miércoles, 8 de agosto de 2018

MOTORES DE LA POLÍTICA (3)

    Siendo yo un niño de unos seis años, mi padre observó que cojeaba al andar y su ojo clínico  le indujo a llevarme, sin pérdida de tiempo,  a pasar un examen radioscópico,  muy en boga ya en  aquellas calendas del siglo XX. ¿Resultado? Tuberculosis osea anclada en el tobillo de la pierna derecha. No les cuento: dos años y medio de reposo y vida aislada  para no contagiar a otros niños. Mi soledad fue instructiva. Mi madre, maestra, se encargó de mi  docencia cada mañana.Y por las tardes pasaba el tiempo tumbado y oyendo a mi padre y amigos que formaban tertulia en nuestra casa en torno a una mesa camilla y hablaban de todo tomando café. Al día siguiente por la mañana,  le contaba a mi madre cómo aquella cuadrilla de charlatanes me ilustraban a fuerza de darle a la lengua.: No tenía escapatoria. Pasé dos años y medio escuchándoles en silencio.
       Mi madre y maestra respondía a mis dudas, muy propias de un pingajillo  de carne  enfermiza en forzado reposo. Así aprendí a saber quién era  Primo de Rivera, el dictador, a ver cómo perdía popularidad a esgalla y a conocer de oídas a otos personajes que lo seguían de cerca.
      Todo para que yo ahora, otro pingajillo pero  en viejo, pueda hacer  memoria  y ver -con asombro-  cómo  siguen vivas las tertulias políticas con las que aprendí a perder la  fe, a cuenta de  muchos  más que perdían el seso por no controlar el motor de la política..
      Porque ustedes me dirán si estoy equivocado o no. ¿A quién se le ocurre acudir a una convocatoria para ejercer de líder político -en este caso del PP, ya es desgracia- cuando en su historial consta que participó en una chapuza universitaria de la que tan sólo se puede salir pringadito de mierda? ¿O no saben, todavía, que los adversarios disfrutan dándole caña al muñeco? Mi madre -y yo con ella- habría dicho: "A otro hueso con ese perro". (No lo pongan derecho, porque es torcido).
      Me duelen estas cosas porque  veo venir el resultado. Y si no lo digo, reviento.
      ¡Cómo estará riéndose Doña Soraya!

(Continuará)



     

martes, 7 de agosto de 2018

MOTORES DE LA POLÍTICA (2)

     Tenía nueve años. Sucedía esto que cuento en 1931, después de proclamada la II República,  siendo Presidente Niceto Alcalá Zamora. En el pueblo donde nací -pegados a  distintas paredes- aparecieron unos cuatro carteles a todo color  donde se representaba un grueso libro atravesado por un puñal que tenía impresa la palabra "Fueros Vascos" . Mi madre me dijo: "
    - ¿Fueros Vascos? Es el motor del poder "nacionalista" de la Patria "euskerica",  que se lo están hurtando al carlismo.
    Ella era así de sencilla. Para que yo entendiera sus ideas, me proponía la solución de un jeroglífico. Con lo cual me conducía a estudiar el tema que fuere a fuerza de preguntas.
    - Entonces ser nacionalista vasco  o ser carlista ¿es lo mismo?
     Me dijo "No" , muy seria, y me dió la explicación.
    - Los carlistas luchan por Dios, por la Patria y el Rey; los nacionalistas se olvidan del Rey. Pero... no  es tan sencillo. El Fuero no es lo que parece . Es la "ley vieja" que brotó  entre los primeros vascos y perduró siglos... Pero mejor lo dejamos para otro día... Es muy complejo
     Y así empezó a romperse mi virginidad política que,  al cabo del tiempo, después de haber conocido -nunca probado,  salvo una- las camas más extrañas de la oferta pública, terminan por hacer de mi persona un concienzudo escéptico.
     Porque vamos a ver: ¿Cuál es el ideario, o la doctrina, que defiende el PP? ¿Y los del PSOE son españoles? Ya hablaremos.
     Verán: todos son demócratas, pero les importa un bledo ser desleales, hasta con sus hermanos conmilitones, cuando el momio despierta la codicia del "yo". ¿Verdad? ¿Sí o no?
     ¡A eso le llaman democracia!

(Continuará)




   

lunes, 6 de agosto de 2018

MOTORES DE LA POLÍTICA (1)


   Ayer, cinco de agosto del 2018, fiesta de la Virgen Blanca, Patrona  de Vitoria, llegó a esta ciudad el líder del PP, Pablo Casado. Salieron a recibirle las figuras más destacadas de este partido en el País Vasco. Se jugaban el próximo futuro del "centro derecha" constitucionalista español en los  "territorios históricos" vascos, los de la Vasconia medular,  y el porvenir  personal de sus conmilitones.
   Los motores de la política actúan sobre los elegidos y estos luchadores tienen -quiérase o no- dos alforjas: la patriótica y la doméstica. Pasa en las mejores familias, no hay que asustarse. A no ser que hagamos cuentas y terminemos por reconocer que en España, una parte de sus gentes, contadas por millones, son pobres. No están preparadas para sostener una tan inacabable demanda con la que  costear ciertos lujos mal llamados democráticos.
    Este doble juego -político y familiar- crea suspicacias entre los más comprometidos y, al fin, sus inquietudes trascienden a la calle. Y en esa calle, los electores esperan que los elegibles se propongan una colada de impurezas de nunca acabar; y cuando por los primeros se descubre la verdad, se caen de culo en medio de tanta basura. Así ganan unos pocos y los más se resignan a tirar del carro.
    En el País Vasco los políticos de centro derecha han sido muy modestos en sus ambiciones  personales, pero van a soportar a la hora de medirlos, los mismos raseros que los libre pensadores a la hora de rendir cuentas.
    Esto nos lleva a comprender que los electores  del centro derecha vasco-españoles,  si quieren situarse con dignidad en un otero influyente, tendrán que empezar por conocerse y asociarse en una especie de "Círculo solidario" desde donde defender, primero, sus derechos humanos. Por ejemplo, el derecho a una buena enseñanza, limpia de politiqueos. "Círculo solidario", para mejor conocer loas las injusticias y estudiar cómo defenderse unidos.
    Porque la prosperidad exige que los elegidos sean leales con sus electores y  esto -hoy por hoy- no funciona en España.
 
    (Continuará)

sábado, 4 de agosto de 2018

CUANDO LA LÓGICA NO FUNCIONA

    "No, es no", dijo el jerifalte socialista,  y se mantuvo erguido y admirado ante el espejo por su "demostrada" capacidad intelectual.
    No, es no. Y llegada la ocasión el mismo personaje se olvida de este principio tan matemático y brillante como para pedir una reunión con su adversario, nuevo en la plaza, para jugar contra él haciendo trampas; para  del "no" cambiar a un "sí" del  tamaño de un circo.
    Y uno, que tiene buena memoria, se acuerda  del dicho de su hija, con tres años recién  cumplidos, cuando ante un urinario público mal ventilado,  proclamó en voz alta: "Papá, aquí huele a mierda".
    Usted, lector, juzgue por sí mismo. Ante un Presidente, de cualquier idea  que se considere líder  ¿que  diría  si cambia de opinión  a conveniencia,  ahora desde el poder,  y si pide  "sí" donde sólo era posible  el "no"?
    Aquí en España -incluidos los secesionistas- pasamos de las procesiones más devotas a las carnavaladas más estúpidas- sin el menor síntoma de vergüenza. Y a eso, también, lo llaman democracia.
    La diplomacia -entre políticos- se ejerce haciendo trajar al seso, sin llegar a la hernia del ingenio; sin  llegar al "París bien vale una misa".
    Puedo estar equivocado, lo admito. Pero desde la debilidad intelectual -detectada en la España que debería estar unida- no se puede negociar nada, ni con nadie, si el opuesto lleva bien afianzada su doctrina y cuenta con procesiones patrióticas que lo refuerzan.
    Por ese  camino equivocado, es por donde llegan las guerras. No lo duden.

viernes, 3 de agosto de 2018

FALSAS ALIANZAS-TRISTES RETROCESOS

   Creo estar entre los pocos convencidos de una realidad difícilmente asimilable para los demócratas del montón: la realidad de una alianza firme entre los socialistas de  izquierdas  y los centristas de derechas. (Los centristas de centro, no existen).
   Los socialistas, o que presumen de serlo,  están todavía cuidando con mimo los tópicos de la última Guerra Civil y esto nos conduce a contemplar el ombligo de aquella parida cuando necesitamos una gimnasia rítmica que corrija los defectos de un esqueleto mal musculado para los envites del Mundo  en fase globalizadora.
   ¿Y qué pasó no hace mucho? Que los socialistas perdían cancha por estar entre ellos a la greña, mientras los centristas iban de culo, contaminados por los cuarenta ladrones, y algunos más de propina, que daban risa cuando no ganas de llorar.
    Ambos, PP y PSOE,  por separado están en manos de las minorías minoritarias que, ya es decir, constituyen  las huestes secesionistas.  (Huestes:conjunto de seguidores o partidarios de una causa). No se "asombran" porque  unos pocos, los nacionalistas,  mantengan    a sus órdenes a unos muchos, los unionistas.
    La "astucia" socialista  -gobernar a un  país sin votos-  se cae por su propio peso,  pero no les desanima cambiar de acera sin romper los collares a los que están sometidos sus actuales compañeros de cama.
    ¿Y qué decimos de o a  los centristas? Muy  sencillo: que se bajen de la higuera y se dispongan a ser auténticos después de honestos. Los votantes necesitan de clara lealtad para asumir  principios y conductas justos y equitativos. No hace falta convertir la política en un amasijo de contradicciones.
     Con las doctrinas vigentes en España, socialistas del PSOE  y centristas del PP son intercambiables. Allí donde chirrían, pueden  enjugar con facilidad distancias y reparos. Pero están lastrados. Están el siglo pasado.
   

jueves, 2 de agosto de 2018

PROCESO LENTO, PERO VIVO

     No cabe negar  a estas alturas que las tesis secesionistas defendidas por un alto porcentaje de catalanes -dinámicos, irreductibles, optimistas-  tienen contra las cuerdas a lo partidarios de la España unida, que quiérase o no funciona como nación  en todo el Orbe;  aunque en decadencia  -claro está-  porque los nativos no se ponen de acuerdo.
     Estas diferencias, -cuando cobran cuerpo, como es el caso- suelen ser consideradas insalvables y,  poco a poco, lentamente, lo que venía siendo un combate dialéctico, un toma y daca oral, se convierte en pelea violenta de palabra y obra,para dilucidar quién tiene o no razón: quién es el más fuerte y si sabe o no administrar la guerra.
     Recuerdo algunos episodios de la Guerra del 36, si aquella que ganaron unos y perdieron otros que, ¡òh casualidad!, al cabo de ochenta años, gracias a la "memoria" llamada histórica, han conseguido que los victoriosos sean los perdedores y asuman la condición de  derrotados aquellos que prematuramente,según parece, cantaron victoria.
     Los hechos  se modifican u olvidan hasta extremos que urge negar. ¿Qué otra cosa podemos desear? Hace poco leía en un libro de historia, (cuyo autor no era ni es franquista) cómo -tras una retirada imprevista y en derrota en Brunete- se cargaron de madrugada a cuatrocientos milicianos de las Brigadas Internacionales, a tiro limpio en la nuca, sus propios jefes,  por la pérdida de unas posiciones estratégicas. Ya se sabe, ¡pies para que os quiero! No veo, ni veré  que alguien se preocupe por estos asesinatos.
     Pero volviendo a  lo que importa: ¿Cuànto tiempo va a durar tanta farsa?  Porque, el camino  está marcado y cuando dos no se entienden... terminan por olvidarse de las musas. Y ya se sabe, por ahí empieza a crearse un ambiente hostil.
    Ojalá me equivoque.

miércoles, 1 de agosto de 2018

UNA HUELGA SIN FUTURO

     A veces no comprendo ciertos movimientos sociales por desfasados y sin futuro. Pero lo malo del  caso es que no acierto a explicar mi punto de vista. Esto crea complejos y perjudica al "yo" que a mis años no está para bromas.
     El caso es que los concesionarios del servicio prestado con el "taxi" (abreviatura de taxímetro), han montado la huelga del siglo, para defender sus derechos amenazados por  una  moderna versión competitiva asistencial. Con tal motivo,  algunos afectados por el paro montaron la de Dios es Cristo y rompieron la monotonía paralizando el tráfico allí donde más duele en Madrid y en Barcelona.
     Entonces yo me paro a pensar en los progresos y las dificultades  de nuevo cuño que están imponiéndose como ineludibles. Habrá que actualizar el desenlace de esas indagaciones,  si no queremos padecer atascos obligatorios en las vías públicas. Lo cual induce a pensar en servicios colectivos -por tierra, agua y aire- con nuevos recorridos o en vehículos de dos o tres plazas que llegarán a funcionar sin conductor y que no necesitarán de  aparcamiento como si fueran propios.
     ¿Desaparecerán los taxis? No. Pero su uso -con conductor de carne y hueso- será un lujo, adecuado para bodas y bautizos de alto copete.
     Uno comprende que los políticos algo han de hacer para que se note su presencia. Estas tareas locales a desempeñar en plena calle, distraen mucho y bien; es decir sin tener que sufrir con las penas de corte universal, como por ejemplo la diáspora de los sin patria que por añadidura son pobres y están desamparados.
     Alguno me dirá ¿no está usted en las nubes? Respondo: "Pienso que sí. Pero  el bolígrafo retiró de la circulación a las plumas estilográficas en menos de dos años. ¡Y no digamos el cambio que han dado las ciudades gracias a los rotuladores! La vida es ansí".