La diferencia entre un partido y un movimiento político radica -básicamente- en que los miembros del primero se implican en el ejercicio del poder, si llega el caso, y los participantes del segundo no saltan esta barrera.
En el caso vasco, la mayor parte de los nacionalistas, que actúa de forma positiva en la que llaman la "construcción de Euskadi", se compone con entusiastas colaboradores para el fomento del movimiento sabiniano, sin que medie aspiración alguna al ejercicio de poderes políticos.
A ese movimiento nacionalista vasco le han marcado los campos de acción política preferente que, justo es reconocerlo, cultiva con todo esmero: el campo cultural, el social y el soberanista, sin orden de prelación dentro de esta trinidad. El fin es el mismo: la independencia de Euskadi
Sean tan amables como para imaginar que en el campo de la cultura, -tan relacionado con el idioma autóctono y que abarca desde los aficionados a las fiestas e iniciativas populares hasta los estudiosos de las artes, de la historia, de la investigación, etc. es decir, a miles de personas- proporciona, por esta vía, entusiastas defensores del movimiento nacionalista vasco (campo cultural).
Reconozcan que, por otro lado, en un sector tan relacionado con la economía y el trabajo, las iniciativas vascas tienen solera y su presencia en mundos extraños se hace notar por una personalidad bien asentada. Hoy la Vasconia laboral ofrece soluciones anticrisis, adelantadas a las previstas en el plano peninsular (campo social).
La meta final se entiende como conclusiva y nos ha de proporcionar la solución definitiva con la que dejar constituida la Nación- Estado de Euskadi (campo soberanista).
Entiéndase: Una Nación (con mayúscula) no es nadie si no es soberana. Y una nación soberana no funciona si no está constituida como Estado.
¡Esta es la cosa! ¿Acaso España percibe la dimensión del problema que deriva de estos propósitos tan bien estructurados? Los partidos constitucionalistas no se dan por aludidos, a no ser que su ignorancia sea deliberada.
¡Todo es posible en España! Porque España existe. ¿O no?
viernes, 2 de diciembre de 2016
jueves, 1 de diciembre de 2016
EL PAN DE CADA DÍA
Hube de escribir un librito en el que recogía las inquietudes de mi ciudad siguiendo la evolución en el tiempo de dos fuerzas conductoras, de dos vectores: el hambre de pan y los medios utilizados para satisfacerla.
El hecho de subir el precio del pan en diez céntimos de peseta por una pieza de kilo, podía dar ocasión a protestas callejeras multitudinarias. En en las últimas décadas del siglo XIX, en zonas pobladas por familias obreras, los políticos se tentaban la ropa cuando las cosechas de trigo venían mermadas: esto suponía escasez y -consecuentemente- el alza de precios. Y con ello el conflicto.
Me tocó en plena juventud vivir la posguerra española: tener asegurado el pan era un lujo. Las panificadoras estaban controladas y una inventada "Comisaría de Abastecimientos y Transportes" llevaba el control de las harinas entregadas para elaborar el pan y de los kilos producidos. ¡Una desdicha! Te vendían el pan contra el cupón de racionamiento.
La falta de alimentos suele venir acompañada de pobreza y la caída del nivel de vida generalizada produce una desmoralización social aplastante. Es curioso: la gente se resigna cuando más padece. Entre los años cuarenta y cincuenta, en España, el descontento afectaba al noventa por ciento de la población, pero no se movía una mosca. Y no era solo por la dictadura. Las cosas empezaron a cambiar -con el mismo régimen- mediado el siglo, a medida que llegábamos a los sesenta y volvíamos a la normalidad.
Viene esto a cuento de lo que está sucediendo en Cuba. Las dictaduras suelen digerirse mejor cuando los pueblos sufren; las dificultades surgen cuando se vislumbra una deseable prosperidad. Entonces aparece una pléyade de políticos que siempre, siempre, predican lo mismo: el cambio hacia un estado del bienestar.¡Mentira! La prosperidad llega con el ingenio y esfuerzo personal, hasta para los "chorizos".
No es pesimismo. Yo también les voto, a sabiendas de que sus promesas son falsas. Es que me pillan muy viejo y sé que los niños no vienen de París.
¡Vienen de parir y esto es doloroso!
El hecho de subir el precio del pan en diez céntimos de peseta por una pieza de kilo, podía dar ocasión a protestas callejeras multitudinarias. En en las últimas décadas del siglo XIX, en zonas pobladas por familias obreras, los políticos se tentaban la ropa cuando las cosechas de trigo venían mermadas: esto suponía escasez y -consecuentemente- el alza de precios. Y con ello el conflicto.
Me tocó en plena juventud vivir la posguerra española: tener asegurado el pan era un lujo. Las panificadoras estaban controladas y una inventada "Comisaría de Abastecimientos y Transportes" llevaba el control de las harinas entregadas para elaborar el pan y de los kilos producidos. ¡Una desdicha! Te vendían el pan contra el cupón de racionamiento.
La falta de alimentos suele venir acompañada de pobreza y la caída del nivel de vida generalizada produce una desmoralización social aplastante. Es curioso: la gente se resigna cuando más padece. Entre los años cuarenta y cincuenta, en España, el descontento afectaba al noventa por ciento de la población, pero no se movía una mosca. Y no era solo por la dictadura. Las cosas empezaron a cambiar -con el mismo régimen- mediado el siglo, a medida que llegábamos a los sesenta y volvíamos a la normalidad.
Viene esto a cuento de lo que está sucediendo en Cuba. Las dictaduras suelen digerirse mejor cuando los pueblos sufren; las dificultades surgen cuando se vislumbra una deseable prosperidad. Entonces aparece una pléyade de políticos que siempre, siempre, predican lo mismo: el cambio hacia un estado del bienestar.¡Mentira! La prosperidad llega con el ingenio y esfuerzo personal, hasta para los "chorizos".
No es pesimismo. Yo también les voto, a sabiendas de que sus promesas son falsas. Es que me pillan muy viejo y sé que los niños no vienen de París.
¡Vienen de parir y esto es doloroso!
miércoles, 30 de noviembre de 2016
EVOLUCIÓN DEL NACIONALISMO VASCO
Sabino de Arana Goiri, fundador del PNV dejó escrito: "Bizkaya será católica, apostólica, romana, en todas las manifestaciones de su vida interna y en todas sus relaciones con los demás pueblos" (Reglamento del "Euzkeldun-Batzokija").
También expuso, de cara al futuro: "Siendo Bizkaya, por su raza, su lengua, su fe, su carácter y sus costumbres, hermana de Alaba, Benabarra, Guipuzkoa, Laburdi, Nabarra y Zuberoa se ligará o confederará con estos seis pueblos para formar el todo llamado Euskalerría (Euskeria) pero sin mengua de su particular autonomía".
He aquí la evolución del PNV: de ser un partido político que expresamente declaraba su catolicidad, ha pasado a ser un movimiento que ni pincha ni corta: es aconfesional. Y de ser un partido que respetaba y defendía la "particular autonomía" de cada territorio histórico vasco, ha pasado a constituirse en un movimiento hegemónico, cuya base es un inédito centralismo vasco, copia fiel del ideario liberal decimonònico, con capitalidad que radica en Lacua.
Así está la cosa. Ahora nos anuncian un cambio estatutario cuyo horizonte, respetuoso con la Ley, -según dicen- ha de conducir a un pacto bilateral entre Euskadi (que los nacionalistas ya consideran nación, por supuesto soberana) y España (también soberana pero de capa caída).
Y mientras tanto, los partidos que se dicen "constitucionalistas" parecen haber venido al mundo de la política para hacer de templagaitas.
¡El mundo es ansí!, que titularía don Pío Baroja.
También expuso, de cara al futuro: "Siendo Bizkaya, por su raza, su lengua, su fe, su carácter y sus costumbres, hermana de Alaba, Benabarra, Guipuzkoa, Laburdi, Nabarra y Zuberoa se ligará o confederará con estos seis pueblos para formar el todo llamado Euskalerría (Euskeria) pero sin mengua de su particular autonomía".
He aquí la evolución del PNV: de ser un partido político que expresamente declaraba su catolicidad, ha pasado a ser un movimiento que ni pincha ni corta: es aconfesional. Y de ser un partido que respetaba y defendía la "particular autonomía" de cada territorio histórico vasco, ha pasado a constituirse en un movimiento hegemónico, cuya base es un inédito centralismo vasco, copia fiel del ideario liberal decimonònico, con capitalidad que radica en Lacua.
Así está la cosa. Ahora nos anuncian un cambio estatutario cuyo horizonte, respetuoso con la Ley, -según dicen- ha de conducir a un pacto bilateral entre Euskadi (que los nacionalistas ya consideran nación, por supuesto soberana) y España (también soberana pero de capa caída).
Y mientras tanto, los partidos que se dicen "constitucionalistas" parecen haber venido al mundo de la política para hacer de templagaitas.
¡El mundo es ansí!, que titularía don Pío Baroja.
martes, 29 de noviembre de 2016
POBRES Y PROSTITUIDOS EN ESPAÑA
Es decir: España y sus pobres. Según algunas estadísticas, pasan de tres millones el nùmero de sus habitantes que viven en la miseria; no tienen cobijo seguro, no se alimentan debidamente ni se arropan con la dignidad deseable para cualquier ser humano; no tienen dónde caerse muertos.
En su mayor parte -según algunos intérpretes de la realidad- esa gente empobrecida nos ha llegado de otros países; son inmigrantes. Sea cual fuere el modo de abordar este hecho, España carece de un plan general concebido para combatir la pobreza.
La Ministra del ramo ha dicho que la única forma de remediar el problema depende de la creación de puestos de trabajo. Calcula que al año, al ritmo actual, se pueden crear quinientos mil empleos.
Sin embargo... no se porqué, pero mucho me temo que la señora Ministra confunde los términos. Muchos pobres son niños que no están en edad de trabajar. Otrosí digo: lo mismo sucede con ancianos a millares que bastante tarea tienen con sobrevivir.
El examen pormenorizado del problema nos lleva a poner la atención sobre decenas de millares
de pobres que, además, para ir tirando, están siendo obligados a prostituirse. Casi todas las afectadas son mujeres, aunque las estadísticas, casi siempre imprecisas, empiezan a dar noticia del creciente número de varones que han optado por recurrir a este oficio.
En los países más adelantados de Europa han roto con actitudes hipócritas y han regularizado esta realidad. Todas esas personas, inscritas en los padrones fiscales, han de cumplir ciertos requisitos garantes de la higiene, de la salud y del cumplimiento de normales exigencias tributarias puestas en vigor para ejercer cualquier actividad con fines económicos.
Hace años en España, se calculaba que la prostitución movía unos dieciocho mil millones de euros, sobre los cuales, unos seis mil más se dejaban de percibir por el Estado.
Muchos de nuestros políticos necesitan darse un baño de realidad en la mar hispana.
¡Creo yo!
En su mayor parte -según algunos intérpretes de la realidad- esa gente empobrecida nos ha llegado de otros países; son inmigrantes. Sea cual fuere el modo de abordar este hecho, España carece de un plan general concebido para combatir la pobreza.
La Ministra del ramo ha dicho que la única forma de remediar el problema depende de la creación de puestos de trabajo. Calcula que al año, al ritmo actual, se pueden crear quinientos mil empleos.
Sin embargo... no se porqué, pero mucho me temo que la señora Ministra confunde los términos. Muchos pobres son niños que no están en edad de trabajar. Otrosí digo: lo mismo sucede con ancianos a millares que bastante tarea tienen con sobrevivir.
El examen pormenorizado del problema nos lleva a poner la atención sobre decenas de millares
de pobres que, además, para ir tirando, están siendo obligados a prostituirse. Casi todas las afectadas son mujeres, aunque las estadísticas, casi siempre imprecisas, empiezan a dar noticia del creciente número de varones que han optado por recurrir a este oficio.
En los países más adelantados de Europa han roto con actitudes hipócritas y han regularizado esta realidad. Todas esas personas, inscritas en los padrones fiscales, han de cumplir ciertos requisitos garantes de la higiene, de la salud y del cumplimiento de normales exigencias tributarias puestas en vigor para ejercer cualquier actividad con fines económicos.
Hace años en España, se calculaba que la prostitución movía unos dieciocho mil millones de euros, sobre los cuales, unos seis mil más se dejaban de percibir por el Estado.
Muchos de nuestros políticos necesitan darse un baño de realidad en la mar hispana.
¡Creo yo!
lunes, 28 de noviembre de 2016
PROBLEMAS Y SOLUCIONES
La enseñanza ha sido un problema paradigmático en España que, además, viene de lejos. Paradigmático quiere decir que puede presentarse como ejemplo, en este caso, ejemplo de algo que tiene difícil solución, al menos entre españoles.
La enseñanza española no está reconocida entre las mejores del planeta Tierra. Esta realidad tiene sus consecuencias político sociales. Está ratificado por los expertos del tema que, para prosperar, todo país que se precie ha de tener un alto nivel científico y cultural y esto sólo se consigue con dedicación, esfuerzo y sacrificio de todos al estudio, bajo la dirección de muy buenos docentes. Y cuando se dice "todos" se incluye a las familias con hijos en edad escolar.
Hoy, gran parte de la sociedad española apuesta por la enseñanza pública y bajo este criterio, aspira a privar de de subvenciones a la escuela privada; el que quiera colegios de pago, que se los pague.
El error está en el planteamiento de tal dicotomía. La única distinción inteligente es aquella que aprueba la "buena enseñanza", -sea esta pública o privada- y rechaza la "mala enseñanza". Esta falta de criterio entre lo bueno y lo malo, se confunde con lo "público" y lo "privado". Tal opinión generalizada, es un freno que se pone al progreso de la docencia.
Luego están los intereses doctrinales de los partidos políticos.Todos quieren dominar el mundo de la enseñanza para imponer sus ideas. El que domina la escuela, a la larga domina a la sociedad, domina el voto. Y en suma, tras estos ideales doctrinarios impartidos desde la infancia, hay numerosos intereses en juego de los que se benefician unos pocos.
Por eso, son muchos los que cada día comprueban que la escuela más eficaz es la que esta bajo la tutela de los padres, cuando éstos cuentan con un alto nivel cultural y saben lo que se traen entre manos.
¡Asunto para meditar!
La enseñanza española no está reconocida entre las mejores del planeta Tierra. Esta realidad tiene sus consecuencias político sociales. Está ratificado por los expertos del tema que, para prosperar, todo país que se precie ha de tener un alto nivel científico y cultural y esto sólo se consigue con dedicación, esfuerzo y sacrificio de todos al estudio, bajo la dirección de muy buenos docentes. Y cuando se dice "todos" se incluye a las familias con hijos en edad escolar.
Hoy, gran parte de la sociedad española apuesta por la enseñanza pública y bajo este criterio, aspira a privar de de subvenciones a la escuela privada; el que quiera colegios de pago, que se los pague.
El error está en el planteamiento de tal dicotomía. La única distinción inteligente es aquella que aprueba la "buena enseñanza", -sea esta pública o privada- y rechaza la "mala enseñanza". Esta falta de criterio entre lo bueno y lo malo, se confunde con lo "público" y lo "privado". Tal opinión generalizada, es un freno que se pone al progreso de la docencia.
Luego están los intereses doctrinales de los partidos políticos.Todos quieren dominar el mundo de la enseñanza para imponer sus ideas. El que domina la escuela, a la larga domina a la sociedad, domina el voto. Y en suma, tras estos ideales doctrinarios impartidos desde la infancia, hay numerosos intereses en juego de los que se benefician unos pocos.
Por eso, son muchos los que cada día comprueban que la escuela más eficaz es la que esta bajo la tutela de los padres, cuando éstos cuentan con un alto nivel cultural y saben lo que se traen entre manos.
¡Asunto para meditar!
sábado, 26 de noviembre de 2016
EL "NO" DE LOS POLÍTICOS AVISADOS
Se ha planteado en España un problema político que pocos se atreven a resolverlo en conciencia: está en juego una falsa lealtad entre compañeros de bancada; una lealtad que impide rechazar de plano la injusticia cuando ésta reina o se delata en las filas correligionarias, en las filas propias.
Me atrevo a pensar que, al estar el mal generalizado, el que lo detecta y se lo calla resulta ser un tonto o un cobarde; o, tal vez, en el corazón del camarada brota la idea aquella de "hoy por tí, mañana por mí".
Siendo muy joven observé, en una oficina bancaria donde me dieron trabajo, que la caja de caudales acorazada solo se abría si coincidían tres llaves: la del director, la del subdirector y la del apoderado que ejercía de tesorero. Cualquiera deduce el porqué. Los tres se llevaban bien, aunque no se podían ver. Aquello funcionó muchos años. Ahora -gracias a la electrónica- las cosas han
cambiado. Las tres llaves eran un antídoto contra las tentaciones de la camaradería.
El político, en conciencia, ha de saber que no ejerce una profesión remunerada y avalada por un título. Ha de saber que está prestando un servicio voluntariamente elegido, que produce mas satisfacciones al "ego" que a la cartera, y que, por otra parte, precisamente la cartera es el órgano más sensible y delicado que acompaña a hombres y mujeres.
Expuestas estas circunstancias, el político hombre o la mujer política han de saber que la camaradería funciona en las dictaduras, pero nunca en las democracias. Pese a que Pedro Sánchez ha desprestigiado el "NO" por hacer de la triple negativa un mal uso, el "NO" es tan necesario como vida, pero no de boquilla; un "NO" de hecho; un "NO" ejercido desde el silencio más elocuente en tiempo y forma. El "NO" expuesto en dos palabras íntimas:¡Se acabó!
Mi mejor amigo lo ejerció mandando a los políticos que le tocaron en suerte a tomar el viento. Y se marchó dando un portazo.
Me atrevo a pensar que, al estar el mal generalizado, el que lo detecta y se lo calla resulta ser un tonto o un cobarde; o, tal vez, en el corazón del camarada brota la idea aquella de "hoy por tí, mañana por mí".
Siendo muy joven observé, en una oficina bancaria donde me dieron trabajo, que la caja de caudales acorazada solo se abría si coincidían tres llaves: la del director, la del subdirector y la del apoderado que ejercía de tesorero. Cualquiera deduce el porqué. Los tres se llevaban bien, aunque no se podían ver. Aquello funcionó muchos años. Ahora -gracias a la electrónica- las cosas han
cambiado. Las tres llaves eran un antídoto contra las tentaciones de la camaradería.
El político, en conciencia, ha de saber que no ejerce una profesión remunerada y avalada por un título. Ha de saber que está prestando un servicio voluntariamente elegido, que produce mas satisfacciones al "ego" que a la cartera, y que, por otra parte, precisamente la cartera es el órgano más sensible y delicado que acompaña a hombres y mujeres.
Expuestas estas circunstancias, el político hombre o la mujer política han de saber que la camaradería funciona en las dictaduras, pero nunca en las democracias. Pese a que Pedro Sánchez ha desprestigiado el "NO" por hacer de la triple negativa un mal uso, el "NO" es tan necesario como vida, pero no de boquilla; un "NO" de hecho; un "NO" ejercido desde el silencio más elocuente en tiempo y forma. El "NO" expuesto en dos palabras íntimas:¡Se acabó!
Mi mejor amigo lo ejerció mandando a los políticos que le tocaron en suerte a tomar el viento. Y se marchó dando un portazo.
viernes, 25 de noviembre de 2016
DINAMARCA, UN EJEMPLO
¡Un ejemplo! Allí no funcionan con el salario mínimo. Creo entender que miden el grado de laboriosidad por hora trabajada.
El caso es que Dinamarca está a la cabeza de media docena de paìses, entre los que gozan de ese que llaman "estado del bienestar". La presión tributaria es alta. La plaza de, abastos cara. Todo se paga, y se paga bien; también la hora trabajada. Eso sì: cuando hablan de hora trabajada, van en serio; es una hora mentalizada de sesenta minutos. Es decir que, para no ser mal entendido, allí, en Dinamarca -salvo excepciones, que las habrá-, todos -por convicción, que no por decreto- pagan y cobran midiendo el tiempo y la moneda con precisión matemática.
El "estado del bienestar", por lo visto se alcanza cuando se llega, entre los afectados por el deseo de mejorar, a un grado de entendimiento en el reparto del beneficio. No se reparten las pérdidas, ni las deudas, que llegado el caso lo harían: se reparten las ganancias.
¿Y que han hecho para situarse como ganadores? Muy sencillo: empezar con un proceso muy fácil de entender y de difícil aplicación entre los ribereños del Mediterráneo y mares anejos. Empezar en la escuela, educando a todos desde la más tierna edad en el cultivo el cerebro del que han de salir las ideas de la prosperidad, senda inicial del bienestar colectivo.
Que conste en acta: Dinamarca es fruto del entendimiento entre partidos políticos de distinto cuño: también los social-demócratas. Es lo que no supo hacer el PSOE de Pedro Sánchez en España.
¡No se puede confundir la firmeza con la tozudez!
El caso es que Dinamarca está a la cabeza de media docena de paìses, entre los que gozan de ese que llaman "estado del bienestar". La presión tributaria es alta. La plaza de, abastos cara. Todo se paga, y se paga bien; también la hora trabajada. Eso sì: cuando hablan de hora trabajada, van en serio; es una hora mentalizada de sesenta minutos. Es decir que, para no ser mal entendido, allí, en Dinamarca -salvo excepciones, que las habrá-, todos -por convicción, que no por decreto- pagan y cobran midiendo el tiempo y la moneda con precisión matemática.
El "estado del bienestar", por lo visto se alcanza cuando se llega, entre los afectados por el deseo de mejorar, a un grado de entendimiento en el reparto del beneficio. No se reparten las pérdidas, ni las deudas, que llegado el caso lo harían: se reparten las ganancias.
¿Y que han hecho para situarse como ganadores? Muy sencillo: empezar con un proceso muy fácil de entender y de difícil aplicación entre los ribereños del Mediterráneo y mares anejos. Empezar en la escuela, educando a todos desde la más tierna edad en el cultivo el cerebro del que han de salir las ideas de la prosperidad, senda inicial del bienestar colectivo.
Que conste en acta: Dinamarca es fruto del entendimiento entre partidos políticos de distinto cuño: también los social-demócratas. Es lo que no supo hacer el PSOE de Pedro Sánchez en España.
¡No se puede confundir la firmeza con la tozudez!
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