Ya conocemos los resultados electorales de Grecia; pero lo mismo da. Miremos a Grecia. Porque Grecia nos da la oportunidad de ver si le pelan o no las barbas a tu vecino.
Les voy a confiar un secreto a voces. Este régimen nuestro, tan ejemplar, tan bonito, tan laureado, se inició en un clima de crisis por unos partidos improvisados que no tenían una perra y que, al parecer, recibieron ayudas generosas de algunas fundaciones políticas europeas y americanas, así como préstamos generosos de las cajas de ahorro, bajo un denominador común: todo vale si España se convierte a la democracia.
¿Se devolvieron esos dineros? ¿O se perdonaron en gran parte por aquello de "todo es bueno para el convento"? Allí empezó el todo vale por ser aprovechable y útil para instituir la democracia, lo cual no deja de ser una corrupción.
Y con el todo vale fue reconocida la validez de que "el fin justifica los medios", sin tener en cuenta, si se pretende que una democracia sea eficiente y útil, - cualquiera que fuere el programa político de los partidos en liza -, que lo primero que hace falta es respetar la calidad ética que demanda toda sociedad por principio: la de ser justa, equitativa y saludable.
Pues así la chingamos tía Paca, porque los políticos españoles tan poco aficionados a la ejemplaridad y a la tolerancia, le dieron tan poca importancia a la pasta gansa, que ríete del desbarajuste administrativo de las Españas, puestas a malgastar la plata de allende el mar, cuando se descubrieron las Américas.
Con esa línea de conducta, más o menos, se montó democráticamente una España fantasiosa, alegre y faldicorta, más cara de sostener que los tercios españoles en Flandes, con unas autonomías de lujo y unas aspiraciones de ensueño.
De forma que hubo que llamar al esposo de la tía Paca, es decir al tío Paco, que vino con la rebaja; pero ¿quiénes pagaron las facturas pendientes? Las clases medias y el trabajador de a pie.¿Y los otros? Unos se inclinaron por el fraude y los demás, ya se sabe, se fueron a los paraísos fiscales. ¿Esto, o algo parecido, es lo que quieren arreglar los griegos en su propia casa?
Pues bien: miremos a Grecia antes de meter la pata en España. ¡Hasta tenemos esa suerte!
domingo, 25 de enero de 2015
sábado, 24 de enero de 2015
DE LA CÁRCEL Y A MUCHA HONRA.
El señor XX ha salido de la cárcel y a mucha honra. Lo habían enchiquerado bajo sospecha - serios indicios delictivos - para evitar su más que probable fuga , al entender de la Justicia. Ha salido del trullo y un sector de la prensa lo ha recibido con morbo y en loor de sensacionalismo, como, se hacía con los protagonistas de los vuelos transoceánicos en el siglo pasado. ¡Cuánto se han depreciado las exigencias que dan fama!
El hombre, sobrado de ánimo, fresco como lechuga recién salida del invernadero, ha estado locuaz y no ha tenido inconveniente en reafirmar que los cuarenta y pico millones de euros que guarda en Suiza, son suyos y poco menos que intocables.
Todos han coincido en que XX va sobrado y es muy listo. Vamos, algo así como un ejemplo a tener en cuenta por las sucesivas generaciones que se dediquen a llevar las cuentas de los políticos o cosa parecida.
¿Pero que ha pasado en realidad ante cuyo planteamiento nadie se aclara?
Cuando yo trabajé de chupatintas y lameculos en una oficina bancaria dependiente de la gran central que radicaba en Madrid, para abrir la caja se necesitaban tres llaves: la del director de la sucursal, la de un apoderado y la del subalterno que manejaba el billetaje y la sobada moneda. Y al cerrar la caja se hacían cuentas, firmaban los tres claveros y se mandaba el resultado numérico a la central en Madrid para superior conocimiento.
Y en Madrid, los superiores jerárquicos de aquellos dichosos tiempos, cuando aún faltaba mucho para que se inventaran los ordenadores, nunca tuvieron que pisar Juzgado alguno para responder a denuncias basadas en unos apuntes impropios de un escolar de diez años.
¡Que vergüenza! Y para colmo, al salir de la cárcel lo toman de referencia los listos de la clase. ¡No se sabe quién ha caído más bajo!
El hombre, sobrado de ánimo, fresco como lechuga recién salida del invernadero, ha estado locuaz y no ha tenido inconveniente en reafirmar que los cuarenta y pico millones de euros que guarda en Suiza, son suyos y poco menos que intocables.
Todos han coincido en que XX va sobrado y es muy listo. Vamos, algo así como un ejemplo a tener en cuenta por las sucesivas generaciones que se dediquen a llevar las cuentas de los políticos o cosa parecida.
¿Pero que ha pasado en realidad ante cuyo planteamiento nadie se aclara?
Cuando yo trabajé de chupatintas y lameculos en una oficina bancaria dependiente de la gran central que radicaba en Madrid, para abrir la caja se necesitaban tres llaves: la del director de la sucursal, la de un apoderado y la del subalterno que manejaba el billetaje y la sobada moneda. Y al cerrar la caja se hacían cuentas, firmaban los tres claveros y se mandaba el resultado numérico a la central en Madrid para superior conocimiento.
Y en Madrid, los superiores jerárquicos de aquellos dichosos tiempos, cuando aún faltaba mucho para que se inventaran los ordenadores, nunca tuvieron que pisar Juzgado alguno para responder a denuncias basadas en unos apuntes impropios de un escolar de diez años.
¡Que vergüenza! Y para colmo, al salir de la cárcel lo toman de referencia los listos de la clase. ¡No se sabe quién ha caído más bajo!
viernes, 23 de enero de 2015
HASTA DEVOLVER LO AFANADO
Cuando uno era joven, ¡qué falta de malicia, Dios mío!, la comisión de actos que iban contra los principios éticos más elementales (como quedarse con los bienes ajenos), era una desgracia y una vergüenza tanto para el presunto, como para sus familiares, amigos y allegados.
Pero, ya de mayor, he tenido la oportunidad de ver cómo se pueden amasar millones dedicándose al pillaje, pasar por la cárcel y luego, al salir, sentirse muy honrado y encima aclamado por el turbión de noticieros que no distinguen, y hasta confunden, la velocidad con el tocino.
De ahí a ser aclamado el presunto por virtuoso y presentarlo como ejemplo a tener en cuenta, sólo hay un paso y no sería la primera vez que el aludido, sintiéndose redimido de toda culpa, se diera el gustazo de darnos lecciones de moral, algo así como ciscarse en público con la capa puesta.
Uno comprende que la política ciegue las conciencias de algunos políticos y comentaristas pesebreros que, con tal de desplazar al que manda, le arrean estopa y lo ponen a caldo; muchas veces, el mandarín lo tienen merecido por poner la mano en el fuego en defensa de los chorizos de turno. Pero una cosa es ridiculizar a un tontainas y otra dar amparo a un ladrón.
Ahora bien: si se abriera una escuela de formación profesional para políticos, no estaría de mas una asignatura que agudizara el olfato del alumno, para que aprendiera distinguir de lejos al simple adulador del presunto gatuno, que suele venir armado con palanqueta oculta y su codicia a la vista.
¡Ah, si les dieran cárcel hasta la devolución de lo afanado! Otro gallo cantaría.
Pero, ya de mayor, he tenido la oportunidad de ver cómo se pueden amasar millones dedicándose al pillaje, pasar por la cárcel y luego, al salir, sentirse muy honrado y encima aclamado por el turbión de noticieros que no distinguen, y hasta confunden, la velocidad con el tocino.
De ahí a ser aclamado el presunto por virtuoso y presentarlo como ejemplo a tener en cuenta, sólo hay un paso y no sería la primera vez que el aludido, sintiéndose redimido de toda culpa, se diera el gustazo de darnos lecciones de moral, algo así como ciscarse en público con la capa puesta.
Uno comprende que la política ciegue las conciencias de algunos políticos y comentaristas pesebreros que, con tal de desplazar al que manda, le arrean estopa y lo ponen a caldo; muchas veces, el mandarín lo tienen merecido por poner la mano en el fuego en defensa de los chorizos de turno. Pero una cosa es ridiculizar a un tontainas y otra dar amparo a un ladrón.
Ahora bien: si se abriera una escuela de formación profesional para políticos, no estaría de mas una asignatura que agudizara el olfato del alumno, para que aprendiera distinguir de lejos al simple adulador del presunto gatuno, que suele venir armado con palanqueta oculta y su codicia a la vista.
¡Ah, si les dieran cárcel hasta la devolución de lo afanado! Otro gallo cantaría.
jueves, 22 de enero de 2015
LO PÚBLICO Y LO PRIVADO
Es de maravillarse la facilidad con la que elogian unos lo público y otros lo privado, sin atenerse a otros elementos de juicio que los divulgados por los interesados en uno u otro sector.
¿Enseñanza pública o privada? ¿Medicina pública o privada?
Y si entra la política en este juego, échense temblar.
¿Tenemos la mejor asistencia médica del mundo?. No lo sé; no lo sabe la mayoría de los asistidos, por una sencilla razón: no tenemos referencias fiables para hacer tal aseveración. Particularmente sólo puedo hacer elogios de las personas, doctores, enfermeras, auxiliares que me asistieron en la empresa pública, pero esto no quita para que viera y padeciera defectos de organización que ese personal sanitario también los detecta y los lamenta.
En la enseñanza puede que suceda -estoy alejado de ese tema- algo parecido, aunque si se advierte que, en los centros docentes públicos, el interés de los padres por el progreso de sus hijos es inferior al que se detecta en los privados. Lo gratuito no se agradece, ni se presta a exigencias, como cuando hay que rascarse el bolsillo para conseguir el servicio.
Desde luego se nos llena la boca de democracia y luego, en las cosas más elementales nos sometemos con toda docilidad a la burocracia que es, no el gobierno del pueblo por y para el pueblo libre, sino el gobierno de ese pueblo en exclusiva por los que manejan el boletín oficial.
En principio les diré que 1.830.000 funcionarios públicos aproximadamente, tienen la posibilidad de elegir la asistencia sanitaria suya y de sus familias, para recibirla a través de empresas públicas o privadas. 1.550.000 han elegido la privada. ¿Qué pasaría con la enseñanza pública y la privada si ambas fuera gratuitas y se pudiera elegir?
Ustedes me dirán.
¿Enseñanza pública o privada? ¿Medicina pública o privada?
Y si entra la política en este juego, échense temblar.
¿Tenemos la mejor asistencia médica del mundo?. No lo sé; no lo sabe la mayoría de los asistidos, por una sencilla razón: no tenemos referencias fiables para hacer tal aseveración. Particularmente sólo puedo hacer elogios de las personas, doctores, enfermeras, auxiliares que me asistieron en la empresa pública, pero esto no quita para que viera y padeciera defectos de organización que ese personal sanitario también los detecta y los lamenta.
En la enseñanza puede que suceda -estoy alejado de ese tema- algo parecido, aunque si se advierte que, en los centros docentes públicos, el interés de los padres por el progreso de sus hijos es inferior al que se detecta en los privados. Lo gratuito no se agradece, ni se presta a exigencias, como cuando hay que rascarse el bolsillo para conseguir el servicio.
Desde luego se nos llena la boca de democracia y luego, en las cosas más elementales nos sometemos con toda docilidad a la burocracia que es, no el gobierno del pueblo por y para el pueblo libre, sino el gobierno de ese pueblo en exclusiva por los que manejan el boletín oficial.
En principio les diré que 1.830.000 funcionarios públicos aproximadamente, tienen la posibilidad de elegir la asistencia sanitaria suya y de sus familias, para recibirla a través de empresas públicas o privadas. 1.550.000 han elegido la privada. ¿Qué pasaría con la enseñanza pública y la privada si ambas fuera gratuitas y se pudiera elegir?
Ustedes me dirán.
miércoles, 21 de enero de 2015
LAS DEUDAS SE PAGAN
Las deudas se pagan, a no ser que el titular se vaya al otro barrio o lo declaren insolvente. En este último caso conviene prepararse porque el endeudado llega a saber lo a que es bueno a través de lo mal que se pasa sin tener dónde caerse muerto.
Y las deudas se pagan, eso es lo malo, reduciendo el gasto al máximo de forma voluntaria, antes de verse uno obligado a cumplir ese trámite por imperativo legal. O sea que por las buenas o las malas el endeudado, para salir del trance, se ve impelido a pasarlas canutas, a sufrir humillaciones y sinsabores, pudiendo incluso ser incapacitado y sometido a tutela judicial, que es una forma de esclavitud muy racional, pero muy pesada, para terminar pintando en esta vida menos que una mona.
Estos son los hechos y por ese camino ustedes sabrán quiénes van a padecer más las miserias ineludibles. Por si no lo sabían, se lo diré: los mas débiles.
Este es el caso de un país llamado Grecia. Podría ser, si nos descuidamos, el caso de otro país llamado España. Es mejor aceptar la carga y disponerse al sacrificio voluntariamente. Pero habría que aceptarla conscientes de dos hechos: Primero: ¿Quién o quiénes nos han llevado a esta situación? Segundo: ¿Cómo evitar (o mitigar) que los sacrificios penalicen a los más débiles?.
Si yo fuera político activo -que no lo soy ni puedo serlo- empezaría la campaña electoral que nos amenaza, poniéndome ante los electores con ese doble propósito:Primero, conocer a los causantes del mal causado para escarnio público y para que se sepa por todos (con nombres, apellidos y su filiación política), y segundo, proponer un plan de amortización de la carga pendiente, de forma y manera equitativa y justa. Porque si la injusticia es mala, la falta de equidad lo es peor.
Sería la forma de equilibrar los sacrificios que -digan lo que quieran los políticos con sus falsas promesas- aún nos esperan.
Y las deudas se pagan, eso es lo malo, reduciendo el gasto al máximo de forma voluntaria, antes de verse uno obligado a cumplir ese trámite por imperativo legal. O sea que por las buenas o las malas el endeudado, para salir del trance, se ve impelido a pasarlas canutas, a sufrir humillaciones y sinsabores, pudiendo incluso ser incapacitado y sometido a tutela judicial, que es una forma de esclavitud muy racional, pero muy pesada, para terminar pintando en esta vida menos que una mona.
Estos son los hechos y por ese camino ustedes sabrán quiénes van a padecer más las miserias ineludibles. Por si no lo sabían, se lo diré: los mas débiles.
Este es el caso de un país llamado Grecia. Podría ser, si nos descuidamos, el caso de otro país llamado España. Es mejor aceptar la carga y disponerse al sacrificio voluntariamente. Pero habría que aceptarla conscientes de dos hechos: Primero: ¿Quién o quiénes nos han llevado a esta situación? Segundo: ¿Cómo evitar (o mitigar) que los sacrificios penalicen a los más débiles?.
Si yo fuera político activo -que no lo soy ni puedo serlo- empezaría la campaña electoral que nos amenaza, poniéndome ante los electores con ese doble propósito:Primero, conocer a los causantes del mal causado para escarnio público y para que se sepa por todos (con nombres, apellidos y su filiación política), y segundo, proponer un plan de amortización de la carga pendiente, de forma y manera equitativa y justa. Porque si la injusticia es mala, la falta de equidad lo es peor.
Sería la forma de equilibrar los sacrificios que -digan lo que quieran los políticos con sus falsas promesas- aún nos esperan.
martes, 20 de enero de 2015
TRABAJADORAS CLASES MEDIAS
Anda un tanto despistado el capitoste -dicho sea con el mayor respeto - del socialismo patrio. Le vi ayer, por TV, explicando su viaje a los EE.UU y no me convenció. Primero, porque aludía, y citaba, no a los obreros y sus problemas, sino a las clases medias trabajadoras. Segundo, porque exponía sus argumentos con un aire inexpresivo y cantarín, que venían a demostrar que manejaba ideas aprendidas pero no meditadas, ni mucho menos asimiladas. Con lo cual, algunos están cavando la sepultura del socialismo español sin tomar conciencia de ello.
La segunda nota desfavorable la ofreció el Sr. Sánchez en bandeja por si acaso no nos habíamos enterado: no está al frente de un partido socialista, sino de una social-democracia. Lo dijo varias veces, con tanta insistencia, que uno le entran dudas sobre si era o no el secretario general del PSOE quien decía tales cosas.
Cuando Don Pablo el bueno fundó el PSOE, tanto él como sus conmilitones quisieron que fuera
socialista, para redimir a los obreros de España. No pensó en las clases medias, entre otras razones porque la clase media es muy heterogénea, muy suya y políticamente inclasificable. Su militancia se reparte entre todos los partidos y la mayor parte no cree en la política. ¿Por qué? . Porque los políticos cuando quieren arreglar algo, siempre es emputeciendo a los mismos: a la clase media.
¡Clase media trabajadora! ¡Qué insensatez! La clase media laboral, de verdad, es mucho más que eso. No tiene horarios. No le rinde la fatiga. La clase media no es que trabaje: se dedica. La dedicación está por encima del trabajo, lleva todo el día y gran parte de la noche; la dedicación es no sólo para trabajar, sino que llena una vida.
Yo, si fuera político activo, dejaría a la clase media laboral en paz y procuraría aliviarle las cargas que la inmovilizan.
La segunda nota desfavorable la ofreció el Sr. Sánchez en bandeja por si acaso no nos habíamos enterado: no está al frente de un partido socialista, sino de una social-democracia. Lo dijo varias veces, con tanta insistencia, que uno le entran dudas sobre si era o no el secretario general del PSOE quien decía tales cosas.
Cuando Don Pablo el bueno fundó el PSOE, tanto él como sus conmilitones quisieron que fuera
socialista, para redimir a los obreros de España. No pensó en las clases medias, entre otras razones porque la clase media es muy heterogénea, muy suya y políticamente inclasificable. Su militancia se reparte entre todos los partidos y la mayor parte no cree en la política. ¿Por qué? . Porque los políticos cuando quieren arreglar algo, siempre es emputeciendo a los mismos: a la clase media.
¡Clase media trabajadora! ¡Qué insensatez! La clase media laboral, de verdad, es mucho más que eso. No tiene horarios. No le rinde la fatiga. La clase media no es que trabaje: se dedica. La dedicación está por encima del trabajo, lleva todo el día y gran parte de la noche; la dedicación es no sólo para trabajar, sino que llena una vida.
Yo, si fuera político activo, dejaría a la clase media laboral en paz y procuraría aliviarle las cargas que la inmovilizan.
lunes, 19 de enero de 2015
DERECHAS E IZQUIERDAS.
Dada mi veteranía, veo que muchas viejas ideas vuelven a repetirse como si fueran inéditas. Reiteradas con desparpajo y cara dura, sin cita de autor ni alusión alguna a las circunstancias que concurrieron al surgir en público, uno se maravilla por algo que si fuera a ser casualidad, resultaría impropia de un profesor universitario; y mucho menos yendo en grupo.
Ustedes habrán oído a los jerarcas de "Podemos" decir que no son de derechas ni de izquierdas queriendo eludir cualquier parecido con los partidos políticos al uso, que según ellos pertenecen a la "casta"; hecho que, al parecer, invalida su legitimidad para actuar como gobernantes en cualquier ejecutivo de nuevo cuño. Y por lógica, para que no haya dudas y no parecerse en nada al PP o al PSOE, para no ser como ellos, ni siquiera son de derechas ni de izquierdas. Con lo cual concluyen por parecerse a la Falange Española y de las JONS que, ya en 1933, patentó esa originalidad de no ser de derechas ni de izquierdas (discurso de José Antonio, fundacional de la Falange). He aquí sus palabras:
"El movimiento de hoy, que no es de partido, sino que es un movimiento, casi podríamos decir un antipartido, sépase desde ahora, no es de derechas ni de izquierdas. Porque en el fondo, la derecha es la aspiración a mantener una organización económica, aunque sea injusta, y la izquierda es, en el fondo, el deseo de subvertir una organización económica, aunque al subvertiría se arrastren muchas cosas buenas. Luego, esto se decora en unos y otros con una serie de consideraciones espirituales. Sepan todos los que nos escuchan de buena fe que estas consideraciones espirituales caben todas en nuestro movimiento; pero que nuestro movimiento por nada atará sus destinos al interés de grupo o al interés de clase que anida bajo la división superficial de derechas e izquierdas".
Solo nos queda averiguar si cualquier parecido de "Podemos" con un movimiento totalitario, es mera coincidencia.
Ustedes habrán oído a los jerarcas de "Podemos" decir que no son de derechas ni de izquierdas queriendo eludir cualquier parecido con los partidos políticos al uso, que según ellos pertenecen a la "casta"; hecho que, al parecer, invalida su legitimidad para actuar como gobernantes en cualquier ejecutivo de nuevo cuño. Y por lógica, para que no haya dudas y no parecerse en nada al PP o al PSOE, para no ser como ellos, ni siquiera son de derechas ni de izquierdas. Con lo cual concluyen por parecerse a la Falange Española y de las JONS que, ya en 1933, patentó esa originalidad de no ser de derechas ni de izquierdas (discurso de José Antonio, fundacional de la Falange). He aquí sus palabras:
"El movimiento de hoy, que no es de partido, sino que es un movimiento, casi podríamos decir un antipartido, sépase desde ahora, no es de derechas ni de izquierdas. Porque en el fondo, la derecha es la aspiración a mantener una organización económica, aunque sea injusta, y la izquierda es, en el fondo, el deseo de subvertir una organización económica, aunque al subvertiría se arrastren muchas cosas buenas. Luego, esto se decora en unos y otros con una serie de consideraciones espirituales. Sepan todos los que nos escuchan de buena fe que estas consideraciones espirituales caben todas en nuestro movimiento; pero que nuestro movimiento por nada atará sus destinos al interés de grupo o al interés de clase que anida bajo la división superficial de derechas e izquierdas".
Solo nos queda averiguar si cualquier parecido de "Podemos" con un movimiento totalitario, es mera coincidencia.
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