticos que se tildan de demócratas y ahora quieren enseñarnos la vitola del patriota.
A la Patria se la niega de hecho cada vez que al vulgar ciudadano se le pide un sacrificio que los políticos -salvo excepciones, claro está- aciertan a eludir al margen de la no prosperidad de los Patriotas, es decir, entre otros, de todos los que votaron la Constitución.
Verán: los españoles que nos gobiernan están negociando las relaciones futuras de los
gibraltareños con sus vecinos, ahora que el Reino Unido de la Gran Bretaña deja de ser un miembro más de la Unión Europea. Los vecinos somos todos los españoles. Como tales, ¿saben ustedes como va la cosa? Pues no. ¿Saben si hay o no trampa? ¿Por qué este silencio que además parece comprado? Tampoco se sabe.
Gibraltar es una colonia británica que goza de un fuero moderno: es un paraíso fiscal. Esto significa que su entorno, empobrecido, ha de proporcionar mano de obra barata al, colono enriquecido. El colono se siente británico. El colonizado es español.; Esa es la realidad. _Silencio. ¿Por qué?
Lo que más llamó mi atención fue el grito patriótico de un participante. Yo estoy aquí, vino a concluir, por amor a mi patria. ¡Mentira! A no ser que "su patria" sea su propia casa. Lo cual -no es de extrañar- está muy en boga entre políticos que se tildan de demócratas y ahora quieren enseñarnos la vitola del patriota.
A la Patria se la niega de hecho cada vez que al vulgar ciudadano se le pide un sacrificio que los políticos -salvo excepciones, claro está- aciertan a eludir al margen de la no prosperidad de los Patriotas, es decir, entre otros, de todos los que votaron la Constitución.
Verán: los españoles que nos gobiernan están negociando las relaciones futuras de los
gibraltareños con sus vecinos, ahora que el Reino Unido de la Gran Bretaña deja de ser un miembro más de la Unión Europea. Los vecinos somos todos los españoles. Como tales, ¿saben ustedes como va la cosa? Pues no. ¿Saben si hay o no trampa? ¿Por qué este silencio que además parece comprado? Tampoco se sabe.
Gibraltar es una colonia británica que goza de un fuero moderno: es un paraíso fiscal. Esto significa que su entorno, empobrecido, ha de proporcionar mano de obra barata al, colono enriquecido. El colono se siente británico. El colonizado es español.; Esa es la realidad. _Silencio. ¿Por qué?
martes, 18 de septiembre de 2018
EL INDICE DE PRECIOS DEL,CONSUMO
Cuando me internaron en un colegio de frailes, con diez años, percibí que estaba en inferioridad de condiciones respecto a mis compañeros de curso: mi procedencia, una aldea, me había dotado para vivir contra las barreras rurales y lo que ahora necesitaba eran nuevos conocimientos para superar las vallas cívicas. Entre tantos compañeros listos, me sentía muy solo: fue entonces cuando me aficioné a la lectura. Y me enteré -años de la II República- que la peseta iba a la baja.
¿Y eso qué es? Mi padre me lo explicó en las vacaciones de Navidad, de vuelta al pueblo. "Quiere decir que ahora, en la tienda, por una perra gorda te dan seis caramelos y dentro de poco tempo te darán solo cinco".
Vino la guerra y la posguerra y la perra gorda quedó en desuso: para chupar un caramelo había que soltar seis perras gordas.
Cuando la Unión Europea fue tomando cuerpo y los políticos se fueron haciendo economistas, se propusieron combatir la inflación, que así dieron en llamar a la pérdida de valor de la moneda.
La Unión Europea y otros organismos internacionales, han tratado de contener la inflación y algo han conseguido. Pero los jubilados piden garantías: piden que a medida que pierde valor la moneda, se les compense aumentando proporcionalmente la pensión. ¿Por qué?.Por vía indirecta se apuntan a promover una mayor edición de moneda y a que este aumento origine más inflación. Y esto es malo para quienes viven de un salarios pensionado. Más pronto que tarde hay que echar el freno.
No quiero ni pensarlo. ¡Que soy de pueblo!
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